Se estima que su patrimonio personal se sitúa entre los 10 y los 50 millones de euros
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Joan Laporta i Estruch es conocido como el presidente que trajo el sextete al Barça y como el hombre que no puede vivir sin el Camp Nou. Pero detrás de la bufanda azulgrana hay un abogado que lleva treinta y seis años construyendo un entramado empresarial que abarca desde la promoción inmobiliaria en Barcelona hasta viajes relámpago a Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Un patrimonio estimado entre 10 y 50 millones de euros que tiene su origen en un despacho de cuatro abogados fundado en el verano de 1988.
Joan Laporta i Estruch nació en Barcelona el 29 de junio de 1962. Estudió en los Maristas del Paseo San Juan hasta que fue expulsado por hacerse con las preguntas de un examen y distribuirlas entre sus compañeros. Se licenció en Derecho por la Universidad de Barcelona, cursó el máster en Derecho de Sociedades y Expertos Tributarios en la Universidad Abat Oliba CEU y el Diplomado en Derecho de Sociedades Mercantiles en el Colegio de Abogados de Barcelona. Actualmente ejerce como profesor colaborador en el Seminario de Derecho Inmobiliario y Registral de la Facultad de Arquitectos Técnicos de la Universidad de Barcelona, y fue también asesor personal del cónsul japonés en Barcelona.
Laporta & Arbós: el despacho que lo empezó todo
En julio de 1988, con apenas 25 años, Joan Laporta fundó su propio bufete: Laporta & Arbós Advocats Associats, con sede en la Avenida Diagonal, 469, 6.º piso de Barcelona. Inició su actividad con solo cuatro abogados, incluyendo socios y asociados. Hoy, más de treinta años después, es una firma multidisciplinar especializada en Derecho Mercantil, Tributario, Bancario, Deportivo, Civil e Inmobiliario, entre otras ramas, con clientes tanto locales como extranjeros.
Su condición de abogado especializado en Mercantil y Tributación, socio fundador y titular del bufete Laporta & Arbós, le ha dado una visibilidad internacional para los negocios. El despacho pasó de tener un solo trabajador a diez durante su primera presidencia del FC Barcelona. Esta expansión no estuvo exenta de controversia: en su declaración ante un juez, el propio Laporta admitió haber cobrado más de 10 millones de euros por asesoramiento a través de su despacho de abogados mientras era presidente del Barcelona, percibidos de manos del dueño de otro club de fútbol.

Su negocio inmobiliario
Al margen de negocios mediáticos, Laporta ha dedicado el tiempo de trabajo a su despacho profesional como abogado, Laporta & Arbós Abogados Asociados, y a diferentes negocios del ámbito de la promoción inmobiliaria: Kalkiama SL, Lanstruch y Vía Llibertatis. Son tres sociedades vinculadas a la compraventa, gestión y promoción inmobiliaria que complementan la actividad del despacho y que documentan una diversificación deliberada hacia el sector del ladrillo en Cataluña.
A estas tres sociedades se suman otras dos actividades empresariales igualmente verificadas: la intermediación de productos financieros, canalizada a través de la Filial catalana de consumo, y el comercio al por menor, bajo la marca Marcha Bellerina.
Los negocios en Uzbekistán
Posiblemente el capítulo más opaco de la actividad empresarial de Laporta fuera del mundo del fútbol sea su relación con Uzbekistán y Kirguistán. En el ámbito empresarial también es público que ha hecho negocios durante unos años con el dictador que gobernaba Uzbekistán y con su hija, gestora de un grupo de empresas en Suiza. Esta relación mercantil le ha supuesto alguna velada crítica en la prensa, todavía más virulenta por parte de los periodistas madrileños. En concreto, se le reprochaba que hiciera negocios con un dictador poco conocedor de los derechos humanos, acusado, entre otras cosas, de torturar a sus opositores.
Ante un juez, Laporta justificó que su despacho realizaba informes sobre oleoductos para la primera petrolera del país centroasiático. Este periplo oriental culminó en un partido amistoso a puerta cerrada de la selección de Uzbekistán disputado en Sant Joan Despí y en viajes relámpago de futbolistas del primer equipo del Barcelona a Taskent.
La política como extensión del networking
La faceta política de Laporta no es ajena a su actividad empresarial. En 2010, al terminar su primera etapa como presidente del Barça, fundó el partido Democràcia Catalana, que se integró en la coalición Solidaritat Catalana per la Independència. Fue diputado por el Parlamento de Cataluña y concejal del Ayuntamiento de Barcelona en 2011. Dejó el mundo de la política en 2015 para volver a centrarse en su despacho profesional y en su aspiración de regresar al palco del Camp Nou.
En cuanto a su patrimonio, se desconoce la cantidad exacta que tiene, pero se estima que tiene entre 10 y 50 millones de euros. El mapa completo de sus negocios es el de un abogado que entendió desde muy pronto que la presidencia de un club como el Barcelona es, también, la palanca empresarial más potente que puede tener un empresario catalán.

