Juicio por la muerte de Diego Armando Maradona: según el perito, el exfutbolista tuvo responsabilidad en su propia muerte por negarse a ser atendido
José Antonio Maya, el médico clínico y perito del acusado dice que los signos de alarma requerían una revisión médica del futbolista, de la cual se negó
Un tribunal investiga y juzga la presunta negligencia médica del neurocirujano argentino en relación a la atención del Número 10
José Antonio Maya, el médico clínico y perito del neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado de la muerte del exfutbolista argentino Diego Armando Maradona, dijo este jueves en el juicio que los signos de alarma que podrían haberse detectado antes del fallecimiento requerían que el deportista fuera revisado, pero no se dejó: "Es responsabilidad de Maradona".
"Maradona se murió de golpe y no hubo alternativa. Las cosas que podían haberse detectado exigían mínimamente que el médico pudiera verlo. Lo que pudo haberse manifestado ahí es el principio de autonomía. No es culpa de Maradona, es responsabilidad de Maradona", ha informado Maya.
Más de cinco años después de la muerte de Maradona, un tribunal investiga y juzga la presunta negligencia médica del neurocirujano argentino en relación a la atención del Número 10. A lo largo del juicio numerosos testigos describieron al futbolista como "un paciente difícil".
En este proceso, se juzga además a la psiquiatra Agustina Cosachov, la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el psicólogo Carlos Díaz, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón y el médico clínico Pedro Di Spagna, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual.
Maradona no se dejó revisar por los médicos
Una semana antes de su muerte, el exfutbolista despidió a Luque, además de al médico clínico contratado por Swiss Medical, Pedro Di Spagna, y al nutricionista Luciano Spena.
A pesar de ello, Di Spagna, acusado en el juicio, concurrió al domicilio después de que un enfermero le comunicara que Maradona tenía una de las piernas edematizadas. Sin embargo, Maradona se negó a recibirlo.
"Pienso que cuando Maradona se sintió enfermo permitió que los médicos actuaran y acá se sentía lo suficientemente bien para no darle oportunidad a un médico para que actúe", agregó el perito.
Al igual que el testigo que declaró más temprano, el cardiólogo Ricardo Iglesias, Maya negó que Maradona fuera un paciente con riesgo cardíaco o que tuviera alguna patología del corazón.
"En el 2000 dijeron que la cocaína había producido una miocardiopatía irrecuperable, pero en el 2007 dijeron que su corazón estaba sano", matizó Maya, quien participó en la junta médica interdisciplinaria creada en 2021 para analizar las circunstancias de su muerte.
El médico explicó que la miocardiopatía dilatada es una enfermedad que produce adelgazamiento de las paredes del corazón y no era el caso de Maradona, pues esas paredes estaban engrosadas, según determinó la policía científica.
Una actuación "inadecuada" de los médicos
La junta concluyó que el accionar de los médicos fue "inadecuado, deficiente y temerario", y que los médicos ignoraron los signos de alarma que presentó el paciente, en un informe que Maya firmó en disconformidad, al tiempo que consignó un documento propio.
En su interrogatorio, el fiscal Patricio Ferrari citó un fragmento del informe consignado por Maya, que indicaba que el edema que Maradona tenía en el tronco "es el único signo que debieron advertir los médicos y orientar medidas o reinternación, en caso de poder examinarlo".
"Los edemas pueden no significar un signo de alarma, sí una advertencia de que hay algo para revisar", dijo el testigo este jueves. Ante la consulta sobre si es de buena práctica médica no hacer nada durante varios días ante tal advertencia, Maya insistió: "Durante varios días no, pero se tiene que dejar revisar".