Cuatro asesinatos a la semana: las vidas que ha costado defender el medio ambiente en 2017

La organización internacional Global Witness ha documentado el asesinato de, al menos, 207 personas defensoras de la Tierra y el medio ambiente en 2017 en 22 países diferentes, lo que supone casi cuatro personas por semana, convirtiéndolo "en el peor año del que se tiene registro".
Así se recoge en el informe '¿A qué precio?' publicado este martes 24 de julio, que destaca que entre los asesinados se hallan líderes indígenas, activistas comunitarios y ecologistas, que han perdido la vida "al intentar proteger sus hogares y comunidades de la minería, la agroindustria y otros negocios destructivos".

El estudio de la ONG apunta que, "probablemente, el total global" de personas asesinadas "sea mucho mayor, considerando las graves limitaciones en cuanto a datos disponibles", y destaca que el asesinato es el ejemplo "más atroz de una serie de tácticas utilizadas para silenciar a las personas defensoras", incluyendo amenazas de muerte, arrestos, intimidación, ciberataques, agresión sexual y demandas judiciales.
Entre estas agresiones se incluye el asesinato de Hernán Bedoya en Colombia, quien recibió 14 disparos de un grupo paramilitar por manifestarse contra plantaciones de palma aceitera y de banano en tierras robadas a su comunidad; y la masacre del ejército en Filipinas a ocho aldeanos, quienes se opusieron a una plantación de café en su tierra.
También en 2017, según el estudio, se han documentado ataques violentos por parte de propietarios de terrenos en Brasil que, utilizando "machetes y rifles, dejaron gravemente heridos a 22 integrantes del pueblo indígena de Gamela, algunos con las manos cortadas".
Según el informe, "por primera vez, la agroindustria fue el sector más sangriento", con al menos 46 asesinatos vinculados con esta industria; mientras que los asesinatos relacionados con la minería aumentaron de 33 a 40, la tala forestal (23), la caza ilegal (23), y agua (4).