El 'hombre de Loizu': el hallazgo histórico de un esqueleto de más de 11.700 años

  • Fue localizado en 2017 por unos espeleólogos en la cueva Errotalde I, en Erro, Navarra

  • Hoy se sabe que el esqueleto, de más de 11.700 años, se corresponde a un hombre de entre 17 y 20 años

  • "Es una oportunidad para estudiar como vivían y morían nuestros antepasados"

Fue en 2017 cuando un grupo de espeleólogos Sakon buscaban galerías sin descubrir en Loizu, Navarra, y se llevaron la sorpresa: “Llegas, te encuentras con sus pies, como quien dice, y se ve un esqueleto tumbado”, explicaba Andoni Gallardo, espeleólogo.

Dicho esqueleto pertenece a un hombre de entre 17 y 20 años, tiene más de 11.700 y ahora va a ser analizado.

Quieren saber “la calidad de vida que tuvo, qué dieta tuvo… “, y tal vez, dice Jesus García, jefe de Arqueología de Navarra, puedan “conseguir saber la causa de la muerte”.

El 'hombre de Loizu', como ha sido bautizado, representa los restos humanos completos más antiguos hallados en Navarra, que datan del año 9.700 a.C y que han sido localizados en la cueva Errotalde I, en el término municipal de Erro.

El hallazgo, representa uno de los más relevantes para la preshistoria de Navarra de los últimos años.

Los restos habrían sido depositados allí intencionadamente

Los restos habrían sido depositados intencionadamente en el interior de la cueva del concejo de Aintzioa-Loizu y asombran por su grado de conservación: el esqueleto se encuentra completo, en conexión anatómica, tal y como han informado los expertos. Había sido depositado boca arriba, estirado y con los brazos sobre el vientre. Además, el cráneo presenta un agujero, al parecer debido al impacto de un proyectil.

Por la posición y los restos encontrados, creen que el cuerpo probablemente había estado envuelto en un sudario o paquete funerario, cubierto con sedimento rojizo, aparentemente ocre.

"Una oportunidad para estudiar cómo vivían y morían nuestros antepasados"

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, la consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola, y el alcalde de Erro, Enrique Garralda, han visitado este viernes la cueva, acompañados de expertos involucrados en la investigación, que han presentado a los medios de comunicación detalles del hallazgo.

En la entrada de la cueva, Chivite ha destacado que este hallazgo supone "una oportunidad excepcional para estudiar cómo vivían y morían nuestros antepasados, el ser humano que vivió al filo de la última glaciación, en uno de los momentos de cambio climático más acusados de la historia". "Estamos ante un hallazgo de los más relevantes en los últimos años para la prehistoria en Navarra y del conjunto de la península. Tenemos una oportunidad excepcional de conocer cómo se vivía en la época y cómo vivían y cómo morían nuestros antepasados", ha dicho, destacando "las buenas prácticas compartidas" que se están desarrollando para el estudio de estos retos.

El 'hombre de Loizu' ha sido hallado a casi 200 metros de la entrada de la cueva, a unos 45 minutos de distancia, en un meandro fluvial fósil dentro del sistema laberíntico de la cueva de Errotalde I, tras un recorrido angosto y estrecho. Buena parte del tránsito hasta el lugar del depósito funerario, previa entrada atravesando el cauce del río, ha de hacerse reptando tumbado, sobre galerías en las que justamente pasa una persona, por lo que el desplazamiento de los equipos de registro ha resultado especialmente complejo.

La cueva, en la que surge el manantial de Loizu, era conocida desde antiguo en la zona, pero no había sido explorada a fondo hasta esos momentos.

Los espeleólogos que lo encontraron dieron aviso del hallazgo a la Dirección General de Cultura. Tras dos visitas de inspección, técnicos del servicio de Patrimonio Histórico y especialistas en antropología física confirmaron la importancia y relevancia del hallazgo.