Carlos Alcaraz se mete en la final del Open de Australia con una épica victoria tras vomitar en pleno partido ante Alexander Zverev: "He tenido que poner el corazón"
El tenista murciano ha resistido a su malestar y sus problemas físicos para imponerse en un durísimo partido en el Abierto australiano: "Es el más demandante que he jugado"
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Carlos Alcaraz ha conseguido una victoria absolutamente épica ante el tenista alemán de ascendencia rusa Alexander Zverev para clasificarse y meterse en la final del Open de Australia. El murciano, que se topó con los problemas físicos y el malestar en el tercer set y en plena semifinal, no tiró la toalla y siguió luchando hasta el final pese a que hubo momentos en los que estaba completamente mermado. “He vomitado, he vomitado”, llegó a repetir a su equipo en el banquillo, pero siguió jugando y ha logrado una victoria que, al margen de los trofeos, ya es historia. El de El Palmar, que ha señalado que ha tenido que "poner el corazón" en "el partido más demandante" que ha jugado en su carrera, disputará así su primera final del Abierto australiano.
Fue ya en ese tercer set cuando Carlos Alcaraz expresaba lo que ya se empezaba a ver sobre la pista australiana: “No sé si me tengo que tomar algo”, decía, mientras desde el banquillo le preguntaban: "Más energía, ¿no?, te refieres". Y a ello, con gesto y tono de preocupación y evidente malestar, replicaba: “No lo sé. No lo sé”. “Lo tengo que saber”, decía, tal como captaron los micrófonos, antes de dejar su toalla para volver a la pista y dar paso a lo que sería un auténtico ejemplo de resistencia, perseverancia y remontada.
Carlos Alcaraz aguanta sin retirarse y vence en una durísima semifinal del Open de Australia
“Tú céntrate”. “Respira bien, respira bien”. “Tranquilo”, le decía Samu López, su entrenador, tratando de ayudarlo en el apartado mental durante el encuentro, mientras físicamente los problemas se hacían cada vez más notables en el encuentro.
Pese a que sus fuerzas empezaron a flaquear, el español llegó a ganar el juego después de confesar que había vomitado, pero no podía en los intercambios. Así, el partido comenzaba a dar la vuelta, con un Alexander Zverev que se anotaría ya el tercer y cuarto set (6-7 y 6-7 a su favor).
Durante el encuentro, el murciano llegó a pedir tiempo médico, pero Zverevexpresó sus quejas señalando que si eran calambres lo que sufría no era legal requerir la asistencia, pudiéndose hacer solo por lesión en ese caso.
Carlos Alcaraz y la épica victoria ante Alexander Zverev: "Estoy orgulloso de mí"
El español llegó a estar prácticamente tieso, sin fuerzas, pero en este deporte una vez más queda patente que la mentalidad puede ser capaz de romper barreras y superar obstáculos. Así lo hizo un Alcaraz al que muchos se resignaban a dar por derrotado cuando ya el marcador mostraba un empate después de cuatro sets. Por momentos, nada hacía pensar en que él y su cuerpo pudiesen reaccionar, pero el murciano siguió jugando y culminó una gesta.
En el intercambio de golpes y en un larguísimo partido, el oriundo de El Palmar resistió y el alemán de origen ruso empezó a mostrar también signos de cansancio. Y ahí, en ese punto en el que los dos sufrían, Alcaraz se hizo más fuerte. Lo evidenciaba también con sus gestos para levantar y mover a la grada; hacia un público enardecido que jaleaba cada punto que conseguía, impulsándolo de algún modo hacia una victoria con triunfo también para el espectáculo. Con un 7-5 en el set final, y tras 5 horas y 26 minutos de partido, Carlos Alcaraz vencía y se metía en la final del Open de Australia.
"Es el partido más demandante que he jugado. He tenido que poner el corazón en el partido". "Estoy orgulloso de mí, de la forma en que he peleado", ha señalado tras el encuentro, valorando el sacrificio realizado para dar la vuelta al duelo ante Zverev.