Crisis financiera: ¿Cómo puede afectar a tu plan de pensiones?

A pesar de los movimientos que se están llevando a cabo para evitar que se repita la crisis de 2008, el escenario financiero se encuentra en un momento delicado. Tanto es así que, ante el miedo a la quiebra de las entidades bancarias o a una repentina caída de la bolsa, las personas que tienen contratado algún producto bancario pueden sentir temor sobre cómo les puede repercutir. 

Este es el caso de quienes cuentan con un plan de pensiones, ya que los vaivenes de los valores bursátiles pueden ser peligrosos para sus ahorros.

La naturaleza del plan de pensiones

Los planes de pensiones son productos de ahorro, pero también de inversión. Su objetivo es que el titular ahorre una considerable cantidad de dinero a largo plazo de cara a tener un importante colchón económico cuando se jubile. Será entonces cuando lo recuperará –generalmente en cuotas mensuales o todo a la vez–.

El dinero depositado se invierte en activos financieros, cuya naturaleza depende del tipo de plan. Y aunque generalmente no suelen ser de gran riesgo, si que están expuestos a los movimientos de los mercados. De ahí que en estos momentos de tempestad, los titulares de planes de pensiones muestren cierta preocupación.

¿Cómo afecta a los planes de pensiones?

El hecho de que los planes de pensiones sean productos de inversión ya tiene un factor de riesgo por sí mismo. Por lo tanto, si se produce un crack en la bolsa con importantes bajadas, pueden verse afectados. Así pues, ante esta tesitura, habrá tentaciones de retirar el dinero en caso de que el contrato firmado así lo permita.

Pero ¿es recomendable hacerlo si es posible? Por regla general, la mayoría de los planes solo se pueden retirar pasado un número de años acordado en el momento de la firma o por causas mayores, tales como enfermedades graves, desempleo de larga duración, etc. Por lo tanto, la decisión que se tome deberá ceñirse a estas opciones.

¿Decisión precipitada?

Si se diera el caso de una crisis financiera continuada, los planes de pensiones se verían afectados por la bajada bursátil. Sin embargo, apresurarse a recuperar el dinero no tiene por qué ser la mejor opción, ya que se pierde uno de los grandes alicientes de este tipo de productos: la ventaja fiscal. Tal y como explica la OCU, “las cantidades que se aportan a los planes de pensiones (incluidas mutualidades de previsión social, planes de previsión de asegurados, planes de previsión social empresarial y seguros de dependencia) permiten pagar menos impuestos ese año ,y puesto que el IRPF tiene una escala de gravamen creciente por tramos, el ahorro es mayor conforme aumenta el nivel de ingreso”.

Estrategía según el ahorrador

No obstante, hay que poner la mirada en un aspecto clave, como es el perfil del ahorrador. Desde BBVA aportan su visión sobre este aspecto: “Si bien es cierto que es normal inquietarse en periodos en los que, debido a inestabilidades políticas o económicas, la bolsa cae de manera recurrente, el efecto de estos periodos queda neutralizado en el largo plazo. Tengamos en cuenta que una persona que comienza a ahorrar al inicio de su vida laboral, está ahorrando a un plazo de aproximadamente 4 décadas”. 

Por esta razón, apuntan que los ahorradores jóvenes no tienen por qué inquietarse, ya que la bolsa siempre tiende a crecer a largo plazo. Incluso puede ser una buena estrategia aumentar la aportación para comprar activos más baratos.

Según pasa el tiempo, el comodín del largo plazo se va reduciendo, de tal modo que es conveniente actuar con prudencia. De este modo, cuando se acerca el momento de la jubilación, desde esta entidad bancaria apuntan que “no debería estar expuesto a este tipo de activos”, posicionándose en “activos libres de riesgo aunque deba renunciar a un margen de rentabilidad”. 

¿Y si el banco quiebra?

Puede darse el caso de que no solo los valores bursátiles se desplomen, sino que además el banco donde se tiene contratado el plan de pensiones quiebre, tal y como ha ocurrido con los estadounidenses Silicon Valley Bank y Signature Bank. 

Ante esa situación conviene apuntar que los planes de pensiones o fondos de inversión a plazo variable no están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos. Creado con el Real Decreto-ley 16/2011, el FGD este fondo es la herramienta para garantizar la recuperación de los depósitos en caso de que la entidad bancaria entre en concurso de acreedores o no se encuentre capacitada para restituirlos. 

Sin embargo, tal y como acabamos de apuntar, los planes de pensiones no se encuentran entre los productos garantizados, de manera que cuentan con ese riesgo añadido. Y en el caso de que un banco quiebre –un hecho que no es habitual–, los titulares podrían perder el dinero invertido.