Enric Herrera, el maratoniano con esclerosis múltiple de Lleida que corre por amor: "Se acabó el Enric enfermo y llegó el deportista"

Enric Herrera es el autor del libro 'Corro perquè t'estimo' ('Corro porque te quiero')
Un relato en el que narra su camino del diagnóstico de esclerosis múltiple a correr a los seis mejores maratones del mundo
LleidaEl título del libro de Enric Herrera es toda una declaración de amor: "Te das cuenta de que para superar una situación como la mía, de esclerosis múltiple, gran parte pasa porque quieres a tu entorno. Sufre igual que yo. Llegué a la conclusión de que tenía que protegerlo de alguna forma. Tenía que ayudarme a ayudarlos y ayudarlos a ayudarme. Por eso, es 'Corro perquè t'estimo' ('Corro porque te quiero')".
A finales de 2013, Enric notó que "las cosas que tenía en la mano se me caían. Vi que algo estaba pasando. Con los días, más partes de mi cuerpo se quedaban dormidas hasta el punto de que casi no podía ni caminar porque no me aguantaban las piernas". Tras meses de pruebas, llegó el diagnóstico. "Fue muy duro. Una doctora me comunicó que tenía esclerosis múltiple y se fue. Miré a mi mujer y le dije: 'Se me acaba la vida'. No sabía qué era exactamente. Lo asociaba a una silla de ruedas y a personas dependientes".
Una incertidumbre que continuó mientras esperaba la medicación adecuada. Tras superar un cáncer años atrás, fue un golpe inesperado: "Estuve seis meses pensando que era el final de mi vida. Me estuve arrastrando de la cama al sofá". Hasta que una mirada le cambió. "Estaba tumbado después de seis meses sin ir a trabajar, sin vida personal ni social. Todo estaba hundido en mi vida. Un día entró mi mujer y su mirada yo la interpreté como 'otra vez en el sofá'. Y me hizo reaccionar y entender que, si no lo hacía por mí, lo tenía que hacer por ella: levantarme y buscar soluciones", recuerda.
Un camino que fue descubriendo poco a poco. "Empecé a caminar y un día a correr. Hice 300 metros. A los pocos días, en una visita al neurólogo, se lo comenté. Y su respuesta fue: 'Tal como estás, no harás ni cinco kilómetros en tu vida'. Y eso fue un cambio de chip. Algo hizo un clic en mi cerebro porque lo asociaba a que se me había acabado la vida. Y me rebelé. Me comprometí conmigo mismo a como mínimo, haría diez", explica Enric.
Y así descubrió que el deporte le hacía levantarse con más energía y que "los pensamientos, como una niebla, que me acompañan, van desapareciendo. El correr lo traducía como el día a día. Muchas veces te levantas cansado, pero, como en el deporte, necesitas esfuerzo para superarte. Eso a nivel físico. Y me aporta que veo que la cara de mi querida mujer dice que lo estoy superando. Y hay caras de felicidad en mi entorno".
Siete maratones
Un compañero de ejercicio, que estaba participando en los World Marathon Majors, los seis mejores maratones del mundo, le animó a correr más y más. Hasta el punto de que Enric se preparó para su primer maratón. Fue el de Barcelona. "La sorpresa es que lo acabé. Fue una bomba para mi entorno. Se acabó el Enric enfermo y llegó la etapa del Enric deportista. Vi que podía ser mi futuro".

Así que decidió acompañarlo a Boston. "Vi que había una medalla que certificaba como 'finisher' por completar los seis maratones. Y vino otro clic. Me puse el reto para obligarme a entrenar con mucha disciplina para estar cada día mejor. Lo que ayuda es buscar tu fórmula de hacer ejercicio físico hasta el nivel que se pueda. No hace falta un maratón. En una problemática como un cáncer o una esclerosis, has de hacer el duelo que fueron los seis meses tirado en el sofá. Después la aceptación, en mi caso, de una enfermedad degenerativa para toda la vida. Cuando lo aceptas, se abren caminos. A poco que se pueda, hay que activarse porque seguro que ayuda". En su caso, luego llegaron los maratones de Berlín, Chicago, Londres, Tokio y Nueva York. Siete maratones desde 2016 hasta 2025.

Una historia personal que le animaron a ponerla en negro sobre blanco en un libro a cuatro manos con Berta Palau, una amiga escritora. "Hay dos motivos: ayudar a quien lo lea y diga hay un futuro en mi problemática, y toda la recaudación será para el Centre d'Esclerosi Múltiple de Catalunya (Cemcat) para continuar la investigación. A mí, el libro me ha aportado visión. Al reflexionarlo, veo que la superación me la enseñaron mis padres". Y añade: "La esclerosis es una enfermedad silenciosa. La llaman de las mil caras. La sociedad la ha de conocer para que pueda ayudar a las personas que puedan necesitar apoyo", destaca el autor.
En su mirada de futuro, quiere bajar el ritmo y la distancia de las carreras hasta que pueda: "La cuestión es no parar. Mantenerme activo. No dejo de tener miedo porque no sabes lo que pasará mañana. En nuestro caso, la enfermedad puede dar un giro y levantarme y tener un brote que me lleve a una discapacidad. Es vivir día a día. Es importante ir rompiendo el estigma de la enfermedad, rompiendo barreras, para que se conozca la esclerosis múltiple y no pasar por mi periplo pensando que se me había acabado la vida. Hay un futuro gracias a la investigación".
