Anni B Sweet, cantante: “Tenía claro que no quería hacer un disco triste, aunque estaba pasando por un momento malo”
La cantante malagueña publica ‘Alegría’, un álbum que nace después de una etapa personal complicada reivindicando la libertad creativa, el valor de los discos completos y la música como refugio.
“La alegría te permite ensanchar la mirada y ver mucho más allá sin negar la tristeza, porque es parte también de todo esto", se sincera en esta web
Hay momentos en los que se necesita parar. Alejarse un poco de todo, recuperarse y dejar que las cosas encuentren su sitio. No siempre es algo sencillo y mucho menos cuando tu trabajo consiste precisamente en convertir tus emociones en canciones. Anni B Sweet ha pasado por ese lugar. Después de varios años girando con su anterior trabajo, cambios y una etapa personal complicada, la artista malagueña regresa con ‘Alegría’, que esconde mucho más de lo que puede parecer a simple vista.
Anni ha encontrado en esta nueva obra un lugar desde el que volver a componer, bailar y recuperar la fuerza creativa. “No quería hacer un disco triste, eso tenía claro, y estaba sintiéndome triste”, reconoce. Una frase que resume buena parte del espíritu de un trabajo que ha tardado años en llegar y que, según cuenta, le ha permitido ser muy libre. “Para mí las canciones de este disco tienen algo muy especial y lo siento como muy libre”.
El recorrido de una etapa difícil a la necesidad de volver a crear canciones
Han pasado siete años desde su brillante ‘Universo por estrenar’, el álbum con el que Anni B Sweet dio un giro a su carrera apostando por el castellano. En medio han quedado giras que se alargaron, la pandemia, el proyecto junto a Los Estanques y un periodo personal difícil.
La música no desapareció de su vida, pero sí hubo un momento en el que necesitó recuperar las ganas para componer, desde esa distancia necesaria. Esas ganas son las que llevan a la artista a un trabajo de dos años de composición y producción tras un periodo difícil: “Ese sentimiento cuando es muy fuerte creo que te anula tanto que no tienes ganas de crear”.
Una vez llegó el momento lo tuvo claro: “Me apetecía tomarme la libertad de realmente hacer el disco que deseaba”, explica sobre un álbum que ha construido sin preocuparse demasiado por las etiquetas o por lo que supuestamente debe funcionar en la industria, algo de agradecer en estos tiempos. Hablamos de un trabajo creativo lleno de matices, que requiere de varias escuchas para disfrutar como merece de su infinidad de detalles.
Anni matiza que "comenzó a escuchar sonidos de los 60, a mí eso me vino muy bien porque me caló esa idea y empecé a sentirme mejor y a quitarle hierro a todo lo que había sucedido, a relajarme con eso, y pensé: bueno, me pongo a componer las canciones, necesito contar esto que ha pasado, pero lo tengo que contar desde el estado que me siento ahora para no volver atrás y que fuera un disco oscuro y triste porque ya no era así. Además, yo ya no me sentía de esa manera”. En su caso, la fuerza llegó cuando empezó a encontrarse mejor, desde esa distancia que muchas veces todos necesitamos.
“La alegría es un motor también para coger fuerzas, para reivindicar otras cosas”
El título del disco podría llevar a pensar en un trabajo luminoso de principio a fin, pero la propuesta de Anni va bastante más allá.
La cantante ha recurrido a la música de los años sesenta y setenta, al tropicalismo y a la psicodelia brasileña que queda plasmada y de qué manera.
También encontró una definición de la alegría en el pensamiento de Spinoza en la que refugiarse. Tiene muy presente que “la alegría te permite ensanchar la mirada, abrir la mirada y ver mucho más allá sin negar la tristeza, porque es parte también de todo esto", explica. “Es un motor para coger fuerzas y reivindicar otras cosas”, apunta, algo que explica por qué su título tiene más profundidad de la que aparenta.
Hay otra cuestión que sale a la luz en la conversación con 'Informativos Telecinco' y que conecta directamente con el momento que vive la industria musical. Anni sigue creyendo en los discos completos, en esa experiencia de escuchar una obra de principio a fin y descubrir cómo las canciones dialogan entre ellas: “Me encanta tener como un poco el paisaje entero, y poder escucharlo de arriba abajo y ver la obra de arte entera” afirma.
En una época en la que los lanzamientos se suceden a toda velocidad y parece que todo debe convertirse en un nuevo single, la malagueña prefiere mantener su propio ritmo. No descarta publicar canciones sueltas en el futuro, pero quiere que suceda porque realmente tenga algo que contar, no porque se lo marque una estrategia de la industria: “Imagínate que dentro de siete meses tengo la necesidad de contar algo y tengo una canción y quiero, pues sí, pero que no sea porque la industria musical te lo está mandando de esta manera. Yo ya me veo totalmente fuera de eso, mi ritmo es otro distinto y si algún día saco un single suelto, será porque de verdad lo estoy sintiendo de esa manera. A mí me gusta que los artistas que escucho me ofrezcan el paisaje entero, y poder hacerlo de arriba abajo y ver la obra de arte al completo”.
Es una declaración que encaja con el espíritu de un álbum en el que ha experimentado con sonidos para trabajar sin prejuicios, un trabajo que respira libertad y verdad en sus canciones. Las melodías pueden recordar al pop de los sesenta, pero los arreglos, las texturas y la producción construyen un universo propio, más libre y complejo de lo que podrías distinguir solo en una primera escucha.
De las colaboraciones a sus directos
También las colaboraciones con Tulsa, el proyecto de Miren Iza, y Santiago Auserón nacieron de forma natural, de los que asegura profesa admiración: “Han estado en mi cabeza siempre porque soy muy fan de ellos, los admiro muchísimo, los quiero, además tengo la suerte de conocerlos en persona y son amigos muy cercanos. Yo creo que la colaboración ha surgido de una manera más bien relajada y natural que el que lo tuviese yo muy pensado de antes. Son dos referentes para mí muy importantes”.
Esa misma búsqueda de autenticidad aparece cuando hablamos de los directos. Anni no oculta que le gustan las salas y la cercanía con el público, y que los conciertos multitudinarios, en tiempos de “residencias” de artistas no son necesariamente el escenario en el que se siente más cómoda.
“A mí no me gustan los conciertos multitudinarios de estos enormes, me parece que se pierde toda la intimidad y me gusta más la cercanía”, reconoce. Para ella, la importancia en la música también reside en poder viajar: “Me gusta conocer lugares diferentes, sentirme en un sitio distinto”, comenta.
Huyendo quizás también del gentío se fue a vivir a Aranjuez: “El otro día, pasando por Madrid, pensé que cuando yo venía antes esto era otra cosa y me siento mejor estando fuera, respiro mejor y, aunque quisiera, no puedo permitirme estar aquí”.
“Creo que estoy en mi mejor momento”
Al final de la conversación, al preguntarla sobre cómo se encuentra ahora y la felicidad, Anni responde con mucha sinceridad: “Estoy muy bien, me siento muy bien y eso no lo he podido decir antes. Creo que estoy en mi mejor momento”.
Aunque la ‘Alegría’ no es algo permanente destila felicidad en la mirada, está disfrutando mucho con el disco en la mano y ha conseguido hacer el álbum que quería hacer.
En una industria que prácticamente exige al artista novedades constantes, Anni B Sweet ha necesitado su tiempo para reencontrarse con su música. Y lo ha hecho sin renunciar a su manera de entenderla, reivindicando el riesgo, la libertad en lo musical y el placer de crear, sin importar tanto desde el lugar en el que comenzaron a surgir las canciones.
“La alegría es un motor también para coger fuerzas para reivindicar otras cosas”. No plantea la felicidad como una forma de desentenderse de la realidad, sino como algo que puede ayudarnos a afrontarla.
Y en esa realidad no es ajena a lo que nos rodea. “Por el momento actual que estamos viviendo, ahí me viene un poco la tristeza, pero realmente la violencia y la injusticia siempre han estado en el fondo. Pero hay que decir que tiene que haber espacio también para la alegría”.
Es así como este disco se entiende mejor, conociendo todo el proceso que hay detrás para disfrutar de una gran verdad musical, la que desprenden sus nuevas canciones.