La subrogación de una hipoteca puede consistir en cambiar de entidad bancaria o de titular del contrato
La búsqueda de mejores condiciones suele ser el principal incentivo, pero es importante mirar la letra pequeña de cada contrato
MadridSon muchos los motivos que pueden llevarnos a pensar en una subrogación de hipoteca: el descontento con nuestro banco, una mejora en las condiciones de la hipoteca… Pero ¿qué significa exactamente y cómo hacer una subrogación de hipoteca de forma segura? ¿Qué implicaciones tiene? En este artículo arrojamos luz sobre este proceso para que puedas llevarlo a cabo con todas las garantías.
¿Qué es la subrogación de hipoteca?
Subrogar consiste en sustituir o poner a alguien o algo e lugar de otra persona o cosa. Este concepto, aplicado a una hipoteca, consiste en modificar las condiciones del contrato hipotecario, de forma que podamos cambiar bien de entidad bancaria con la que la tengamos contratada, bien de titular de la hipoteca.
En el primer caso, normalmente la motivación es acceder a unas mejores condiciones que nuestro banco actual no nos ofrece. También puede ser simplemente el descontento con nuestra entidad lo que nos motive a la hora de llevar a cabo el cambio.
Cuando optamos por esta vía, el banco, como acreedor del dinero que nos ha prestado para adquirir nuestro inmueble, tiene derecho a reclamar la cantidad que aún le debamos. Además, suelen existir unos gastos de subrogación a los que deberás hacer frente sí o sí, por lo que conviene tener todo ello en cuenta antes de dar ningún paso y calcular si efectivamente vamos a ahorrar con el nuevo tipo de interés aplicable por la nueva entidad.
A veces esta decisión tiene que ver con la estabilidad: por ejemplo, puede que prefiramos cambiar a una hipoteca de tipo fijo para evitar sorpresas en el futuro, aunque ello pueda llevarnos a pagar un poco más. A veces también buscamos un cambio en el índice de referencia (algo frecuente en los casos en que sea aplica el IRPH, ahora puesto en duda por el Tribunal de Justicia de la Unió Europea ENLACE).
Una subrogación de hipoteca también puede llevarnos a modificar el plazo de devolución (ampliarlo o recudirlo), o a librarnos de cláusulas como la cláusula suelo, condiciones por amortización anticipada, intereses de demora excesivos… Es importante valorar el conjunto de cláusulas de un contrato y otro para tener una foto lo más fiel posible de las condiciones globales de cada una, antes de dar ningún paso.

