Pedir al casero que instale un aire acondicionado: el único caso en el que sí está obligado, según la Ley de Arrendamientos Urbanos
La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece que el arrendador debe realizar las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad
El error más común al usar el aire acondicionado que dispara el gasto eléctrico en verano
El aire acondicionado es, sobre todo en verano en España, el bien más valorado de una vivienda cuando llegan las altas temperaturas. De hecho, disponer de climatización puede influir incluso en la decisión de alquilar un piso u otro.
Pero ¿está obligado el propietario a instalar un equipo si la vivienda alcanza temperaturas elevadas? La respuesta general es no.
La legislación diferencia entre las condiciones necesarias para que una casa sea habitable y aquellos elementos relacionados principalmente con el confort. Sin embargo, hay situaciones en las que el casero sí debe actuar.
El casero no tiene que instalar aire acondicionado por norma general
La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece que el arrendador debe realizar las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad para el uso pactado.
Esta obligación no significa que deba incorporar cualquier equipamiento que mejore el bienestar del inquilino.
La ausencia de aire acondicionado se considera, generalmente, una cuestión de confort térmico. Por este motivo, el simple hecho de que una vivienda sea muy calurosa durante julio o agosto no obliga automáticamente al propietario a instalar un sistema de climatización.
El inquilino puede utilizar ventiladores, estores térmicos o sistemas portátiles que no requieran obras.
Si aparece en el contrato, el propietario debe actuar
La situación cambia cuando el contrato de arrendamiento indica expresamente que la vivienda dispone de aire acondicionado. En este supuesto, el equipo forma parte de las condiciones bajo las que se alquiló el inmueble.
Si el aparato no existe pese a figurar en el contrato o deja de funcionar por una avería no imputable al arrendatario, el propietario debe adoptar las medidas necesarias para cumplir lo pactado. Dependiendo del estado del sistema, esto puede implicar una reparación o la sustitución del equipo.
Y es que, un inquilino puede haber elegido precisamente ese piso porque tenía climatización.
¿Puede subir el alquiler después de instalarlo?
Instalar aire acondicionado puede considerarse una obra de mejora. El artículo 19 de la LAU establece condiciones concretas para que determinadas mejoras realizadas por el propietario puedan repercutirse en la renta.
Con carácter general, el arrendador puede elevar la renta por obras de mejora cuando hayan transcurrido cinco años de duración del contrato. El periodo aumenta a siete años cuando el arrendador es una persona jurídica.
La subida debe calcularse conforme a los criterios establecidos en la legislación y no puede superar el 20% de la renta vigente en el momento de finalizar las obras.
Si todavía no ha transcurrido el periodo correspondiente, propietario e inquilino pueden alcanzar un acuerdo. En este caso, es fundamental dejar las condiciones por escrito para evitar discrepancias posteriores sobre la mensualidad.
¿Quién paga la instalación del equipo?
Cuando el propietario decide instalar el aire acondicionado por iniciativa propia, lo habitual es que asuma el coste.
Se trata de una mejora que permanece en la vivienda y que puede incrementar su atractivo y valor en el mercado del alquiler.
La situación es diferente cuando es el inquilino quien solicita la instalación. El casero no está obligado, con carácter general, a aceptar la petición ni a financiar el equipo.
Ambas partes pueden negociar diferentes fórmulas. El arrendatario podría asumir el importe, mientras que el propietario autoriza las obras. También es posible acordar una compensación económica o descontar una determinada cantidad de una mensualidad.
El acuerdo debería especificar quién pagará el mantenimiento, qué ocurrirá si el aparato se avería y quién será el propietario del equipo cuando termine el contrato.
El inquilino necesita permiso para instalar aire acondicionado
Comprar un aparato y contratar directamente a un instalador puede generar problemas. Muchos sistemas split requieren perforar paredes y colocar una unidad exterior en la fachada, patio o terraza.
La LAU limita las obras realizadas por el arrendatario cuando modifican la configuración de la vivienda. Por ello, antes de ejecutar una instalación de estas características debe solicitarse el consentimiento del propietario.
Además, la fachada es normalmente un elemento común del edificio. La Ley de Propiedad Horizontal también puede entrar en juego y será necesario comprobar las reglas de la comunidad de propietarios y la existencia de acuerdos sobre la ubicación de unidades exteriores.