Eclipse

Llega el eclipse de la "Luna de Sangre": cuándo, cómo y desde dónde se verá este fenómeno que no se repetirá hasta 2028

'Luna de sangre', el eclipse total de Luna más largo del siglo
La "Luna de Sangre" se podrá ver durante la madrugada del 3 de marzo. Archivo
  • El color de la Luna durante el eclipse, puede variar entre ocre, anaranjado, rojo o rosa

  • Según los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, el inicio del eclipse tendrá lugar en torno a las 9:47 hora peninsular española

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Un eclipse lunar total conocido como "Luna de Sangre", podrá ser visto en buena parte del planeta durante la madrugada del martes 3 de marzo. En este fenómeno, la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, un espectáculo único que no se podrá volver a presenciar hasta finales del año 2028.

Aunque el eclipse es curioso de ver, lo más impactante de este fenómeno es el color que presenta la Luna, un efecto óptico conocido como "dispersión de Rayleigh", en el que los rayos del Sol interactúan con la atmósfera de la Tierra, llegando una luz roja a la superficie lunar, dando lugar a su impresionante tono carmesí. Este color puede variar entre ocre, anaranjado, rojo o rosa, debido a la contaminación, lluvia o polvo presente en la atmósfera.

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La "Luna de Sangre" se podrá ver durante la madrugada del 3 de marzo

Las tres frases del fenómeno

Este curioso acontecimiento, que tendrá lugar el 3 de marzo, tendrá tres grandes fases: penumbral (cuando la luna entra en la sombra más tenue), parcial (cuando solo una parte del disco se oscurece) y total (cuando queda completamente sumergida en la umbra terrestre).

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Está previsto que la fase inicial comience aproximadamente a las 08:44 horas UTC (09:44 en la Península Ibérica) y que alcance una duración de una hora, dentro de un evento completo de más de cinco horas si se tienen en cuenta todas las fases de penumbra. A escala mundial, el eclipse será visible en las regiones bañadas por el Pacífico: Oceanía, buena parte de Asia y América lo verán en distintas fases, en algunos casos con la luna ya alta en el cielo nocturno.

En Norteamérica y Centroamérica, por ejemplo, la luna se pondrá durante la fase máxima en parte de la costa este, mientras que en América del Sur la ocultación de la luna se producirá antes de que llegue a ser totalmente eclipsada.

En la India y zonas de Asia central, el fenómeno se reducirá a un eclipse parcial, sin llegar a completarse el disco rojo en el momento de mayor alineación.

Visibilidad desde España

La Luna ya estará bajo el horizonte en España durante la fase más llamativa del eclipse en otras regiones, lo que significa que el eclipse total como tal no será visible desde España, porque la fase de totalidad se producirá cuando la luna ya se haya puesto bajo el horizonte.

Los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional detallan que el inicio de la penumbra tendrá lugar en torno a las 9.47 hora peninsular española, y que la franja de visibilidad óptima del evento se concentra en Norte y Centroamérica, la mitad oriental de Asia y el Pacífico.

Aun así, sí existirá una pequeña ventana de observación para las fases iniciales en algunas zonas del país, siempre que el horizonte oeste esté completamente despejado. Eso significa que, en el mejor de los casos, los observadores desde Catalunya podrán percibir un ligero oscurecimiento en el borde del disco lunar antes de que este desaparezca detrás de edificios, montañas o del propio perfil de la Tierra.

Recomendaciones para ver el eclipse

Los astrónomos recuerdan que, a diferencia de los eclipses de sol, los eclipses de luna son completamente seguros para la vista y pueden seguirse sin filtros ni gafas especiales.

A pesar de esto, para poder observar con mayor detalle el eclipse, recomiendan alejarse de la contaminación lumínica de las grandes ciudades y buscar miradores abiertos, como montes, playas o azoteas despejadas, para exprimir al máximo esos minutos de contacto con el evento.

Además, los expertos recomiendan seguir la evolución del fenómeno mediante retransmisiones en directo desde los lugares donde sí será visible por completo y, si el horario lo permite, intentar captar los minutos previos al amanecer en puntos elevados con horizonte despejado.

Unos prismáticos o un pequeño telescopio pueden ayudar a percibir mejor los matices del oscurecimiento, aunque el factor decisivo seguirá siendo la ausencia de obstáculos en la línea de visión.

En este caso, la dificultad añadida será el horario y la baja altura de la luna, por lo que el éxito de la observación dependerá también de la meteorología: nubes bajas en el horizonte pueden arruinar en segundos una oportunidad que no se repetirá en las mismas condiciones hasta dentro de uno años.