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Thinex, de la imprenta a la electrónica impresa que llega a la NASA: "Las posibilidades son casi infinitas"

El director, Marc Vizern, en el laboratorio de electrónica impresa
El director, Marc Vizern, en el laboratorio de electrónica impresa. Thinex
  • Thinex es una empresa de Aiguaviva, Girona, dedicada a la casi desconocida electrónica impresa

  • Ha colaborado con la NASA con sensores para los paracaídas de las cápsulas y los satélites

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GironaEl espíritu emprendedor les ha impulsado desde los años ochenta como la imprenta de un diario hasta la electrónica impresa, con la que han llegado a la agencia espacial norteamericana. "Parece un salto radical, pero no lo es porque nosotros siempre estamos innovando. Lo último ha sido poder trabajar con la NASA para un dispositivo. Siempre hemos evolucionado con la mentalidad de: ¿Y qué viene después?", afirma Marc Vizern, director de Thinex. Y en esa progresión, a la impresión gráfica han sumado la tecnología que permite imprimir funcionalidades electrónicas en materiales como papel, plástico o textiles.

Y con ella han volado hasta llegar a la NASA con unos sensores para los paracaídas. "Lo que hacemos es buscar propuestas de innovaciones abiertas para presentar nuestras soluciones porque es difícil que se piense en la electrónica impresa", explica. Y en esa búsqueda encontraron el reto de una consultoría inglesa para "sensorizar un tejido". Le presentaron su respuesta, pero ya la tenían de otro cliente. Con un vídeo, les convencieron. Y entonces les revelaron que quien estaba detrás era la misma NASA. "Es un proyecto para unas galgas en los paracaídas que hacen la reentrada tanto de las cápsulas como de los satélites. Querían medir la fuerza que sufre el paracaídas para ver si podían reducir el grosor del tejido y así sacar peso", detalla Vizern.

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Y para las mediciones, "hacemos unos sensores, que son como una pegatina, que pueden medir cinco centímetros por cinco, son tan finos como un cabello humano y se adhieren encima del tejido. De esta forma, vemos cómo se estira y, por tanto, qué esfuerzos está sufriendo. Así podemos saber si está sobredimensionado y si el hilo es demasiado grueso y por tanto, aguanta muchísimo y lo podemos reducir un poco. Si se reduce el diámetro del hilo, se baja el peso y es más barato subir el dispositivo al espacio. Solo se midió la elasticidad del hilo de nailon ripstop".

Los secretos de las tintas

Como el grupo empresarial se dedica a la impresión, "con un sustrato como una silicona estirable, se trata para imprimir encima con unas tintas conductivas con un patrón que reacciona a lo que necesitamos, que puede ser elasticidad, temperatura o humedad".

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Una galga extensomètrica

Las tintas gráficas dan color, pero en la electrónica impresa tienen una funcionalidad diferente: "son conductivas, que pueden pasar electricidad; aislantes porque pueden bloquearla; bioactivas porque reaccionan al contacto de una proteína o termocrómicas porque cuando sube la temperatura cambian de color. Y con eso se hacen combinaciones de patrones o capas de impresión para crear dispositivos electrónicos". Las tintas las adquieren y lo que "hacemos es combinarlas con diferentes metodologías y formas para que reaccionen a una propiedad física. La innovación es el proceso, el patrón, las características de las tintas y su combinación".

Los sensores para la NASA los probaron en laboratorio, y los enviaron para las pruebas más exhaustivas a Estados Unidos tras tres años de colaboración. "Entiendo que los han utilizado para mejorar el tejido del paracaídas, pero no sé si lo han puesto en Artemis II. No nos lo han compartido. A lo mejor se ha contribuido de alguna forma a la mejora de la misión, pero la NASA no me ha confirmado que se hayan empleado".

Sector casi desconocido

En su afán por ir un paso por delante del mercado, de imprimir diarios, pasaron a revistas, y en 2015 "nos planteamos: ¿ahora qué? Y buscamos otras formas de innovar. Y pensamos en un salto disruptivo. En 2021 aparece la electrónica impresa como una opción y montamos un departamento para investigar". Con el bagaje de 40 años, se orientaron a un sector casi desconocido, el electrónico. Con un equipo reducido, se formaron y apostaron por esta línea, en la que en España solo hay media docena de empresas.

Las tintas tienen una funcionalidad diferente a la gráfica

"La electrónica impresa se trata de imprimir tintas, que tienen una funcionalidad diferente a la gráfica, en sustratos flexibles como tejido, film o papel, y se crean dispositivos electrónicos flexibles, ligeros y fáciles de integrar porque tienen libertad de forma. Se pueden hacer sensores de temperatura, humedad o biosensores que pueden reaccionar con líquidos", describe Vizern.

Aplicaciones

Y todo ello les abre un amplio camino. "Hacemos sensores para el cuerpo humano para detectar el lactato en el sudor y saber si el deportista está llegando a la fatiga. También para baterías para saber su temperatura, como las de un coche o de un patinete. Las baterías trabajan bien a 22 grados. Si se ponen los sensores superfinos dentro, cuando la temperatura cae en picado, ponemos un calefactor superligero para aumentarla", detalla el director de Thinex.

Otro campo es el del embalaje: "Se pueden hacer etiquetas con radiofrecuencia para incorporar sensores de temperatura. De esta forma, se puede medir la trazabilidad de frío de un paquete como en el transporte de vacunas o de alimentación". Incluso aplicaciones deportivas como "sensores de humedad en un suelo de césped artificial. Si se tiene que regar antes el campo, se puede determinar cuánto tiempo o qué zona. Serviría también para cultivos".

Y a la pregunta que les mueve: "¿Y qué viene después?", su respuesta es con otra cuestión: "¿En qué no hay electrónica? Las posibilidades son casi infinitas", concluye Vizern.