Un socavón por las obras del metro obliga a desalojar 93 viviendas en Barcelona: "Afortunadamente no había nadie"
La noticia del hundimiento ha generado desconcierto entre los vecinos, quienes aseguran haber recibido numerosas visitas de topógrafos estos días
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Un socavón en el barrio del Putxet de Barcelona por las obras de la L9 del metro ha obligado a desalojar a los vecinos de ocho bloques, 93 viviendas en total, que aún no podrán volver a sus casas esta noche mientras prosiguen los trabajos de inspección y taponado del agujero.
Domingo asimila todavía la sorpresa que se ha llevado esta mañana cuando, al abrir la pizzería en la que trabaja, en el barrio del Putxet de Barcelona, se ha encontrado un socavón en el patio interior que ha obligado a desalojar a los vecinos de varias fincas de la zona: "Estamos en shock, afortunadamente no había nadie".
La noticia del hundimiento ha generado desconcierto entre los vecinos, quienes aseguran haber recibido numerosas visitas de topógrafos estos días a raíz de las obras de la L9 y que han tenido que abandonar sus casas a toda prisa, algunos con un margen de diez minutos.
"La policía ha llamado a la puerta y nos ha dicho que teníamos como máximo 10 minutos para irnos"
Una de ellas es Carla, que ha tenido el tiempo suficiente para coger una maleta con algo de ropa y para rescatar a Isis, su tortuga de tierra. "La policía ha llamado a la puerta y nos ha dicho que teníamos como máximo 10 minutos para irnos porque el edificio era inestable. La pizzería está justo detrás de mi casa", cuenta la joven.
El socavón es de unos 8 metros de diámetro y 4 de profundidad y ha obligado a desalojar un total de 8 edificios, donde hay 93 viviendas. Son tres bloques de la calle Rubinstein (2, 4 y 6), dos en la calle Teodora Lamadrid (3 y 5), y los de la calle de Sant Gervasi de Cassoles (54, 56 y 58).
Ninguno de los vecinos desalojados podrá regresar a sus casas al menos esta noche, aunque pueden entrar a recoger algunos objetos que sean imprescindibles acompañados de los bomberos, como se les ha explicado esta tarde en una reunión en el centro cívico Vil·la Florida, en el que se ha instalado un punto de atención a los afectados.
Taponar el agujero
"En función de las actuaciones, habrá que ver si será posible volver inmediatamente después o habrá que esperar algunos días más; la prudencia y la seguridad siguen siendo la prioridad", ha apuntado el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.
El alcalde ha explicado que la mayoría irán a casa de familiares o a hoteles -si tienen este servicio contratado por el seguro-, mientras que los servicios sociales ofrecerán alternativas para quienes no tengan donde ir.
Los técnicos trabajarán para taponar con hormigón el socavón del barrio del Putxet de Barcelona, unas actuaciones que "posiblemente se alargarán hasta la madrugada", ha afirmado la consellera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque.
Una tuneladora, principal hipótesis del desplazamiento de tierra
La hipótesis que baraja en estos momentos el Govern, a falta de confirmación definitiva, es que el desplazamiento de tierra haya sido provocado por la tuneladora que está llevando a cabo los trabajos de la L9 del metro. "Estamos perforando a 40 metros de profundidad, pero cabe la posibilidad que este movimiento se haya trasladado hasta la superficie", ha detallado la consellera.
En la misma línea, la responsable de Geotecnia y Obras Subterráneas del Departamento de Territorio de la Generalitat, Laura Carrasco, ha explicado que la tuneladora, que perfora el subsuelo para construir el tramo central de la L9, ya había pasado por debajo del lugar cuando se produjo el socavón.
Así, debajo del agujero ya hay un túnel hecho, "sostenido y revestido", por lo que no existe riesgo de otro desplazamiento de tierras: "La cavidad no puede evolucionar más en profundidad y estará estable", ha asegurado Carrasco.
El recuerdo del Carmel
Al conocer la noticia, muchos barceloneses han rememorado la crisis política y social del Carmel de 2005, tras un socavón mucho más grande -35 metros de profundidad y 20 de diámetro- por las obras en ese caso de la L5 del metro.
Carrasco ha aclarado que el incidente de este martes "no tiene nada que ver" con esa crisis de hace dos décadas: "Estamos en un proceso constructivo diferente al del Carmel, con una tuneladora que tiene un escudo metálico de 12 metros de longitud y de diámetro de sostenimiento provisional, lo que significa que no pueden haber desprendimiento sobre este escudo", ha resaltado.
Asimismo, la tuneladora no solo perfora sino que va construyendo al mismo tiempo un túnel con revestimiento, mediante la colocación de piezas de hormigón.