El museo para viajar en el tiempo a los comercios del pasado en Vic, Barcelona: "Es para recordar, descubrir y entender cómo se vivía"
El museo 'Vic d'ahir', de Isabel Cuixeres, recrea ocho tiendas antiguas para preservar la memoria
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BarcelonaAl cruzar la puerta de la planta baja de una casa señorial del siglo XVIII se viaja a un tiempo pasado. Es el museo 'Vic d'ahir' (Vic de ayer), un salto al ayer que traslada a la vida y a los comercios de otra época en un recorrido por sus rincones. "Es un lugar para recordar, para descubrir y entender cómo se vivía antes. Son espacios que se podrían encontrar en cualquier lugar de nuestro entorno. El nombre viene porque Vic en latín es vicus, que significa barrio, donde se podían encontrar establecimientos de confianza o de proximidad que recreo en este museo", señala Isabel Cuixeres, su impulsora y creadora.
Una coleccionista que a los doce años ya atesoraba objetos de su infancia. Una curiosidad que fue creciendo poco a poco con "artículos de la farmacia donde había trabajado mi padre o de la frutería de mis abuelos junto con latas de jabón o botellas de colonia" hasta que decidió dar un paso más. Una visita a un museo con tiendas musealizadas en Salàs de Pallars (Lleida) la inspiró. "Es por nostalgia y para hacer reflexionar, a través de los productos, sobre los valores que se han perdido como la confianza entre las personas. Se iba a comprar y se fiaba porque sabían que pasarían a pagar cuando cobraran. Ahora se hace por internet y por adelantado. Es una forma de reflexionar hacia dónde vamos y también sobre lo que se ha perdido".
A esos valores, Isabel suma "los del reaprovechamiento o la compra a granel. Se utilizaban los capazos donde cabía todo, se llevaba la bolsa del pan o la lechera, las botellas de vidrio de los jarabes de la farmacia se devolvían como las de cava. No se generaban los envases de ahora. No se hablaba de sostenibilidad, pero se reaprovechaba y lo que se podía se arreglaba".
Y esas reflexiones se hacen en un recorrido inmersivo por la recreación de ocho espacios que trasladan a las décadas de los cincuenta, sesenta o setenta. Se activa la memoria y también las emociones: "Los visitantes no se esperan encontrar cosas de cuando eran pequeños, que les traen nostalgia o les recuerdan a sus abuelos o a sus padres. Los ves con una sonrisa y una emoción. Supongo que piensan que un museo son obras de arte. Aquí son piezas de uso cotidiano".
En este espacio lleno de recuerdos, el quiosco era un punto de encuentro y una ventana al mundo, donde estar informado con el primer diario comarcal, las revistas de televisión, los cómics, sin olvidar "los yo-yos, las cajitas sorpresa con indios de plástico, los banderines que se vendían de souvenirs, los cromos, las muñecas de papel recortables, las canicas o las postales para celebrar aniversarios".
Entre las herramientas de un carpintero, se recrea donde nacían juguetes únicos de madera como un triciclo. En la zona de pinturas, un Pinocho, un caballito de balancín, unas peonzas, una cuna, una cama para muñecas o un dominó "dentro de una caja de bombones apedazada, que gracias a eso hoy la podemos disfrutar".
Unas puertas de madera dan acceso a un patio, donde no falta la ropa tendida, el jabón de pastilla ni "un lavadero de piedra para lavar a mano, un lugar donde se encontraban las vecinas que se conocían y se ayudaban, y también se hablaba un poco de todo". El mítico coche Seat 600 tiene su propio rincón porque "dio libertad a los trabajadores".
En el taller de la modista se confeccionaba a medida "la ropa para el domingo, las bodas o la fiesta mayor". Isabel ha incorporado una farmacia "con los objetos de mi padre y las fórmulas magistrales" o una droguería, con "las primeras fregonas, los jabones de lavar ropa o el primer papel higiénico de España llamado El Elefante".
Y el colmado, uno de los corazones de los barrios, repleto de sacos de legumbres, botes de conserva o cajas de galletas, donde "se compraba a granel y se envolvía en papel" en medio de animadas conversaciones. "Les despertarán recuerdos de personas queridas o de situaciones vividas solo viendo los objetos cotidianos".
Lo próximo será darle unos toques navideños para seguir viajando en el tiempo y en la memoria.