¿Cuándo sí y cuándo no puedo quitarme las gafas homologadas durante el eclipse? Recomendaciones para observar el Sol de forma segura
Los expertos explican en qué momento es seguro retirar la protección y cómo utilizar correctamente las gafas durante el eclipse total de Sol del 12 de agosto
Todo sobre el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 en España
Ha llegado el día de nuestra cita con el cielo. Este 12 de agosto, un eclipse total de Sol cruzará el norte de España, desde Galicia hasta Baleares, algo que no ocurría en nuestro país desde hace más de un siglo.
La franja de totalidad atravesará Galicia, Asturias, Castilla y León, Cantabria, La Rioja, País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares, además de zonas de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid. En el resto de España, el eclipse se podrá contemplar de forma parcial.
Para disfrutar del fenómeno, tanto si se observa de forma total como parcial, es imprescindible utilizar gafas de eclipse certificadas conforme a la norma ISO 12312-2. Antes de que llegue el momento del máximo, previsto aproximadamente entre las 19:30 y las 21:30 horas, hay que comprobar que las gafas están en buen estado y, a contraluz, verificar que no presentan arañazos, roturas o perforaciones. Si están dañadas, no deben utilizarse, según han advertido el Gobierno y la ONCE en una campaña conjunta.
Mirar directamente al Sol sin protección, o hacerlo con unas gafas dañadas, puede provocar lesiones irreversibles en la retina en cuestión de segundos. La radiación solar puede producir una quemadura en la parte posterior del ojo sin que la persona sea consciente de ello, ya que la retina no genera dolor de forma inmediata. Los síntomas, como visión borrosa o la aparición de una mancha oscura en el campo visual, pueden aparecer horas después e incluso transcurridas 24 o 48 horas.
¿Me puedo quitar las gafas durante el eclipse?
La respuesta depende de si desde el lugar de observación el eclipse será parcial o total. Esta información puede consultarse en el visualizador del Instituto Geográfico Nacional.
Durante un eclipse parcial, las gafas deben permanecer puestas en todo momento mientras se esté mirando al Sol. La única excepción es la fase de totalidad, que solo podrá contemplarse desde determinados puntos de la franja de totalidad.
La Sociedad Astronómica de Estados Unidos, la NASA, la ESA y el astrofísico español Jorge Pérez Gallego, responsable de comunicación y divulgación del Observatorio Solar Nacional de Estados Unidos, coinciden en que las gafas solo pueden retirarse durante la totalidad, es decir, durante los segundos o minutos en los que la Luna cubre por completo el disco solar. La duración depende de la ubicación y en España alcanzará como máximo aproximadamente 1 minuto y 50 segundos.
Durante esos instantes desaparece el disco brillante del Sol y queda visible su corona, mucho más tenue. Por este motivo, la totalidad es el único momento en el que resulta seguro observar el eclipse a simple vista. Con las gafas puestas, la corona solar no podrá apreciarse porque los filtros están diseñados para bloquear la radiación solar.
Para identificar el comienzo de la totalidad, los expertos recomiendan esperar a que el Sol deje de ser visible a través de las gafas. Es importante conocer de antemano cuánto durará la totalidad desde el lugar elegido y utilizar un cronómetro para controlar el tiempo.
"Lo más seguro es volver a ponerte las gafas antes de que acabe. Es fácil calcularlo: con los datos públicos, puedes saber la duración del eclipse total en tu sitio. Así que cuando empiece esa fase, pones un temporizador que dure 10 segundos menos. Cuando suene, apartas la mirada hacia el suelo y te vuelves a poner las gafas", señala Pérez Gallego.
Para quienes se encuentren en zonas donde el eclipse sea únicamente parcial, no existe ningún momento seguro para quitarse las gafas mientras se observa el Sol. En esos lugares nunca llegará a producirse la totalidad y, por tanto, el disco solar permanecerá parcialmente descubierto durante todo el fenómeno.
Cómo observar el eclipse de forma segura
La principal recomendación es clara: nunca hay que mirar directamente al Sol durante las fases parciales sin la protección adecuada.
El Gobierno aconseja ponerse las gafas de eclipse antes de levantar la mirada hacia el Sol. Para ello, hay que bajar la cabeza, colocarse las gafas correctamente y solo entonces mirar brevemente. Durante la observación también se recomienda realizar pausas y evitar mantener la mirada fija durante largos periodos, incluso utilizando las gafas homologadas. Para quitarlas, hay que apartar primero la mirada del Sol y después retirar las gafas.
Además, no se debe mirar al Sol a través de prismáticos, telescopios o cámaras, incluida la cámara del teléfono móvil, si estos dispositivos no cuentan con un filtro solar profesional colocado en la parte frontal del objetivo. Las lentes pueden concentrar la radiación solar y provocar daños graves en los ojos, además de deteriorar o incluso perforar un filtro colocado de forma incorrecta.
La regla durante el eclipse es sencilla: gafas homologadas siempre durante las fases parciales y, únicamente desde las zonas de totalidad, retirar la protección durante el breve periodo en el que el Sol queda completamente oculto por la Luna.