Un nuevo estudio científico asegura que Venus podría haber tenido vida hace millones de años
Venus podría no haber sido el infierno abrasador que conocemos en la actualidad, llegando a conservar agua líquida durante gran parte de su historia temprana
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MadridVenus a simple vista es uno de los planetas más bonitos del cielo. Brilla con fuerza tanto al amanecer como al atardecer y durante siglos fue conocido como el “lucero del alba” o el “lucero vespertino”. No obstante, bajo esa apariencia luminosa se esconde uno de los mundos más hostiles del sistema solar: una superficie abrasadora, una presión atmosférica aplastante y nubes cargadas de ácido sulfúrico. Hoy, Venus parece el último lugar donde buscar vida. Un nuevo estudio ha vuelto a plantear una posibilidad tan fascinante como controvertida: ¿y si Venus tuvo vida en el pasado?
La hipótesis no afirma que se haya encontrado vida en Venus. Es importante distinguirlo. Lo que plantean algunos investigadores es que, en caso de haber existido vida microbiana, una parte de su origen podría explicarse mediante un mecanismo conocido como panspermia: el transporte natural de microorganismos o material biológico entre planetas a través de impactos, rocas expulsadas al espacio y polvo interplanetario. Un trabajo publicado en 2026 en Journal of Geophysical Research: Planets explora precisamente esa posibilidad para Venus, y plantea que, a lo largo de la historia, partículas que podrían proceder de la Tierra podrían haber llegado hasta la atmósfera venusiana.
Venus, el gemelo infernal de la Tierra
Venus suele describirse como el “gemelo” de la Tierra porque ambos tienen un tamaño, masa y composición general parecidos. Pero sus destinos no pudieron ser más diferentes. La Tierra conservó océanos, una atmósfera respirable y temperaturas compatibles con la vida, mientras que Venus evolucionó hacia un efecto invernadero desbocado.
Hoy, su superficie alcanza unos 465 grados Celsius, temperatura suficiente para fundir plomo. La presión atmosférica es unas 90 veces superior a la terrestre y su atmósfera está compuesta casi por completo de dióxido de carbono. Asimismo, sus nubes contienen ácido sulfúrico, una sustancia extremadamente corrosiva. En estas condiciones, la vida tal y como la conocemos resulta prácticamente imposible.
Sin embargo, la historia de Venus pudo ser diferente. Modelos climáticos desarrollados por científicos de la NASA sugirieron en 2016 que el planeta pudo haber tenido un océano poco profundo y temperaturas habitables hasta hace 2.000 millones de años en su historia temprana. Otros estudios han ido aún más lejos y se ha planteado que Venus pudo conservar condiciones relativamente templadas hasta hace unos 700 o 750 millones de años, antes de sufrir una transformación climática extrema.
¿Venus pudo ser habitable?
La posibilidad de un Venus antiguo habitable no es una fantasía reciente. Desde hace años, los científicos se preguntan si el planeta pudo tener agua líquida en superficie, atmósfera más benigna y condiciones químicas compatibles con la vida microbiana. Si esto fuera así, Venus habría tenido una ventana de habitabilidad larga, quizá suficiente para que pudieran surgir formas de vida simples.
La clave está en el agua. En la Tierra, allí donde hay agua líquida, energía y química adecuada, la vida encuentra formas de prosperar. Si Venus tuvo océanos durante cientos o miles de millones de años, resulta razonable preguntarse si pudo haber desarrollado algún tipo de biosfera primitiva.
No todos los estudios coinciden en ello. Una investigación publicada en Nature Astronomy y recogida en The Guardian en 2024 defendió una visión más escéptica: según el análisis de la atmósfera venusiana, el interior del planeta podría ser demasiado seco para sostener la idea de antiguos océanos duraderos parecidos a los de la Tierra.
Un nuevo giro: la vida pudo viajar desde la Tierra
El aspecto más llamativo del nuevo estudio no es solo que Venus pudiera haber tenido condiciones favorables en el pasado, sino que plantea una posibilidad todavía más sorprendente: si algún día se detecta vida en sus nubes, no necesariamente tendría que haberse originado allí. Podría haber llegado desde la Tierra.
La idea se basa en un mecanismo natural. Cuando un gran asteroide impacta contra un planeta, puede expulsar rocas, polvo y material microscópico al espacio. Parte de ese material puede escapar de la gravedad del planeta y viajar durante largos periodos hasta cruzarse con otro mundo. En teoría, si algunos microorganismos sobrevivieran al impacto, al viaje espacial y a la entrada atmosférica, podrían ser transferidos de un planeta a otro.
Este proceso se ha estudiado sobre todo entre Marte y la Tierra. De hecho, sabemos que meteoritos marcianos han llegado a nuestro planeta. Pero Venus también pudo recibir material terrestre. Según el estudio citado por Universe Today, los modelos sugieren que, si existiera vida en las nubes de Venus, una pequeña fracción podría haber tenido un origen terrestre. Las estimaciones mencionan que alrededor de 20.000 millones de células podrían haber llegado desde la Tierra a Venus durante los últimos 1.000 millones de años, aunque los propios autores reconocen que las incertidumbres son enormes.
Pero, hay que volver a remarcar que no se ha encontrado vida en Venus. Lo que existe son indicios, hipótesis y modelos que estudian escenarios posibles. La panspermia no demuestra que haya organismos vivos en Venus; solo analiza si el transporte de material biológico entre planetas sería físicamente posible. Por otro lado, que una célula pudiera llegar no significa que pudiera sobrevivir, reproducirse o establecer una población estable.