Miguel Álvarez relata que tuvo que intervenir en dos ocasiones y ganar tiempo hasta la llegada de la Policía
El Concello reconoce su valentía y su rápida actuación, y los medios locales lo califican de héroe
Miguel Álvarez, un joven de tan sólo 19 años, evitó el pasado viernes que una mujer de unos 65 años se precipitara al vacío desde unas escaleras de la rúa do Bierzo, en Ourense, un hecho que lo ha llevado a ser descrito por varias cabeceras locales como un “héroe”. Miguel se encontraba en la zona cuando observó que la mujer permanecía durante horas en el mismo lugar, en el borde de una barandilla, algo que le llamó la atención y que lo mantuvo en alerta hasta que detectó que había colocado un pie al otro lado de la barandilla, cuando ya intervino para apartarla y ponerla a salvo.
La rápida actuación del joven permitió evitar una posible tragedia, de ahí el calificativo de héroe, ya que no solo logró sujetarla en un primer momento, sino que tuvo que intervenir una segunda vez mientras esperaba la llegada de la Policía Local, después de que la mujer volviera a acercarse a la barandilla presuntamente para precipitarse al vacío.
Miguel explica a los medios que se dirigía a casa de sus abuelos para comer con ellos cuando vio a una mujer sentada en el rellano de unas escaleras de la rúa do Bierzo. En ese momento, la escena no le llamó la atención: "No me pareció raro, era una señora normal esperando a la sombra", explica.
Sin embargo, cuando regresó a casa una hora y media después, comprobó que la mujer continuaba en el mismo lugar y eso ya lo alertó un poco. Más tarde volvió a pasar por allí y la situación se repetía: seguía parada, apoyada en una columna y mirando hacia el suelo.
Fue entonces cuando Miguel empezó a sospechar que algo no iba bien. Según narra, mientras subía las escaleras, observó que la mujer tenía un pie sobre una caja y el otro al otro lado de la barandilla así que sin pensarlo, corrió hacia ella y consiguió sujetarla antes de que pudiera caer.
“Estoy contento por lo que hice”
Tras ponerla a salvo, explica que intentó tranquilizarla y le preguntó si necesitaba ayuda. Ella respondió que no, que simplemente iba a dar un paseo. Aun así, el joven decidió avisar a su madre para que alertase a la Policía Local y permaneció pendiente de la mujer.
Cuando subió unos segundos a casa para coger una botella de agua, la mujer volvió a acercarse a la barandilla. Miguel regresó rápidamente y tuvo que intervenir por segunda vez para apartarla del peligro. "Solo fueron 20 segundos", explica el joven, que decidió no contarle que había avisado a la Policía para evitar que se alterara o abandonara el lugar. Los agentes llegaron pocos minutos después y se hicieron cargo de la situación junto a los servicios sanitarios.
Miguel reconoce que vivió el momento con nervios, pero asegura que solo pensó en ayudar. "Estoy contento por lo que hice", explica. Cuando contó lo sucedido a su familia, la respuesta fue de orgullo: "Me dijeron que estaban muy orgullosos de mí". El joven, que actualmente realiza un curso de socorrismo, tiene además entre sus planes preparar las oposiciones para convertirse en policía local, una profesión vinculada a su entorno familiar.
Reconocimiento del Concello de Ourense
El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, y el concejal de Administración Xeral, Antonio Fernández, recibieron este martes en el Concello a Miguel Álvarez para trasladarle el agradecimiento de la ciudad por su intervención. El Ayuntamiento destacó la rapidez y valentía del joven, cuya actuación permitió ganar unos minutos decisivos hasta la llegada de la Policía Local: "Es un ejemplo de compromiso ciudadano", reconocía el regidor durante la recepción.
Durante el encuentro, Miguel volvió a explicar cómo vivió aquellos momentos. Según relató, se encontró con la mujer por primera vez alrededor de las 14:10 horas cuando bajaba desde su casa para ir a comer a casa de sus abuelos. Al principio no sospechó que pudiera ocurrir nada: pensó que simplemente estaba esperando en las escaleras.
Fue al volver a verla varias veces en el mismo lugar cuando empezó a preocuparse. Finalmente, al observar que ya tenía un pie sobre la barandilla, corrió hacia ella y consiguió sujetarla. Tras pedirle que le acompañara mientras iba a buscar una botella de agua, aprovechó esos segundos para avisar a su madre y que alertara a la Policía.
El joven, que actualmente se está formando como socorrista, volvió a encontrarse con la misma situación al regresar: la mujer había vuelto a colocarse junto a la barandilla. Miguel permaneció a su lado hasta la llegada de los agentes, que se hicieron cargo de la intervención. Pese al reconocimiento recibido, Miguel resta importancia a lo que hizo y se queda con una idea: "La señora está bien".

