Continúa la ola de calor en Europa: los cinco lugares más tórridos de nuestro continente

Atenas
Por muy atractiva que resulte a nivel turístico por su componente histórico y cultural, la capital griega es la primera ciudad a evitar durante todo el verano.
En esta estación se alían dos factores: calor y humedad. Las temperaturas de hasta 40 grados, las mínimas tropicales (más de 20) y la altísima humedad del Mediterráneo impiden disfrutarla como se merece.
Como en Madrid, la lluvia brilla por su ausencia en verano por lo que el ambiente termina siendo bochornoso y pesado.

Podgorica
Muy cerca de Grecia, en los Balcanes, encontramos la ciudad montenegrina de Podgorica, donde la humedad es lo que te impedirá que disfrutes de sus bellos paisajes y de su historia. Incluso si la península balcánica está de moda, ¡evítalo!
La razón principal del insoportable ambiente veraniego son los cinco ríos que cruzan la ciudad y disparan la humedad a un índice del 100%. Las máximas pueden ser igual o más altas que las de Atenas y por la noche no descienden de los 24 grados. Por tanto, es imposible conciliar el sueño durante gran parte del periodo estival.

Córdoba
Ni su cruce de culturas y religiones, su interesante casco histórico y sus reliquias que son Patrimonio de la Humanidad pueden presidiarios de visitar la ciudad andaluza en verano.