Por qué es importante la nueva base lunar de la NASA: lo que supone para la humanidad y su papel clave para llegar a Marte
Colonizar otros espacios diferentes a la Tierra ha formado siempre parte de las ambiciones para perpetuar la especie cuando nuestro Sol termine su vida
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El ser humano va a volver a la Luna. Y esta vez no sólo será para pisarla y recoger muestras: ahora Estados Unidos quiere establecer una base lunar permanente, y el anuncio fue público el pasado 24 de marzo de 2026, en un comunicado de la NASA.
Como parte del programa espacial Artemis, el objetivo no es sólo volver a visitar nuestro satélite: es, también, hacerlo en zonas donde nunca antes habíamos estado, innovar la tecnología y el desarrollo de vehículos y fuentes de energía, mostrar músculo frente a China o ser los primeros en conquistar Marte. ¿Por qué una base permanente en la Luna y por qué es importante? Todo forma parte de la misma agenda.
Artemis II: volvemos a la Luna para descubrir nuevas zonas
Querer poner a prueba las tecnologías que sentarán el precedente de la base lunar es el primer paso. Y esto sucederá del 1 al 6 de abril de 2026. No aterrizaremos en el satélite, pero sí que vamos a recorrer su órbita y testear los diferentes instrumentos que después acabarán por definir el resto de la estrategia.
El Polo Sur lunar es uno de los objetivos principales de las misiones venideras de Artemis. Ahora el punto se encuentra en el Polo Sur. China también ha puesto las miras en esa zona, y la nueva carrera espacial que se gesta pasa por ser los primeros en visitar este enclave, experimentar y reconocer el terreno.
Artemis III, IV y V
Los años 2027 y 2028 son importantes en la agenda de la NASA. La misión Artemis III —programada para 2027— tiene como objetivo el "poner a prueba las operaciones integradas entre la nave espacial Orion —para tripulación y con componentes parcialmente reutilizables— y uno o ambos módulos de aterrizaje comerciales de SpaceX y Blue Origin, respectivamente", de acuerdo con la propia NASA. En otras palabras: poner a prueba las capacidades de unirse a vehículos espaciales reutilizables.
Por su parte, Artemis IV, tiene como objetivo ser la primera misión de exploración del Polo Sur Lunar. Se prevé que esto suceda en diciembre de 2028.
El último eslabón: Artemis V —también programada para finales de 2028— sería la primera pieza para empezar a construir y desarrollar los módulos de la base lunar permanente de la NASA.
Así pues, lo que sucede el 1 de abril de 2026 sienta precedente y bases del proyecto a futuro que está por venir —si no hay retrasos o más cambios de última hora— en los próximos dos años.
La importancia de esta nueva misión, vinculada con China y Marte
La posibilidad de realizar misiones de reconocimiento y exploración en la Luna, y hacerlo de forma más inmediata, es una de las grandes ambiciones de la NASA. Más allá de los avances en componentes modulares, en vehículos o en tecnologías de generación de energía, comunicaciones o movilidad, la carrera también pone el foco en China y en Marte.
El país asiático ya ha anunciado sus planes de llevar a cabo misiones tripuladas en el Polo Sur lunar antes de 2030. Pero también las intenciones de construir su propia base lunar antes de 2035.
En un reciente análisis del New York Times se explica que Jared Isaacman, quién es administrador de la NASA desde el pasado diciembre de 2025, dijo que —China— "es un verdadero rival geopolítico" y que este "desafía el liderazgo estadounidense en el espacio". Adelantarse al rival es prioridad.
Más allá de las pugnas geopolíticas entre potencias, el plan de la NASA no sólo pasa por establecer una base permanente y modular en la luna. También pasa por el uso de energía nuclear y por la llegada del ser humano al Planeta Rojo.
¿El primer hito? Utilizar músculo nuclear para poder propulsar "el primer vehículo del espacio exterior" —de acuerdo con el comunicado de la NASA— y así llegar a Marte. Este sería el Space Reactor-1 Freedom.
¿Lo que viene después? La instalación de la una planta de producción de energía nuclear por fisión en la superficie de nuestro vecino. No sin antes haber visitado Titán —luna de Marte— en 2024.
La nueva carrera espacial se reconfigurarlo
Todo este escenario no ha llegado sin antes cambiar la hoja de ruta que estaba encima de la mesa. Si bien, era 2017 cuando este se puso en marcha por primera vez —y lo hizo con el objetivo de volver a hacer que el ser humano pisase de nuevo la Luna—, se han producido movimientos.
Uno de los más importantes es la reconfiguración del programa Gateway, la estación espacial en la órbita de la Luna. Donde antes el objetivo principal era el de llevar a cabo un proyecto conjunto entre diferentes naciones —del mismo modo que sucede con la actual Estación Espacial Internacional—, ahora EEUU ha decidido, directamente, establecer sus propias colonias en el satélite. Y el primer capítulo de esta nueva era es la misión Artemis II.