Muere Josefina Molina, una de las pioneras del cine español, a los 89 años
La realizadora cordobesa fue también laureada con la Medalla de Oro al mérito en Bellas Artes, el Premio Nacional de Cinematografía
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La mítica directora de cine, Josefina Molina, ha muerto a los 89 años. Directora de cine y teatro, guionista, realizadora de televisión y novelista, Molina se valió de todos los medios que le fueron posibles para contar sus historias. El velatorio tendrá lugar en el Tanatorio de Boadilla del Monte a partir de las 16:00 horas.
Pionera, visionaria, arriesgada, luchadora y feminista. Así recuerdan todos a Josefina Molina, una de las pioneras en el sector audiovisual. Molina consiguió en 2012 el Goya de Honor, siendo la primera mujer directora de cine en llevárselo.
La realizadora cordobesa fue también laureada con la Medalla de Oro al mérito en Bellas Artes, el Premio Nacional de Cinematografía y es la primera directora de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Además, era patrona de la Fundación Academia de Cine.
Consiguió graduarse en 1969 en Dirección y fue la primera mujer en conseguir ese mérito en la EOC
Nacida en Córdoba en 1936, poco después de que estallase la Guerra Civil, Josefina Molina pudo disfrutar de una infancia sin privaciones y asistir a buenos colegios. Aprecia la literatura desde adolescente, y, con 15 años se queda fascinada con El río, de Jean Renoir, naciendo así su vocación por contar historias a través del cine.
Tal y como mencionan en la Academia de Cine, sus primeros intentos por hacerse un hueco en el mundo del espectáculo llegan pronto: es asidua a los videoclubs y coloquios sobre cine; funda una compañía de teatro con la que dirige cuatro obras; y en 1962 colabora en el programa de radio Vida de espectáculo con la sección feminista “La mujer y el cine”.
Sus primeros trabajos ya tenían unos elementos que se convirtieron en característicos más tarde en su carrera profesional. Se trataban de cortometrajes donde las protagonistas eran mujeres que escapaban de los estereotipos femeninos del cine de la época y que trataban de abordar desde una mirada femenina temas poco tratados entonces. Aunque esos primeros proyectos fueron juzgados duramente por sus profesores, Molina consiguió graduarse en 1969 en Dirección, la primera mujer en conseguir ese mérito en la EOC.
Su salto al cine llega en 1973 con la adaptación de Vera, un cuento cruel
Combinó sus estudios con su labor de ayudante de realización en Televisión Española, hasta que en 1968 le encargan dirigir La metamorfosis, de Kafka, comenzando así a afianzarse como una de las principales realizadoras de La 2. De su trabajo en la televisión destaca su adaptación de El camino, basada en la obra de Miguel Delibes, y Teresa de Jesús, con Concha Velasco en el papel de la santa y un guion escrito junto a Carmen Martín Gaite.
Su salto al cine llega en 1973 con la adaptación de Vera, un cuento cruel. Protagonizada por Fernando Fernán-Gómez, Julieta Serrano y Alfredo Mayo y con un guion en el que participó Lola Salvador Maldonado, se trata de un cuento de terror psicológico, un enfoque poco común para el género en esa época.
Pero su cénit como directora fue en 1981 con Función de noche, un largometraje a medio camino entre la ficción y el documental donde los actores Lola Herrera y Daniel Dicenta se interpretan a si mismos y mantienen una descarnada conversación sobre el fracaso de su matrimonio.
Para allanar el camino de las futuras cineastas, funda en 2006 la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), de la que era Presidenta de Honor, junto a Inés París, Chus Gutiérrez, Itziar Bollain, Helena Taberna e Isabel Coixet, entre otras muchas profesionales. Josefina Molina fue una de las directoras más valientes de su generación porque se atrevió a hacer lo que quería, un acto que supuso una revolución.