La Vía Láctea puede verse desde España sin telescopio: los mejores momentos del año y el error que arruina la experiencia
La Vía Láctea se puede ver sin telescopio, pero no es suficiente con salir una noche cualquiera y mirar al cielo, hay que tener ciertos detalles en cuenta
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MadridHay imágenes de la Vía Láctea que han pensar que para contemplar nuestra galaxia hace falta una cámara profesional, un telescopio o ir a un observatorio remoto. La realidad es más sencilla pero, al mismo tiempo, más delicada: la Vía Láctea puede verse desde España a simple vista, siempre que se sepa escoger el lugar, la fecha y la hora.
La NASA recuerda que nuestra galaxia aparece en el cielo como una banda de luz tenue en lugares oscuros, lejos de las luces brillantes de las ciudades. No la vemos como una espiral desde fuera, como aparece en las ilustraciones, porque estamos dentro de ella. Nuestro sistema solar se encuentra en el disco de la Vía Láctea y, al mirar hacia ese plano galáctico, lo que percibimos es una franja blanquecina formada por la luz conjunta de millones de estrellas demasiado débiles o lejanas para distinguirse una a una.
No hace falta telescopio para verla
La Vía Láctea es uno de esos espectáculos que se disfrutan mejor sin instrumentos. Un telescopio sirve para mirar zonas concretas del cielo, pero su campo de visión es muy pequeño. En cambio, la Vía Láctea es una gran estructura panorámica, por lo que no solo hace falta, sino que incluso puede estorbar.
La propia NASA señala que algunos fenómenos celestes se aprecian mejor a simple vista porque ocupan grandes porciones del cielo: patrones de constelaciones, alineaciones planetarias y el arco de la Vía Láctea. Por eso, para una primera observación, los ojos son suficientes. Unos prismáticos, quizás pueden mejorar la experiencia más tarde, una vez se hayan revelado campos de estrellas y cúmulos, pero no son imprescindibles.
La clave es saber que el ojo necesita oscuridad. La Royal Observatory Greenwich recomienda dejar unos 15 minutos para que la vista se adapte y evitar mirar el móvil u otros dispositivos brillantes durante la observación. Para ver la Vía Láctea hacen falta cielos claros y oscuros, además de tiempo para que los ojos puedan adaptarse. En cuanto a las fotografías, las de larga exposición muestran mucho más detalle y color del que puede captar el ojo humano.
¿Cuándo se ve mejor desde España?
Desde España, como en buena parte del hemisferio norte, la zona más espectacular de la Vía Láctea se observa mejor entre la primavera avanzada y el final del verano. La parte más brillante, la que apunta hacia el centro galáctico, se encuentra en dirección a las constelaciones de Escorpio y Sagitario. La NASA explica que, para observadores del hemisferio norte, la porción más prominente de la Vía Láctea aparece hacia el sureste, marcada por Escorpio y Sagitario.
Eso quiere decir que los mejores meses suelen ser junio, julio, agosto y septiembre. En primavera, el centro galáctico empieza a asomar de madrugada, por lo que hay que trasnochar o madrugar.
En junio y julio, la Vía Láctea gana presencia durante la noche, aunque en junio las noches son más cortas por la cercanía del solsticio. En agosto, suele ser más cómoda de observar porque aparece en horarios más razonables, especialmente durante la segunda mitad de la noche o incluso antes según va avanzando el mes. En septiembre todavía puede verse bien al anochecer, aunque cada vez durante menos tiempo. Siempre se recomienda buscar un lugar oscuro, dejar que los ojos se adapten y evitar mirar el teléfono.
La Luna llena puede arruinar la experiencia
Para ver la Vía Láctea, una luna brillante puede ser suficiente para borrar la franja tenue de la galaxia. La NASA explica que, durante la semana anterior y posterior a la luna llena, el brillo lunar crea un resplandor en el cielo parecido al efecto de la contaminación lumínica, haciendo que sea más difícil ver las estrellas débiles y otros objetos poco visibles.
Por eso, el mejor momento del mes no suele coincidir con una noche cualquiera de verano, sino con las noches próximas a la luna nueva. Según la NASA, las mejores condiciones respecto al brillo lunar se dan en las dos semanas alrededor de la fase de luna nueva, cuando la Luna está oculta durante buena parte de la noche o sale demasiado tarde como para estropear la observación.
Otro gran enemigo es la contaminación lumínica. La diferencia entre un cielo rural oscuro y uno urbano puede ser enorme. En una ciudad, es posible ver la Luna, algunos planetas y las estrellas más brillantes, pero la Vía Láctea suele quedar completamente borrada.
¿Qué aspecto tiene a simple vista?
Este es un punto importante porque muchas expectativas nacen de las fotografías procesadas. A simple vista, la Vía Láctea no suele verse como una explosión de color. Lo normal es percibirla como una franja pálida, lechosa, algo irregular, parecida a una nube alargada que no se mueve. En cielos muy oscuros, pueden distinguirse zonas más brillantes y regiones oscuras, como si la banda estuviera partida por nubes de polvo.