Emili Portes Giménez, arquitecto, explica todos los aspectos en los que hay que fijarse a la hora de comprar una vivienda de obra nueva
Un arquitecto explica si es más rentable comprar una casa de obra nueva o una antigua y reformarla
Comprar una vivienda de obra nueva suele generar una sensación de tranquilidad asociada a estrenar instalaciones, reducir futuras reformas o acceder a mejores estándares de eficiencia. Sin embargo, muchos compradores siguen tomando decisiones guiados principalmente por el impacto visual, la decoración del piso piloto o determinados acabados, dejando en un segundo plano elementos técnicos que terminarán condicionando durante años el confort y el funcionamiento real de la vivienda.
"Los metros cuadrados útiles son los que determinan la funcionalidad de la vivienda", explica Emili Portes Giménez, arquitecto y socio fundador de Neia Arquitectes. El experto considera que una de las primeras confusiones aparece precisamente al interpretar las superficies anunciadas en una promoción, “los metros construidos son relevantes desde el punto de vista del régimen de propiedad. Y los metros computables tienen importancia a efectos urbanísticos".
Los metros o los planos no siempre cuentan toda la historia
La superficie total suele convertirse en uno de los primeros datos que mira el comprador pero ojo, porque no todos los metros tienen el mismo valor práctico. En la vida diaria, la distribución y el espacio realmente utilizable terminan siendo mucho más importantes que la cifra global anunciada.
A esa posible confusión se suma la interpretación de los planos, especialmente cuando la compra se realiza sobre proyecto o durante la fase inicial de construcción. "Los planos pueden generar una percepción irreal de los espacios si no se interpretan correctamente", señala Portes. El arquitecto recuerda que determinadas representaciones pueden transmitir una sensación muy distinta a la realidad y añade que "cuando son revisados por un técnico, es posible detectar discrepancias, proporciones poco funcionales o diferencias entre la documentación y la realidad construida".
Las dimensiones mínimas también forman parte de las cuestiones que conviene revisar antes de tomar una decisión definitiva. "Cumplir estos requisitos garantiza un estándar básico de calidad, ventilación, iluminación y funcionalidad de las estancias", añade Portes al referirse a las normas de habitabilidad que regulan determinadas características mínimas de las viviendas.
El aislamiento puede ser más importante que muchos acabados premium
Una de las equivocaciones más frecuentes consiste en centrar gran parte de la atención en materiales o elementos visuales que parecen diferenciales durante una visita comercial. "Algunos revestimientos pétreos cuya calidad real es difícil de apreciar a simple vista, y determinados aparatos sanitarios o griferías", comenta Portes al hablar de productos que muchas veces se presentan como elementos premium.
Sin embargo, el arquitecto considera que otros aspectos menos visibles tienen una repercusión mucho más importante en el uso cotidiano de la vivienda y explica que "todos estos aspectos son importantes, pero el aislamiento y la eficiencia energética tienen una repercusión directa en el confort y en el gasto económico a largo plazo".
Además, añade que "un edificio bien aislado reduce el consumo de calefacción y refrigeración, mejora el confort y minimiza problemas de condensaciones o humedades". La eficiencia energética y el comportamiento térmico del edificio pueden influir durante años tanto en el bienestar diario como en el mantenimiento futuro.
La orientación y el edificio también condicionan la calidad de vida
Más allá del interior de la vivienda, existen otros factores que muchas veces pasan desapercibidos y que terminan influyendo directamente en el confort.
"La orientación influye directamente en la entrada de luz solar y en el comportamiento térmico de la vivienda", explica Portes. Y es que, una orientación incorrecta o un aislamiento deficiente pueden aumentar las necesidades de calefacción o refrigeración.
En ese sentido añade que "una buena orientación, combinada con un aislamiento eficiente, mejora notablemente el confort y reduce el gasto energético".
Respecto a posibles cambios durante el proceso de compra, especialmente en promociones adquiridas sobre plano, el especialista es tajante: "No debería producirse ningún cambio".
El piso piloto puede provocar errores de percepción
El efecto visual sigue teniendo una enorme influencia durante las visitas comerciales y muchos compradores toman decisiones condicionadas por elementos decorativos o recursos estéticos.
"Uno de los errores más habituales es no realizar un seguimiento técnico de la obra", advierte Portes. Además, recomienda que "es recomendable establecer un calendario de visitas durante la construcción y contar con la supervisión de un técnico externo".
Los documentos que conviene revisar antes de firmar
Antes de cerrar una operación existen documentos que pueden revelar cuestiones fundamentales sobre la vivienda y evitar problemas posteriores. "La memoria de calidades porque define qué se está comprando y con qué materiales e instalaciones se ejecutará la vivienda", explica Portes.
Además, añade que "el calendario de pagos, ya que debe garantizar que los desembolsos se correspondan con el avance real de la obra, evitando anticipar dinero". Y concluye señalando que "es esencial exigir que se pignoren los pagos a cuenta".

