Moda

Kintana, la marca de ropa de dos hermanas "confeccionada con orgullo" en Barcelona: "Valoran cómo se ha hecho el producto"

Las dos hermanas que han creado Kintana
Dos hermanas combaten el 'fast fashion' con Kintana, ropa "confeccionada con orgullo en Barcelona". Ot Boquera
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BarcelonaCrear una marca de ropa "confeccionada con orgullo en Barcelona" es la aventura que han iniciado Paula y Clàudia, dos hermanas que tratan de impregnar sus valores en prendas repletas de autenticidad, artesanía y "profundo compromiso" con la sostenibilidad. Una identidad que nada tiene que ver con la moda rápida.

Las hermanas, de 27 y 31 años, estudiaron diseño de moda y decidieron unir sus caminos más allá del vínculo familiar para crear Kintana, una marca que se confecciona desde la capital catalana y donde los valores van por delante de la voracidad del 'fast fashion': "Vendemos lo que a nosotras nos gustaría comprar. Lo que más nos representa es la cotidianidad. Siempre hemos querido representar cómo somos nosotras y de dónde venimos", explica Paula en una entrevista a Informativos Telecinco.

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Prendas para un público femenino con las que tratan de reflejar el amor recibido por sus seres queridos: "Es una familia de muchas mujeres. Hemos crecido con nuestras abuelas, madre, tía... Buscamos representar esa fortaleza femenina y la cotidianidad del día a día: poder estar 16 horas fuera de casa pero sentirte guapa y cómoda".

"Hay gente que valora más cómo se ha hecho el producto y de dónde viene"

La marca empezó en abril del año pasado y de momento han sacado tres lanzamientos que se alejan de las superproducciones: "Son tiradas cortas. De una camiseta a lo mejor tenemos diez unidades de cada talla. Nos guiamos mucho por el tejido: si vamos a comprar y nos encanta uno del que solo hay 20 metros, lo compramos y hacemos lo que salga. Jugamos con la exclusividad y con el no producir masivamente".

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Desde camisas, camisetas, tops a pantalones y faldas. Prendas que expresan más allá de la estética a través de unos valores que tratan de reflejar en cada unidad que diseñan desde Barcelona: "La mentalidad está empezando a cambiar. Hay gente que valora más cómo se ha hecho el producto y de dónde viene. Si compras en una tienda con producción masiva, te arriesgas a ir por la calle y cruzarte con cinco personas que llevan tu misma chaqueta. Cada detalle cuenta".

Entre los lanzamientos realizados, el segundo fue el que más éxito acaparó: "Era ropa de verano. Sacamos un vestido blanco muy ajustado a la cintura que fue sold out muy rápido. Incluso hay gente que aún nos pregunta si sacaremos más. Fue una pieza clave; gente conocida de Barcelona lo compró".

"Los detalles están más cuidados"

Unas prendas que tienen un perfil concreto de público: "El rango está en torno a los 30 años. Alguien de 18 quizás no porque al final un pantalón puede costar 60 euros y entiendo que a esa edad no se tiene esa capacidad económica. O al menos yo no la tenía", afirma Paula, quien destaca el valor de crear piezas de producción local.

"Producir en España, en general, es caro. Mi hermana y yo hacemos mucho trabajo detrás que no está representado en el precio final. Intentamos cubrir los gastos de tejidos y de confección, sobre todo, ajustarlo para que sea accesible a más gente", añade una de las creadoras sobre una marca que compite en un mercado "diferente" al de las grandes marcas.

"Obviamente llama más la atención una marca que cada mes saca cosas nuevas porque capta más la atención. Pero si tus principios se sienten representados por una marca como Kintana, prefieres comprar aquí aunque no saquemos cosas cada mes, porque los detalles están más cuidados", culmina Paula, orgullosa de un proyecto donde la producción de proximidad y sostenible van de la mano.