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Tengo 1.000 € ahorrados y miedo a invertir: dónde poner tu dinero si eres principiante y no quieres riesgo

Dónde invertir tu dinero en 2024
Dónde invertir tu dinero. Telecinco.es
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Tener 1.000€ ahorrados es un primer logro que muchos subestiman. Sin embargo, cuando llega el momento de plantearse qué hacer con ese dinero es cuando aparece el miedo, por no querer perderlo, equivocarse, no entender o, peor, que te engañen. En cualquier caso, empezar a invertir no exige disponer de grandes cantidades, y tampoco es necesario asumir riesgos excesivos; lo que sí que es necesario es dedicarle una mirada pausada, entender de qué va el asunto, y darse cuenta de que “arriesgado” no tiene por qué ser sinónimo de “negocio rentable”, especialmente al principio de nuestro viaje inversor.

Para los expertos, invertir 1.000 euros es una excelente forma de iniciarse sin asumir riesgos excesivos, pues permite explorar distintas opciones, familiarizarse con conceptos como diversificación, gestión del riesgo y rendimiento. Es, por tanto, una cantidad que puede considerarse razonable para dar ese primer paso, siempre que se adapte el tipo de productos al perfil conservador. 

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Antes de invertir: limpiar la terreno

El primer error que cometen quienes tienen miedo a invertir es lanzarse sin haber asentado los cimientos. No es una cuestión de “encontrar el momento perfecto”, sino de asegurar que las bases están cubiertas, lo que se traduce en tener un colchón de emergencias, evitar deudas de alto interés y tener claro el horizonte temporal para la inversión. Para empezar, se recomienda estar preparado para no tocar la inversión al menos cinco años si se quiere reducir el riesgo. 

Una vez tenemos controlado todo lo anterior, esos 1.000€ dejan de ser “lo que no quiero perder” y se convierte en “lo que quiero aprender a gestionar”.

Si tenemos un perfil conservador y aversión al riesgo, el objetivo no será ganar mucho dinero, sino conseguir que el dinero empiece a trabajar de manera prudente. Una de las claves es la diversificación. Es decir, aquello de no poner todos los huevos en la misma cesta, ni esperar grandes altibajos. Según un análisis de ScrambleUp, invertir 1.000€ debe abordarse priorizando fondos indexados (ETFs) o productos amplios que no dependen de una sola empresa o evento. 

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También es útil trasladar el riesgo a un esfuerzo minúsculo, y plantear la inversión como “experimento de aprendizaje” y no como “una gran apuesta”. Eso cambia por completo la mentalidad, sobre todo cuando aceptas que puede no crecer rápido, que puede incluso haber pequeñas pérdidas, y que lo importante es entender cómo funciona el sistema.

Las vías “menos arriesgadas”

Una primera opción es depositar los 1.000€ en una cuenta de ahorro o depósito de alta rentabilidad. Algunos bancos europeos ofrecen cuentas en euros con hasta un 2,20 % de interés anual en ciertos momentos. Si bien ese rendimiento es bajo comparado con inversiones bursátiles, es una opción de muy bajo riesgo (prácticamente capital protegido) para mantenerse en activo mientras se aprende. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la inflación puede hacer que perdamos dinero a la larga si es superior a la rentabilidad que la cuenta ofrece.

Otra vía válida es el fondo indexado (ETF) global o de renta fija. Los fondos que replican índices permiten atenuar el riesgo al repartirlo entre múltiples empresas y sectores. Es importante tener claro que “atenúan”, pero no “eliminan”. Sin embargo, para alguien que empieza y no quiere sobresaltos, esa puede ser una orientación sensata.

Qué evitar si no quieres complicaciones

Evita dejarte seducir por promesas de grandes ganancias rápidas o productos con nombres exóticos. Para alguien que tiene un perfil conservador, productos de alta volatilidad, como criptomonedas, crowdfunding de startups o acciones individuales de alto riesgo, no son lo más adecuado cuando empiezas. Además, no inviertas lo que no puedas permitirte perder: 1.000€ en este contexto no deben representar “el dinero de emergencia”.

Así, el hecho de tener 1.000€ ahorrados y miedo a invertir no es una paradoja, sino la antesala de una buena estrategia. No porque la cifra sea pequeña, sino porque la actitud lo es. Con el colchón de seguridad puesto, la mentalidad de aprendizaje activada y un enfoque conservador, esos 1.000€ pueden ocupar un papel doble: capital inicial modesto y laboratorio de tu futuro inversor.

La clave no está en correr, sino en avanzar. Empezar en productos de bajo riesgo, entender lo que haces, y dejar que el tiempo haga su trabajo. Puede que las ganancias no sean espectaculares al principio —y quizá tarden en llegar—, pero el desbloqueo del “miedo a invertir” ya es, en sí mismo, un paso capital.

Cuando te encuentres cómodo, habrás aprendido lo suficiente para plantearte sumas mayores, diferentes productos o estrategias con más riesgo asumible. Pero esa será otra historia: la de quien, desde los 1. 000€, empezó sin miedo.