Jornada laboral

Así es la jornada laboral de los españoles: trabajamos una media de 36,3 horas semanales, frente a las 35,9 horas del conjunto de la UE

Un hombre y una mujer vendimian en un pueblo de Madrid
Un hombre y una mujer vendimian en un pueblo de Madrid. Europa Press
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La última encuesta de Eurostat sobre la duración real de la semana laboral en Europa vuelve a situar a España por encima del promedio comunitario. Según los datos publicados por la oficina estadística europea y recogidos por El País, los empleados españoles trabajaron en 2025 una media de 36,3 horas semanales, frente a las 35,9 horas del conjunto de la Unión Europea. 

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España tiene semanas laborales más largas

El dato revela que España mantiene semanas laborales más largas que las economías europeas más avanzadas, donde el tiempo de trabajo se ha ido reduciendo de forma más acusada.

La comparación con los países que registran las jornadas más cortas sitúa a los Países Bajos en el extremo inferior, con 31,9 horas semanales, seguido de Dinamarca y Alemania (33,9) y Austria (34). Todos ellos combinan mercados laborales muy desarrollados con una elevada proporción de empleo a tiempo parcial, un factor clave para entender estas diferencias. 

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En el extremo opuesto, las semanas más largas se registran en Grecia (39,6 horas), Bulgaria y Polonia (38,7) o Lituania (38,4), países con estructuras productivas menos diversificadas y menor presencia del trabajo parcial.

Según estos datos, el mercado laboral español se sitúa en una posición intermedia entre ambos bloques. Por un lado, su jornada media es más larga que la europea y se acerca más a la de los países del Este. Por otro, su tasa de empleo a tiempo parcial —13,1 %, según El País a partir de Eurostat— está lejos de los niveles de Países Bajos (38,6 %), Austria (30,2 %) o Alemania (29,2 %), pero también muy por encima de Bulgaria (1,7 %) o Rumanía (2,3 %).

Esta diferencia en la estructura del empleo explica buena parte de la brecha en horas trabajadas. En los países con mayor presencia del trabajo parcial, la jornada media se reduce de forma natural. Pero en España, donde el empleo parcial es menos frecuente y, además, en gran medida involuntario, la media se mantiene elevada. Eurostat señala que el 45,7 % de los trabajadores a tiempo parcial en España querrían trabajar más horas, el tercer peor dato de la UE. Solo Rumanía (62,3 %) e Italia (51 %) presentan porcentajes más altos. En contraste, apenas el 2,2 % de los empleados a tiempo parcial en Países Bajos desearían ampliar su jornada.

Tiempo parcial y tiempo completo

La encuesta de Eurostat también permite comparar la duración de la jornada según el tipo de contrato. En España, los trabajadores a tiempo parcial trabajan 20,2 horas semanales, por debajo de la media europea (21,8). En cambio, los empleados a tiempo completo registran 38,7 horas, exactamente la misma cifra que el promedio comunitario.

Este dato sitúa a España en la parte media de la tabla en cuanto a jornada completa. Los países con menos horas en este tipo de empleo son Bélgica (37,9), Dinamarca y Suecia (37,8), Países Bajos (37,4) y Finlandia (37,1). En el extremo contrario, las jornadas completas más largas se dan en Grecia (40,6), Polonia (39,9), Eslovenia (39,8), Lituania (39,4) y Chipre (39,1).

Eurostat también analiza la duración de la semana laboral por sexo. En el conjunto de la UE, los hombres empleados a tiempo completo trabajaron en 2025 una media de 39,4 horas, frente a las 37,6 horas de las mujeres. Aunque los datos desglosados para España no aparecen en esta publicación concreta, la comparación europea ayuda a contextualizar la situación española, donde la brecha de género en el empleo parcial es elevada y donde las mujeres concentran la mayor parte de los contratos de menor duración.

En Europa, las mayores diferencias entre hombres y mujeres se registran en Irlanda, Países Bajos y Grecia, con brechas de tres horas o más. En cambio, Letonia y Bulgaria presentan diferencias inferiores a media hora.