Un toro se cuela en un bar de Girona y se pasea entre los clientes sin causar heridos: "No me lo hubiera imaginado nunca"
El toro, que iba con un rebaño, se despistó y entró en el bar Gusi de Ribes de Freser (Girona)
Las cámaras de seguridad grabaron la inesperada visita, que no causó ni daños personales ni materiales
GironaUn cliente inesperado se ha colado en el bar Gusi de Ribes de Freser (Barcelona). Un toro que iba con un rebaño por la carretera ha entrado este lunes a la hora del desayuno, casi a las diez de la mañana. "Una explotación agraria traslada varias veces al año el ganado en busca de pastos y pasan por delante de la cafetería, en una carretera nacional, en la que tienen derecho de paso. Circulan a menudo y en 30 años nunca había pasado nada", cuenta David Torrecillas, el propietario del bar.
Esta vez, un toro se ha despistado porque "se fue descolgando del grupo y se quedó atrás". David fue el primero en verlo entrar en su local. Estaba en la terraza cuando el animal decidió colarse. "Vi que venía hacia nosotros, pero no llegué a pensar que se metería dentro de la cafetería. Creí que daría la vuelta y se iría camino arriba. No me lo hubiera imaginado nunca. Se fue acercando y acercando a nosotros hasta que acabó entrando en el bar. Cuando lo vi pensé: ¿Será posible?". Fue un hecho inesperado e incontrolable. Temí que no hiciera daño a nadie porque tienen mucha fuerza. Mi pensamiento era que saliera y que nadie resultara herido", explica.
Una escena grabada por las cámaras de seguridad del establecimiento, en la que se ve cómo el animal entra decidido, ante la sorpresa de la veintena de clientes, entre vecinos y veraneantes, y los dos camareros. "Una cosa es verlo pasar por la carretera y otra cosa es que entrara el toro. La suerte es que tal como entró, salió. Nos sorprendió. No era un perro. Era un bicho de unos 400 o 500 kilos", comenta una de las trabajadoras del bar Gusi.
"El pastor entró enseguida, pero no llegó a tiempo de frenarlo. Estuvo para proteger a los clientes. Es un vecino y cliente, que se quedó en la puerta principal. Nos pidió que un camarero fuera por la parte de atrás para ver si giraba y se iba", señala Torrecillas.
Intervención del camarero
Mientras el toro había llegado a la zona del comedor, donde un matrimonio de personas mayores, clientes habituales, estaba a punto de sentarse a la mesa para desayunar cuando "se encontraron al toro de cara". Tal como recogen las imágenes captadas, el animal se mete entre las mesas y se dirige hacia ellos, pero en ese momento entra en escena Samuel, tal como había pedido el pastor.
"El camarero se puso delante del toro, sin hacer ningún movimiento brusco. Entonces, se giró hacia la salida y se fue sin causar ningún daño ni personal ni material. Le llamé para felicitarle y agradecerle. Lo hizo de una forma muy tranquila y natural. Creo que en su casa habían tenido ganado y no le tuvo miedo. Actuó con sangre fría. Tuvo el buen hacer de ir tranquilo para no inquietarlo y que pudiera darse la vuelta y salir", señala el propietario del bar.
El mismo Samuel ha colgado las imágenes en las redes sociales comentando con humor al cliente inesperado, que quería el menú del día: "Hoy hemos tenido una visita muy especial en el Bar Gusi. Parece que se enteró de que aquí se come espectacular. No traía reserva, ¡pero a un cliente de ese tamaño no le íbamos a decir que no! Nota oficial: Ningún cliente ni camarero resultó herido en esta aventura".
Con su intervención, el toro se giró, se dio la vuelta y salió por la puerta principal seguido por el pastor para reincorporarse al rebaño y seguir camino. Una visita que duró tan solo 20 segundos.