Marina Martínez, doctora en Ciencias Planetarias: "Artemis II está haciendo ciencia a tiempo real"

Artemis II está haciendo algo único: ciencia a tiempo real, algo que solo pueden hacer los humanos. Telecinco
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En el Artemis II "están haciendo ciencia a tiempo real". Lo dice Marina Martínez, doctora en Ciencias Planetarias e Investigadora de la Universidad de Goethe. Las imágenes captadas por la tripulación, los colores, las texturas, todo da pistas. Quien sabe mirar puede leer en estos colores y no hay que olvidar como señala Manuel Roca, jefe del Servicio de Astronomía del Parque de las Ciencias de Granada, que "la tripulación estaba entrenada para ver la Luna con ojos de geólogos y científicos".

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Los materiales, los minerales, los procesos que han ocurrido en la superficie de la Luna, todo lo que hay de ciencia en cada imagen captada por los 4 astronautas que han descrito durante horas a los científicos en Tierra lo que también observaban a simple vista. Una tarea fundamental.

"Estás integrando todo tu conomiento en una observación, estás razonando", señala Marina Martínez. Algo imposible para una máquina. Por primera vez, ojos humanos han visto estos tres cráteres en el lado oculto.

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Uno de ellos llevará el nombre de la nave, otro el nombre de la esposa del comandante. Gracias a esta misión, "ahora estamos viendo toda la imagen, el whole picture de la luna, esto te da más información a nivel global".

Los cráteres más recientes se ven como zonas muy brillantes. Son puntos de luz en sobre el lienzo lunar. Y esto es solo una mínima parte de las cientos de imágenes que aún están haciendo ciencia a tiempo realy que están por desvelar.

La gran inversión que se realiza en misiones espaciales como Artemis II --que ha logrado alcanzar en la madrugada de este martes la cara oculta de la Luna-- "se traduce en beneficios para toda la humanidad aquí en la Tierra". Además, reflejan que la Luna "se está contemplando ya como una oportunidad de futuro cercano a la cual puedes enviar astronautas y futuras misiones".

Así lo asevera, en declaraciones a Europa Press TV, Vicente Boria Esbert, investigador del Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia (iTEAM) de la Universitat Politècnica de València (UPV) y presidente de la Comisión Ejecutiva del Consorcio Espacial Valenciano.

El especialista ha recordado que la misión Artemis ya está en su etapa final y acaba de vivir su parte "más importante en la cual durante aproximadamente seis o siete horas la nave Orion estuvo dando una vuelta sobre la cara oculta de la Luna y pudieron recabar datos, imágenes e información que va a ser útil para futuras misiones lunares".

Boria ha hecho notar que la cara oculta del satélite es la más desconocida y es a la que también resulta más complicado de acceder. En este punto, ha manifestado que "se quiere conocer mejor para ver si hubiera agua en estado de hielo, lo cual permitiría garantizar futura vida en este planeta, así como disociar el hidrógeno, el oxígeno, importante para poder respirar, también para poder generar futuros combustibles que impulsaran otras naves hacia futuros viajes". Además, ha apuntado, tiene una orografía diferente a la de la zona visible y se pretende explorar si hay algún material como por ejemplo el helio-3, que es importante para operaciones de fusión nuclear".

Según ha señalado el experto, el programa Artemis se inició hace unos años y surgió de una nueva carrera espacial que se está produciendo entre Estados Unidos y una nueva potencia como es China, que está colaborando con Rusia. "En este caso, --ha proseguido-- se trata de avanzar para conocer mejor nuestro planeta con el objeto a futuro de volver a poner astronautas, una pequeña base lunar, una base de operaciones, donde haya astronautas de forma permanente, se investigue la existencia de nuevos materiales o nuevas fuentes de energía, incluso que esa estación sirva para futuras misiones que se dirijan a otros planetas, en concreto el objetivo más cercano es llegar a Marte".

En cuanto a la aportación europea, canalizada a través de la ESA, se ha efectuado mediante un módulo de control térmico para garantizar el bienestar en cuanto a temperatura dentro del habitáculo. En concreto, se ha desarrollado por parte de la empresa Airbus a través de una sede que tiene en Madrid, la antigua empresa Crisa. También en el ámbito español, la empresa GMV ha contribuido con sistemas de ayuda a la navegación, tanto en la nave como en las estaciones terrenas.

Vicente Boria ha arcado el "impulso" que suponen este tipo de misiones. "Se vuelve a invertir de manera intensa en la preparación de estos programas y lleva consigo toda una serie de beneficios, directamente a nivel científico, pero también indirectamente a la sociedad en general, en avances como por ejemplo los materiales de los trajes que llevan los astronautas, mejoras en comunicaciones, etc.".