La vida actual de Julio Salinas: de los goles a los micrófonos... Y ser uno de los mayores coleccionistas de chapas
Uno de los goleadores más legendarios del fútbol español... Y una estrella mediática que ha pasado por muchos programas de TV
Julen Guerrero: Del banquillo a la dirección deportiva, del periodismo a la tragedia personal
Es una de las mayores leyendas de la historia del deporte español y ha encontrado tanto éxito fuera de los campos de fútbol como dentro de ellos. Julio Salinas Fernández (1962) nació en Bilbao y jugó la friolera de 417 partidos en Primera División. En ellos labró una fama que le persigue: la de marcar los goles más difíciles y fallar los más fáciles. No se puede negar que hay algunos fallos míticos en su carrera, pero los 152 goles que marcó en los 27.353 minutos que jugó en la máxima categoría del fútbol español demuestran que el mito está un poco exagerado.
Muchas veces hablamos de la carrera de un jugador lamentando ciertas decisiones o problemas físicos, pero a Julio Salinas no le quedó nada de lo que arrepentirse. Vivió una de las épocas más gloriosas del equipo de su ciudad, se marchó a un FC Barcelona donde ganó todos los títulos y fue testigo del nacimiento del Superdepor. Su etapa se cerró con un paso por el Sporting de Gijón donde asegura que “le trataron como Romario”, viendo mundo en el Yokohama Marinos de Japón y con una última temporada en el Deportivo Alavés.
Entre otros títulos, Julio Salinas fue seis veces campeón de Primera División, tres de la Copa del Rey, una de la Champions League y una de la Recopa de Europa. También fue importante con la selección española, enfundándose la camiseta de ‘La Roja’ en 56 ocasiones y llegando a jugar tres mundiales diferentes. Por supuesto aquí se incluye aquel Mundial 1994 en el que tuvo el fallo más sonado de su carrera. Lo bueno es que se repuso y hasta tuvo un último partido espectacular. Su despedida del fútbol fue con el Deportivo Alavés en el viejo San Mamés, donde marcó un gol a su antiguo equipo y se marchó por todo lo alto.
Del fútbol a la televisión
Julio Salinas tenía algo que muchos futbolistas no tienen: una gran capacidad para comunicar. Su carisma y facilidad de palabra habían quedado claras ya durante su carrera y no tardó tras dejar el fútbol en unirse a Televisión Española para participar en las retransmisiones de los partidos de Champions League y de la selección española. Allí lo hizo tan bien que La Sexta lo fichó para que se uniera a un histórico equipo de comentaristas que completaban Andrés Montes y Antonio Esteva. Fueron la voz del fútbol para muchos jóvenes de la época.
El exfutbolista todavía se mantiene activo en los medios de comunicación. Escribe en Mundo Deportivo, colabora habitualmente con Radio Nacional y hasta lo hemos visto aparecer en programas televisivos como ¡Mira quién baila!, Bake off: Famosos al horno o Pasapalabra. Sigue siendo una figura reconocible y atractiva para los espectadores, lo que inevitablemente lo convierte en un añadido interesante a cualquier tertulia deportiva o programa de entretenimiento. El propio Salinas se ha sorprendido al darse cuenta de que, pese a haber tenido una carrera exitosísima, es casi más popular por la televisión que por el fútbol.
La vida actual de Julio Salinas
El exfutbolista combina sus apariciones en medios con una vida tranquila y familiar. Sigue casado con su mujer de toda la vida, Olga, con quien contrajo matrimonio en 1997 en Japón. Contrajeron matrimonio durante aquella aventura de dos años que el delantero tuvo antes de retirarse en Yokohama Marinos, un emblemático club del país nipón al que Salinas todavía recuerda con cariño. Juntos han tenido dos hijos, Aitor y Claudia, ambos disfrutando ahora mismo de sus veintitantos años.
Salinas también está vinculado a negocios inmobiliarios y peluquerías, aunque su negocio más conocido quizá sea el del cava. Resulta que el exfutbolista es uno de los mayores coleccionistas de chapas del mundo. Aunque no le gusta beber, tiene unas 30.000 chapas de cava y ha llegado a acuerdos con una bodega para diseñar las placas que cierran sus botellas. No es su negocio más lucrativo, pero desde luego que es uno de los más curiosos y también uno de sus favoritos.
Por lo demás, Julio Salinas vive tranquilo disfrutando de deportes como el golf y el pádel. Y también sin haber respondido a la pregunta que más veces le han hecho a lo largo de su vida: “¿Dónde están las llaves?”.