Tatuajes

La "barrera visual" de tatuajes y piercings: pueden dificultar la detección precoz de lesiones cutáneas y melanomas

Imagen de archivo de una persona haciéndose un tatuaje. Pixabay
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BarcelonaLa Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC) ha alertado de las lesiones cutáneas "potencialmente malignas" que pueden esconder los tatuajes y los piercings ante su creciente popularidad, dificultando su identificación precoz y complicando así el diagnóstico de melanomas y otros cánceres de piel.

"El pigmento de los tatuajes y los perforamientos cutáneos pueden formar una barrera visual sobre la piel que oculta cambios sospechosos en nevos o lesiones pigmentadas, haciendo más difícil su detección clínica”, destacan médicos de familia del Grupo de Dermatología de la entidad catalana.

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Esta dificultad de diagnóstico puede retrasar la evaluación de signos de alerta que son clave para un tratamiento precoz y eficaz, por lo que ponen en valor los resultados de varios estudios internacionales recientes, que señalan que individuos con tatuajes presentan un incremento de riesgo de melanoma cutáneo de aproximadamente un 29% comparado con personas no tatuadas, aunque la relación causal todavía está en estudio científico.

Los riesgos asociados

Las médicas de familia de CAMFiC han recordado que "más allá" de la dificultad de detectar lesiones cutáneas, los tatuajes y piercings "pueden interferir en la exploración física rutinaria, especialmente cuando se trata de pecas, manchas o lunares que cambien de aspecto: "Cada vez que la piel se lesiona, el sistema inmunitario produce inflamación como parte del proceso de curación.(Por eso un tatuaje nuevo se enrojece y se hincha".

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La Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria también han alertado de las localizaciones de mayor riesgo como son el cartílago de la oreja con alto peligro de infección: "Hasta un 30% se infectan y necrosis". O el pene, produciendo estrechamiento de la uretra y estrangulamiento del glande y el clítoris.

En el caso de padecer infecciones locales que pueden extenderse, como verrugas, herpes, bacterianas u hongos, la entidad señala que los piercings y tatuajes están contraindicados. Es el caso de enfermedades cutáneas como psoriasis, liquen plano, dermografismo, acné moderado-sever, melanoma.

"La consulta de medicina familiar es un punto clave"

También otras enfermedades como las cardíacas congénitas, prótesis de válvulas cardíacas, insuficiencia renal, diabetes o inmunodeficiencias, o si se siguen determinados tratamientos farmacológicos. Lo mismo ocurre para realizar un tatuaje en verano en embarazadas, si se toman antiagregantes como tratamiento para corregir problemas de piel y en personas con trastornos psíquicos, según explican.

Asimismo, recuerdan que en caso de hacerse un tatuaje hay que esperar cuatro meses para donar sangre, a menos que se haya hecho el procedimiento utilizando agujas estériles y desechables y con tinta mono dosis que ha sido abierta ante el cliente. Por todo ello, ponen en valor el papel de la atención primaria, que desempeña" un papel de concienciación" sobre la autoexploración de la piel y la importancia de no tatuar sobre nevus o lesiones conocidas.

"Por todo ello, el grupo de Dermatología de la CAMFiC recuerda que "la consulta de medicina familiar es un punto clave para informar, asesorar y detectar precozmente alteraciones cutáneas que podrían pasar desapercibidas bajo un tatuaje o un piercing".