Gran avance en casos de atrofia muscular espinal: un dispositivo robótico logra que seis niños puedan ponerse en pie

El dispositivo robótico es muy ligero, lo que hace que pueda ser usado por los niños sin problema
Los síntomas de la AME pueden controlarse con fisioterapia y equipos disponibles en instituciones especializadas
Seis niños afectados por atrofia muscular espinal (AME) han logrado mantenerse en pie sin ayuda gracias a un dispositivo robótico ligero que pesa menos de un kilo y que, no solo logra la recuperación neuromuscular, sino que la mantiene en el tiempo tras interrumpir el entrenamiento.
La revista 'Nature' ha dado cuenta este pasado miércoles 20 de mayo de este hallazgo de un grupo de investigadores de universidades chinas y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en EEUU.
Debilidad y atrofia muscular
El estudio presenta una nueva solución para mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados por esta patología que causa una degeneración y debilidad muscular progresiva que limita el movimiento. El origen de la AME es la pérdida de neuronas motoras en la médula espinal y la parte del cerebro que está conectada con ella, lo que repercute en la debilidad y atrofia de los músculos que se usan para gatear, caminar, sentarse y dominar los movimientos de la cabeza.
Los síntomas de la AME pueden controlarse con fisioterapia, como el entrenamiento de resistencia isocinética, que utiliza ejercicios con velocidad controlada para mejorar la fuerza. El problema de este entrenamiento requiere un equipo que únicamente se encuentra disponible en instituciones especializadas, siendo los dispositivos utilizados para el entrenamiento demasiado voluminosos y difíciles de usar para los niños.
Estimular el desarrollo neuromuscular
Los autores han querido superar esta barrera diseñando un pequeño robot de rodilla portátil y ligero, que pesa 0,96 kilogramos para ayudar en el entrenamiento de niños con AME tipo II, una forma intermedia de la enfermedad.
En este primer ensayo clínico han probado el dispositivo seis niños, de entre 6 y 10 años, que no podían levantarse de una posición sentada sin contar con ayuda.
El entrenamiento con el robot es de resistencia isocinética: en lugar de facilitar el movimiento, el dispositivo actúa de forma resistiva, aumentando deliberadamente la dificultad durante el ejercicio para estimular un desarrollo neuromuscular a largo plazo. Se diferencia así de los exoesqueletos tradicionales diseñados para asistir el paso y reducir el esfuerzo.
Levantarse sin ayuda
Los investigadores han observado mejorar tras seis semanas de entrenamiento, usando el robot de rodilla ligero cinco veces a la semana. Los seis niños han sido capaces de levantarse de una posición sentada sin la ayuda del robot, la función de la rodilla ha mejorado y el volumen muscular de los cuádriceps ha aumentado un 19%.
Los niños continuaron con otras seis semanas de entrenamiento isocinético de baja intensidad, utilizando el dispositivo tres veces por semana en lugar de cinco. Tras ese periodo, volvieron a recibir la fisioterapia convencional, con un seguimiento de 30 días.
El resultado es que todos ellos han mantenido las mejoras funcionales que lograron con el robot tras interrumpir el entrenamiento, lo que, según los investigadores, indica que la exposición temporal al dispositivo puede facilitar una recuperación neuromuscular prolongada en el tiempo.
La importancia de la robótica
Los autores confían en hacer nuevas modificaciones al dispositivo para trabajar diferentes músculos y mejorar su potencial. No obstante, reconocen que harán falta más ensayos futuros con cohortes más amplias para determinar con precisión la eficacia de este tratamiento.
"Desde el punto de vista clínico se trata de un trabajo innovador, que refuerza la idea de que provocar la adaptación neuromuscular activa mediante resistencia y utilizando robótica puede modificar parámetros fisiológicos", señalan Elena García y Carlos Cumplido, CEO y director, respectivamente, de 'Marsi Bionics', en una reacción a este estudio recogida por 'Science Media Centre'.
Ambos investigadores españoles desarrollaron el primer exoesqueleto pediátrico del mundo para facilitar la movilidad a niños afectados por parálisis cerebral o atrofia muscular espinal; y Marsi Bionics es la empresa que fundaron para transferirlo a la sociedad. Respecto a este nuevo estudio, García y Cumplido ponen en valor la importancia del uso domiciliario de la robótica para estos pacientes.
