Radiografía del inesperado éxito del Murdoku, "el libro más vendido del año": "Recupera el entretenimiento perdido"

Un ejemplar de Murdoku. Instagram @murdokuofficial
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A Cristina le regalaron un libro de murdokus a principios de verano. Desde entonces, se ha convertido entre su grupo de amigas en evangelista de esos libros de lógica en los que hay que desvelar quién es el asesino. “Son muy divertidos”, asegura. “Me suelen gustar todos los pasatiempos, pero los murdokus me resultan más divertidos que los sudokus porque tienen contexto. Y dan la misma satisfacción de que todo encaja”. Enganchan, divierten y “hasta los puedes hacer con niños”, remata. Lo cierto es que Cristina no está sola en su fascinación: los murdokus se han convertido en un 'boom' editorial, uno en el que también tienen bastante tirón otros libros juego, como los cuadernos de actividades o los murdle (otro juego de lógica y misterio).

Temas de Hoy publicó su primer Murdoku a finales de 2025, un juego de lógica que funciona como una mezcla perfecta entre un sudoku y el juego de mesa Cluedo. “Empezó muy bien y ha ido creciendo de manera sostenida, hasta que el fenómeno explotó a partir de marzo de 2026”, explica por correo electrónico a la web de 'Informativos Telecinco' Sergi Álvarez, su director editorial. “El libro empezó a crecer y crecer hasta convertirse en lo que hasta hoy es el libro más vendido del año”.

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En la editorial esperaban una buena acogida, porque “la idea era muy original y el libro está muy bien hecho”, pero las tendencias no son una ciencia exacta. “En general, los fenómenos populares son imposible de prever y no siempre son obvios. Ahí reside la magia del sector del entretenimiento”, suma, “nunca sabemos dónde está el éxito, pero siempre trabajamos con la voluntad de encontrarlo”. “Murdoku ha vendido más de 600.000 ejemplares en menos de 6 meses y eso es un hecho”, confirma.

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Son cifras impactantes, aunque, como añade Mariana Eguaras, consultora editorial, no todas las editoriales deberían lanzarse a publicarlos. “Hay productos editoriales que se prestan a incorporar elementos lúdicos y otros que no”, señala, “y cada editorial tendrá que valorar si tiene sentido incorporarlos”.

Pero ¿por qué han funcionado tan bien? ¿Por qué la ciudadanía se ha lanzado a resolver estas incógnitas libro mediante?

Satisfacción y desconexión en papel

Posiblemente, una de las piezas fundamentales que explican su tirón está en una de las cosas que ya apuntaba Cristina: son divertidos. Eguaras hace un paralelismo con el auge de los escape rooms. “Hay un componente lúdico, pero también intelectual: el lector entra en el juego y quiere comprobar si es capaz de resolverlo”, señala.

La consultora cree que funcionan porque “proponen la resolución de casos, muchas veces vinculados al thriller, al misterio o a la investigación, y obligan al lector a participar”. “No se limita a leer qué sucede: tiene que averiguar cosas, relacionar datos, pensar y resolver un desafío”, asegura. Cierto es que mientras lees una novela de misterio intentas adelantarte a la resolución del caso, pero sabes que al final se desvelará la incógnita incluso si tú no logras hacerlo. Aquí debes asegurarte de que eso pase. Y eso supone un “estímulo mental”.

También, en cierto modo, estos libros juego invitan a hacer un parón. “En un momento como el que estamos viviendo en el que predomina lo virtual, digital y el scrolling infinito, Murdoku recupera el tipo de entretenimiento que habíamos perdido”, defiende Álvarez. Te obliga a concentrarte y prestar toda tu atención solo a una cosa, al tiempo que vuelves “a disfrutar de las cosas sencillas” y “olvidarnos por un largo rato de lo digital y volver a lo analógico”. Aquí necesitas lápiz y goma de borrar, pero sobre todo necesitas papel.

Aunque Eguaras no cree que justamente el papel sea tan determinante (piensa que lo es más “la participación del lector frente a un objeto como el libro”), Álvarez sí ve en esto uno de sus puntos de interés. “Dejar a un lado por un buen rato las pantallas es necesario, saludable y una gran tendencia al alza”, recuerda. Los libros juego encajan justo ahí, porque obligan de manera divertida a dejarlas de lado. Necesitas centrarte en esto, pero realmente quieres hacerlo.

Al final, resolver el misterio y encontrar quién es el asesino resulta muy satisfactorio. “Hay también un factor psicológico que juega a favor de este tipo de libros: tendemos a atribuir más valor a aquello en cuya creación o resolución hemos participado, porque sentimos que una parte del resultado también nos pertenece”, añade Eguaras.

¿Una idea completamente nueva?

Las claves del atractivo de los murdokus parecen, por tanto, bastante claras. Su éxito las respalda. Por haber, ya existen hasta perfiles en redes sociales en los que se habla únicamente de estos libros juego y se publican vídeos resolviendo sus acertijos. Pero ¿es realmente nuevo todo lo que estamos viendo? Al fin y al cabo, los pasatiempos son bastante antiguos. Los crucigramas tienen ya un siglo de vida y los sudokus se acercan a la cincuentena.

“Ni los juegos de lógica o de tipo puzle son nuevos ni lo son los libros juego”, apunta Eguaras, que recuerda las colecciones de ‘Elige tu propia aventura’ que triunfaban hace cuarenta años. Según qué decisiones tomases el libro iba en una o en otra dirección. “A mí me encantaban precisamente por eso: tenía la sensación de intervenir en la historia y de que mis decisiones tenían consecuencias”, rememora.

“Lo que cambia ahora son los códigos y las formas de plantear esa participación”, señala. Todos estos libros juego del presente deben hablar a un público lector muy diferente y operar en un entorno altamente digitalizado. “Las generaciones más jóvenes, además, tienen una relación con el juego y con la gamificación distinta de la que teníamos quienes crecimos con otro tipo de productos culturales”, explica la experta, recordando que en esa época de elegir la propia aventura no había móviles ni internet. “Nuestra relación con el entretenimiento era otra”, indica, “pero la idea de convertir al lector en participante tiene bastante recorrido”.