El momento en que Esteban Andrada, portero del Real Zaragoza, propina un brutal puñetazo a Jorge Pulido, del Huesca, tras ser expulsado en el derbi aragonés
Todo ocurrió al borde del final del partido, en el descuento de un derbi marcado por la batalla de ambos equipos por evitar el descenso
Esteban Andrada ha pedido disculpas por la agresión, que ya ha dado la vuelta al mundo: "Me desconecté en ese momento"
HuescaEsteban Andrada, portero del Real Zaragoza, se convirtió ayer, domingo 26 de abril, en protagonista de una de las agresiones más comentadas de la temporada futbolera tras propinar un inexplicable y violento puñetazo a un jugador rival en pleno derbi aragonés. Ocurrió en el último tramo del encuentro, ya en el descuento, cuando después de ser expulsado por doble amarilla tras un inexplicable empujón al defensa Jorge Pulido, del Huesca, echó a correr otra vez tras él para rematar su acción golpeándole directamente en la cara, dejándole un ojo morado.
La acción del guardameta desencadenó además una gran tangana en el terreno de juego, con jugadores de uno y otro equipo forcejeando e incluso lanzando también golpes que derivaron en más expulsiones, como la del portero del Huesca, Daniel Jiménez, que también acabó con roja por devolverle el golpe a Andrada en plena refriega.
Bochorno en el S.D. Huesca – Real Zaragoza tras la agresión de Esteban Andrada
Todo se desarrolló en un escenario marcado por la tensión del derbi y la batalla por evitar el descenso que libran ambos equipos. Con ese caldo de cultivo, junto a un partido muy ajustado y varias decisiones arbitrales que suscitaron polémica, fue ya en el último momento, cuando el partido se abocaba a su fin, cuando una acción entre Dani Esmoris Tasende, del Zaragoza, y Daniel Luna, del Huesca, motivaba precisamente la intervención del VAR por una patada.
En esos instantes, ya en el descuento y con el partido a favor del conjunto local con 1-0 en el marcador desde el minuto 65 por un gol de Óscar Sielva tras un penalti que fue muy discutido y protestado por los zaragozanos, el árbitro procedía a revisar la acción de Tasende cuando Esteban Andrada entró en escena.
El guardameta comenzó protestando y reprochando al colegiado, quien le instaba a marcharse mientras se dirigía a revisar la pantalla del VAR. Entonces, el capitán del Huesca llegaba corriendo hacia el lugar en que se encontraban, tras lo cual, repentinamente, Andrada reaccionaba dándole un empujón que hizo que éste se echase al suelo.
A partir de ahí todo terminaría escalando con los jugadores de uno y otro equipo reprochándose y elevando una tensión que llegaría a su cenit apenas unos segundos después, porque la acción de Andrada no quedó ahí. El guardameta, que se dirigió hacia el centro del campo, vio cómo el árbitro decidía sacarle una roja por doble amarilla, tras lo cual, fuera de sí, reaccionó echando a correr hacia la otra mitad del campo para volver contra el capitán Jorge Pulido, al que esta vez directamente le propinó un puñetazo en la cara que terminó de desatar una tangana total en el terreno de juego de El Alcoraz.
Tras ello, Daniel Jiménez, portero del Huesca, se fundió en el tumulto para golpear también a Andrada, siendo igualmente expulsado. Además, también terminó de ver la roja Dani Tasende, siendo un total de tres jugadores los expulsados.
El acta del árbitro sobre la agresión de Esteban Andrada
Después de lo ocurrido, el árbitro recogió en el acta lo ocurrido tras esa acción ante la que se espera el máximo castigo del Comité de Disciplina, que podría ir de 4 a 12 partidos: "En el minuto 99, tras ser expulsado por doble amarilla, Andrada se dirigió de forma violenta y agresiva a Pulido, corriendo y saltando hacia él, a la vez que le propinaba un puñetazo en la cara con uso de fuerza excesiva, derribándole al suelo, y originándole un hematoma en el pómulo izquierdo. Como consecuencia, se produjo una tangana entre jugadores", escribió el colegiado.
Cuando la situación se calmó, llegaron las rojas a Dani Tasende y Dani Jiménez.
Las disculpas de Esteban Andrada tras agredir a Jorge Pulido
Tras la agresión, que ya ha dado la vuelta al mundo, el portero argentino del Zaragoza se pronunciaba para pedir perdón y disculparse: “Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente y para un profesional como lo soy”, señalaba.
“A lo largo de mi carrera solo he tenido una expulsión y fue por tocarla con la mano. Fue una situación límite, me salí del contexto y reaccioné de esa forma. No lo volvería a hacer porque soy una persona pública y un profesional con muchos años de carrera”, ha explicado, trasladando al mismo tiempo disculpas directas al jugador agredido.
“Le quiero pedir perdón a Jorge Pulido porque somos colegas. Me desconecté en ese momento y aquí estoy para acatar lo que diga LaLiga. Si quieren que vaya a hablar para dar explicaciones, iré”, ha señalado Andrada.