Agricultura

La tractorada en Madrid y las principales demandas del sector agrario: “No es un asunto solo de agricultores y ganaderos, es de la sociedad entera”

Varios tractores circulando hacia la tractorada de Madrid en el Alto del León, Guadarrama. Europa Press
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Madrid es hoy el epicentro de las protestas del sector agrario. Con una movilización de 2.500 agricultores y ganaderos y 367 tractores convocados para la ocasión, la capital canaliza hoy entre cortes y afectaciones al tráfico el núcleo de la protesta de un colectivo que, insiste, no solo estalla en un nuevo grito por la protección del campo, sino por la sociedad en su conjunto.

"No es un asunto solo de los agricultores y los ganaderos, es de la sociedad entera. Todos tenemos la costumbre de comer, al menos, tres veces al día, y todos querríamos que lo que comemos sea bueno para la salud", expresan, como ha declarado Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, que junto a la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi) han impulsado la movilización.

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Las protestas, reivindicaciones y demandas del sector agrario

En su marcha, el colectivo no solo carga contra los recortes al campo y la futura Política Agrícola Común (PAC), sino también contra el reciente acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que actualmente está paralizado por el Tribunal de Justicia de la UE, y ante el que piden directamente su cancelación.

“Brasil tiene 330 materias activas autorizadas. El 60% están prohibidas para nosotros en Europa, y van a entrar esos mismos productos aquí”, denuncia una afectada del sector agrario, poniendo un ejemplo que aúna una de las principales quejas sobre el acuerdo de Mercosur.

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“Cualquier alimento que entra en la Unión Europea debería cumplir los mimos requisitos que cumplimos nosotros. No estamos pidiendo muchas cosas raras; estamos pidiendo los mismos requisitos”, expone otro trabajador del sector agrario.

En esta línea, y reclamando que no se permita que esto suceda, inciden en los “efectos negativos” del acuerdo de la Unión Europea con Mercosur, poniendo otro de los focos en la “competencia desleal” que supone respecto a los productos locales, por lo que instan al Gobierno central a “defender” al sector con medidas y “abriendo un diálogo con soluciones”.

“Luego nos lamentaremos cuando Europa no sea sostenible alimentariamente por sí sola”, ha denunciado el presidente de Cooperativas Agroalimentarias de Sevilla, Gabriel Cabello, en declaraciones recientes en el marco de las protestas que también se desarrollaron en la capital andaluza. Al respecto, este último incide en que no se puede “abandonar” nuestro campo, señalando que se ha de “luchar” y “pelear” contra ello.

En la misma línea, la presidenta de Asaja Sevilla, María Morales, ha insistido en reclamar “controles en frontera y origen” para garantizar que los productos importados cuenten con las condiciones exigidas europeas: “Mirad la etiqueta. Si no es producto europeo, no se compra porque vienen productos con materias activas cancerígenas y tóxicas. No es que pueda entrar lo que quiera. Gobierno español, por favor, mira el campo", ha demandado.

Del acuerdo UE-Mercosur a los recortes en el campo

En el marco de las protestas de los agricultores y ganadores, ahondando en el impacto del acuerdo UE-Mercosur, denuncian que  el campo lleva soportando una gran presión desde hace años, con más peso desde que se iniciara la guerra en Ucrania, y con costes de producción cada vez más altos. En estas circunstancias, insisten, no pueden competir, sobre todo, en un mercado en el que la ley de la cadena alimentaria no funciona y la industria y la distribución se quedan con un margen que provoca una brecha cada vez más grande entre precios en origen y destino.

Además, subrayan que la falta de rentabilidad desincentiva el relevo generacional, otro de los grandes problemas que enfrenta el sector y que repercute en toda la sociedad. En ello no ayudan tampoco los recortes de la PAC, casi condenada a desaparecer, con muchos de ellos denunciando que prácticamente “va a suponer que muchas explotaciones dejen de ser viables”.

A esto último, igualmente, se une la “incertidumbre” general y la derivada de las cada vez más frecuentes “catástrofes naturales”, como apuntaba recientemente el secretario general de COAG Sevilla, Sebastian González.

Más allá, apuntan que los protocolos de sanidad animal que no están actualizados y no se implementan con agilidad son otro de los puntos que se suman a las quejas.

Con todo ello, en su conjunto, el colectivo agrario vuelve a alzar la voz reclamando una vez más  ayuda y protección para el campo.