La moda siempre vuelve: el ciclo de los 20 años que marca tendencia
Pasado y futuro se cruzan en la moda, donde las tendencias resurgen con nuevas formas
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“Que veinte años no es nada”, decía Gardel. Y en moda, volver no solo es una tendencia: también es casi una cuestión matemática. Diseñadores y expertos coinciden en que existe una necesidad constante de reconectar con el pasado, no solo desde lo estético, sino también desde lo social, cultural y político.
En palabras de Juan Fernando Garrido, director del grado de Diseño de Moda en la Universidad Nebrija, se trata de “conectar con momentos sociales, culturales y políticos que, de alguna manera, vuelven a repetirse”. Una mirada atrás que, en realidad, explica muchas de las decisiones creativas del presente.
Esa idea se confirma en las pasarelas. Nacho Aguayo y Alex Miralles, diseñadores de Pedro del Hierro, lo tienen claro: “la moda es completamente cíclica y todo vuelve”. Según explican, este fenómeno se refleja directamente en el regreso de estilos de décadas pasadas.
“Ahora estamos viendo looks de los 90 que están volviendo, igual que ya lo hicieron los de los 70 y los 80”, señalan. Ejemplos como el retorno de las hombreras pronunciadas o las siluetas estructuradas evidencian cómo las tendencias resurgen adaptadas al contexto actual.
La teoría de los 20 años
La intuición de la industria encuentra respaldo en los datos. Según diversos investigadores, una tendencia tarda aproximadamente dos décadas en repetirse. “Dos décadas tarda una moda en repetirse”, concluyen tras analizar su evolución a lo largo del tiempo.
Para comprobarlo, basta comparar un desfile actual con uno de hace veinte años: estampados florales, cuadros o combinaciones de color vuelven a aparecer con sorprendente similitud. Como resume la diseñadora Isabel Sanchís, “las tendencias vuelven, sobre todo las buenas”.
Un estudio basado en el análisis de 37.000 imágenes desde el siglo XIX refuerza esta teoría y permite identificar patrones claros en la evolución de la moda.
Entre los ejemplos más visibles de este retorno destacan el talle bajo, que vuelve a abrirse paso en las colecciones actuales, y el color block, caracterizado por combinaciones vibrantes y atrevidas, sin normas estrictas.
Estas tendencias no regresan de forma literal, sino reinterpretadas y adaptadas al contexto actual, demostrando la capacidad de la moda para reinventarse sin perder su esencia.
Mirar al pasado para diseñar el futuro
Todo ello se puede observar en el epicentro de la moda española, donde conviven tradición e innovación. Aunque el pasado sigue siendo una fuente constante de inspiración, el foco del sector también está puesto en el futuro.
Las nuevas tecnologías están transformando los procesos creativos y productivos, marcando el rumbo de la industria. El “mood” actual mira hacia adelante, hacia una moda más tecnológica, sostenible y conectada, sin dejar de lado ese ciclo inevitable que hace que, una y otra vez, todo vuelva.