La Casa Blanca vuelve a la carga por el caso Balogun: defienden la llamada de Trump a Infantino para retirarle la roja y atacan al árbitro por investigaciones de "amaño"

“Nos pareció muy sospechoso que hubiera un árbitro que había sido investigado anteriormente por amaño de partidos", afirman, señalando a Raphael Claus
Trump confirma que pidió a la FIFA "revisar" la roja a Balogun: "No era ni falta"
Pese a que la selección de Estados Unidos ya está eliminada del Mundial 2026, la polémica con Folarin Balogun continúa. La roja que le fue retirada por la FIFA en medio de una enorme controversia al conocerse que Donald Trump telefoneó al presidente del organismo futbolístico, Gianni Infantino, para que intercediesen y se la quitaran, sigue generando debate y estupor. Máxime cuando la Casa Blanca, volviendo a realzar el caso, ha intervenido ahora para defender la llamada de Trump y atacar directamente al árbitro que sancionó al jugador estadounidense. Y todo ello mientras la máxima competición del mundo del fútbol no deja de ensombrecerse con el torneo ya en plenos cuartos de final.
En un episodio inédito para una cita mundialista, la situación propició incluso un velado ataque de la UEFA contra la FIFA, dando todavía más magnitud a lo sucedido, que ahora continúa escalando pese a que, justo después de que le quitaran la roja a Balogun, Bélgica eliminó a los estadounidenses de la competición con todas las de la ley, endosándole un contundente 1-4.
La Casa Blanca vuelve a la carga por el caso Balogun
Con todo, la Casa Blanca ha vuelto a la carga defendiendo esa conversación Trump-Infantino, aseverando, como hiciese el presidente, que la acción que centraba esa tarjeta roja no era falta, pese a que Balogun clavase por detrás los tacos del jugador Tarik Muharemović, de Bosnia y Herzegovina.
Más allá, no solo defienden una intervención presidencial sobre una acción ocurrida dentro de un terreno de juego, sino que señalan al árbitro de ese encuentro ante los bosnios, Raphael Claus.
“Nos pareció muy sospechoso que hubiera un árbitro que había sido investigado anteriormente por amaño de partidos", han señalado desde Wasington.
En esa línea, el director del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, también ha restado peso a la polémica llamada telefónica que salió a la luz a inicialmente a través de medios como The New York Times: "Esto no sienta un precedente en cuanto a que EEUU examine lo que podría ser una gestión fraudulenta en un terreno de juego”, ha dicho, argumentando que se han producido situaciones en las que las autoridades estadounidenses han presionado para investigar irregularidades en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) o en la NBA de baloncesto.
La llamada de Trump a Infantino
Tras lo ocurrido en el partido del 2 de julio entre EEUU y Bosnia, y específicamente con la acción del minuto 64 de partido, cuando Balogun clavó los tacos en el pie derecho de Muharemović y fue sancionado con roja directa tras revisión incluso con el VAR, el propio Giuliani, Trump y el secretario de Comercio, Howard Lutnick, discutieron sobre lo sucedido y decidieron que el presidente debía llamar a Infantino.
Tan solo un día después, el Comité Disciplinario de la FIFA actuaba dejando a la mayoría boquiabiertos: anunció que retiraba la roja al delantero estadounidense en virtud del artículo 27 del Código Disciplinario, algo que provocó una reacción internacional, con distintas federaciones y hasta entidades como la UEFA pronunciándose contra ello.
No en vano, este último organismo señaló que la decisión “cruzó una línea roja”, calificándola de “incomprensible e injustificable”, y expresando su “incredulidad”.
Frente a ello, desde Estados Unidos se defienden: “Queremos garantizar que los estadounidenses, especialmente si tenemos en cuenta todos los fondos federales invertidos y los años de preparación dedicados a esto (el Mundial) desde 2018, tengan la seguridad de que, al menos, la competición se desarrolló de forma justa en el terreno de juego. Y así lo hicimos: logramos que se anulara esa tarjeta roja, que nunca debió haberse mostrado. Mantenemos nuestra postura sobre las medidas que tomamos”, ha dicho el hijo de Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York y exabogado de Trump.
En esa línea, han insistido en que el colegiado no debió utilizar la cámara lenta del VAR para valora la entrada de Balogun, lo que definió su decisión de sacarle roja directa.
“Nos pareció muy sospechoso que hubiera un árbitro que había sido investigado anteriormente por amaño de partidos, concretamente por mostrar tarjetas rojas de forma irregular”, ha reiterado Giuliani sobre el árbitro, que realmente solo ha intervenido como testigo en una investigación relacionada con irregularidades en el fútbol brasileño.
“Lo que digo es que su caso estaba relacionado con una investigación sobre amaño de partidos hace unos años en Brasil en la que se mostraban, cito textualmente, 'tarjetas rojas irregulares'. Así son los hechos: él estaba vinculado a esa investigación. No era el objetivo principal de la misma, pero sí estaba relacionado”, especificó al respecto.
