Nerea Pérez de las Heras habla del 'síndrome del miembro fantasma' tras la amputación de su pierna: "Es como si siguiera ahí"

Hablamos con Nerea Pérez de las Heras sobre 'Fantasma', el libro que ha publicado tras el accidente que tuvo en julio de 2023
El zasca de Nerea Pérez de las Heras a las influencers en los Premios Ídolo: "Pensad en la autoestima de las chavalas"
Desde el primer momento, la periodista y humorista Nerea Pérez de las Heras ha dejado claro que no ha escrito un libro sobre la amputación de su pierna derecha para entrar en detalle de cómo fue el accidente que se la seccionó. En su relato, da igual que la hélice que le produjo tan profunda herida fuera de una lancha o de un yate, si ese día en Menorca estaba nublado o hacía sol, o si llevaba puesto un trikini o un bañador. Porque qué más da.
Lo que importa es que aquel día de verano, que ella tiene “borroso”, pero que define como “un día de julio normal”, es que su vida cambió y de ese cambio, como viene siendo su costumbre, Nerea ha hecho toda una lectura social sobre la discapacidad, la sanidad pública, los dogmas estéticos, la salud mental, el feminismo y la burocracia.
"Pues fíjate que no me acuerdo muy bien de ese día. Lo tengo bastante bastante bastante borrado y y es deliberado que no hable en ningún momento en mi libro ni del propio accidente con detalles, ni de lo que pasaba antes, ni de quien estaba ni de nada, porque yo he querido todo el tiempo que la narración tuviera valor literario y no valor terapéutico, ni valor informativo, ni que respondiera a un morbo, entonces esa parte como que he decidido que no, que no tiene sentido ni valor", ha dicho en una entrevista con Informativos Telecinco web.
"Mi madre tuvo un accidente, ya conocía la discapacidad"
Entrevista a la que llegó vestida con una falda vaquera que le cubría una pierna y la otra no, siendo la de la prótesis la que quedaba al descubierto, como un signo de la valentía, autoestima y la deliberada provocación de la que suele hacer gala en cada una de sus manifestaciones. Solo hay que recordar el apoteósico discurso que dio en los Premios Ídolo, con cientos de influencers delante, en el que las sin invitó a "no fomentar la anorexia, no colaborar con marcas sionistas ni votar a partidos neonazis".
Al contrario de lo que se pueda pensar, la discapacidad no le pilló de nuevas pues, debido a un accidente que su madre sufrió y por la que necesitó moverse en silla de ruedas, ella ya sabía lo hostiles que pueden llegar a ser las ciudades para las personas con cualquier tipo de handicap:
"Yo sabía lo que era llevar una silla de ruedas por Madrid hacía muchos años y lo llevaba haciendo desde que era una cría, porque mi madre tuvo un accidente de tráfico tras el que quedó bastante mal y esa supervivencia conllevó unos cuidados constantes de mis hermanos, de mis hermanas y míos, y nos hizo saber lo que es la burocracia, saber lo que conlleva intentar acceder al derecho a cualquier derecho o cómo están las aceras de esta ciudad", ha recordado, invitando a todos los ciudadanos del mundo a pensar que ellos no viven solos y que, en la generalidad de la población, también hay personas que necesitan una mayor adaptación.
"Desde el principio, he ido a la playa y me he quitado la prótesis"
Nerea siempre apela este pensamiento colectivo, más propio del marxismo que de la Generación Z, en un momento en el que la preocupación por lo individual ha alcanzado su máximo exponente. Ella, "como es lesbiana", conoce también muy cerca el estigma social, que ahora también sufre por no tener un cuerpo normativo. Sin embargo, gracias al trabajo emocional que ha hecho a lo largo de toda su vida, cuyo eje central ha sido siempre el feminismo, ha conseguido mantener a raya los complejos:
Durante el primer año, cualquier ruido, un claxon, un motor, un frenazo, me hacía entrar en un estado de crisis total. Así es el estrés post traumático
"Yo con toda naturalidad, desde un principio, en el momento en el que he podido ir a una piscina o que he podido ir a la playa, lo he hecho y me he quitado la prótesis y me he quitado el la silicona que recubre el muñón y ha estado tomando el sol tranquila y me han dado bastante igual las miradas porque estaban como muy protegida por dentro. Cuando te desarrollas tú un criterio y una autoestima y una mirada sobre el mundo y una responsabilidad, eso te protege a ti también", ha añadido.
"Me dan igual las miradas de los demás"
En su libro, 'Fantasma', la periodista juega con este término para denominar el síndrome del miembro perdido, mezclado con lo espectral que puede resultar la amputación de un miembro del cuerpo:
"Es una sensación más que un síndrome. Es como que, en el cerebro, tenemos un mapa de nuestro cuerpo que es muy persistente y, cuando perdemos el miembro, el mapa no se reconfigura de manera inmediata, sigue ahí. Entonces tienes un fantasma, tienes una parte que está muerta, pero que en tu cerebro parece que está viva. Y, por eso, el sistema nervioso lo sigue buscando, enviando señales para ver si sigue ahí", ha explicado la autora.
En el texto, no ha incidido en el duro trabajo psicológico que ha tenido que hacer para aceptar todas estas sensaciones propias, así como las impuestas. En su entrevista con esta web sí que ha expresado lo importante que ha sido para ella acudir a terapia psicológica - aunque no fuera la primera vez que lo hiciera - para poder continuar con su vida, sin la "rapidez y ligereza" que antes tenía para "levantarse de una silla" o "responder al telefonillo de su casa"
"Si la ciencia nos ha dado herramientas para curar la candidiasis, también nos las ha dado para abordar este tipo de problemas. Sin terapia psicológica, yo, quizá, no habría podido escribir este libro, no estaría ahora mismo dando entrevistas ni habría vuelto a trabajar. Durante el primer año, cualquier ruido, un claxon, un motor, un frenazo, me hacía entrar en un estado de crisis total. Así funciona el estrés post traumático. Por eso, necesitamos ir al psicólogo en este tipo de situaciones. En otras no; en otras, lo que necesitamos un sindicato", concluye la siempre reivindicativa Nerea.
