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¿Pueden encarecer las elecciones de Estados Unidos el precio de la factura eléctrica en España?: "Hay que diferenciar escenarios"

Donald Trump. Europa Press
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¿Puede una votación en Estados Unidos provocar que millones de hogares españoles paguen más por la electricidad? Las elecciones legislativas estadounidenses del próximo 3 de noviembre llegan en un momento de incertidumbre energética total. Y es que, la posibilidad de que el mercado mayorista alcance los 180 euros por megavatio hora (MWh) en noviembre, e incluso supere los 200 euros durante el invierno, vuelve a poner a la factura eléctrica y al bolsillo de los españoles contra las cuerdas.

Las elecciones estadounidenses y el precio de la electricidad

“El mercado energético es global y está muy interconectado. Un acontecimiento político relevante en EE.UU. puede alterar las expectativas sobre la evolución del gas, los flujos internacionales de energía o la estabilidad geopolítica", explican desde la empresa del sector energético Forestalia y añaden, “estas circunstancias pueden trasladarse al mercado eléctrico europeo, especialmente en las horas en las que las centrales de gas participan en la formación del precio de la electricidad”.

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Sin embargo, introducen, eso sí, un matiz importante: “unas elecciones no provocan automáticamente una subida de la factura eléctrica española. Su posible impacto depende de cómo evolucionen los mercados internacionales y de otros factores, como la demanda o la disponibilidad de generación renovable".

Los precios en octubre de octubre ya han reflejado importantes tensiones que podrían ir a más conforme pasen las semanas. En septiembre, el mercado mayorista español registró una media de 143,25 €/MWh, frente a los 61,04 €/MWh del mismo mes de 2025. Además, el 19 de octubre se superaron los 215 €/MWh.

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¿Cuánto podría aumentar la factura de una familia?

Un escenario de 180 €/MWh equivale a 0,18 euros por kilovatio hora en el mercado mayorista, aunque ojo esa cantidad no representa el precio final que paga un consumidor.

Por ejemplo, una familia que consuma 250 kWh mensuales afrontaría una diferencia de 20 euros antes de impuestos si el coste de toda su energía pasara de 100 a 180 €/MWh. El incremento real definitivo dependería de su contrato, los costes regulados y los impuestos aplicables.

Sin embargo, los expertos son claros: “el precio del mercado mayorista no se traslada de forma idéntica ni inmediata a todas las facturas, que incluyen otros conceptos además del coste de la energía”.

Quiénes sufrirían más las subidas

Forestalia lo tiene claro, “los consumidores acogidos al precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC) están más expuestos a la evolución del mercado eléctrico, aunque su fórmula incorpora también referencias de precios a plazo para reducir la volatilidad”, explica la compañía. Y aquí hay que tener en cuenta un dato importante: en 2026, el cálculo del PVPC incorpora un 55% de referencias de mercados a plazo y un 45% de referencias de corto plazo.

Por el contrario, señalan los expertos, “quienes tienen contratos de precio fijo cuentan, en términos generales, con mayor estabilidad durante la vigencia de las condiciones pactadas”.

Además, insisten en que “la mejor protección estructural frente a la volatilidad no depende exclusivamente de la modalidad de contratación. También pasa por disponer de un sistema eléctrico cada vez más competitivo, diversificado y menos expuesto a las oscilaciones de los combustibles fósiles internacionales”.

¿Será el de este año uno de los inviernos más caros?

La posibilidad de superar los 200 €/MWh durante diciembre y enero preocupa especialmente ante el incremento del consumo asociado a las bajas temperaturas.

Forestalia considera que “el mercado energético afronta el invierno en un contexto de incertidumbre internacional, con riesgos vinculados a la evolución del gas, la situación geopolítica, las temperaturas y la demanda eléctrica”.

No obstante, advierte: “Es importante diferenciar entre escenarios de riesgo y previsiones consolidadas. No sería riguroso anticipar que estaremos ante uno de los inviernos más caros únicamente a partir de determinados escenarios de precios”.

La compañía recuerda que “la disponibilidad de generación renovable puede contribuir a moderar los precios mayoristas al reducir la necesidad de recurrir a tecnologías con mayores costes variables”.

¿Conviene cambiar ahora a una tarifa fija?

Antes de modificar un contrato conviene comparar el precio del kilovatio hora, el término de potencia, los servicios adicionales y las posibles penalizaciones, “el impacto depende de la modalidad de contratación” y recuerdan que los contratos de precio fijo ofrecen, generalmente, mayor estabilidad.

Por tanto, cambiar precipitadamente no garantiza ahorrar. Una tarifa fija contratada durante un episodio de precios elevados podría resultar menos competitiva si posteriormente desciende el mercado.

¿Qué ocurre si baja el precio del gas?

“Una reducción sostenida del precio del gas puede trasladarse con relativa rapidez al mercado mayorista eléctrico, especialmente en aquellas horas en las que las centrales de gas condicionan la formación del precio”, explican expertos desde Forestalia, aunque matizan, “esto no significa que todos los consumidores vayan a percibir una reducción inmediata o equivalente en sus facturas».

En definitiva, el incremento de la generación renovable, junto con el desarrollo de las infraestructuras de red y el almacenamiento de los últimos años, permitirá eso sí aprovechar mejor los recursos energéticos propios y ofrecer una mayor estabilidad y competitividad al conjunto de la economía de cara a este invierno.