Consejos

Los creadores del método Ballard explican cómo aprender a estudiar y aprobar con neurociencia: "Ocho pasos que respetan cómo funciona el cerebro"

Ferran Ballard y Alejandra Scherk. COLOR©Carlos Ruiz
Compartir

¿Dedicas horas y horas a estudiar pero los resultados no son los esperados? ¿Algunos de tus compañeros consiguen mejor rendimiento y calificaciones a pesar de dedicarle menos horas al estudio? Muchos estudiantes se sienten frustrados porque no alcanzan el rendimiento que esperan tras dedicarle muchas horas a estudiar antes de los exámenes. Esta es la historia de muchos alumnos, quizá seas tú uno de ellos, y también de Alejandra Scherk, licenciada en Derecho y Economía en la Universidad Pompeu Fabra, MBA en el IESE, máster en Neuropsicología y consultora en Boston Consulting Group en Europa y Latinoamérica, donde posteriormente trabajó en el área de estrategia de TikTok. Y ahora pensarás, ¿seguro que es el caso de Alejandra con semejante currículum? Sí, así es. Ella misma lo cuenta en el segundo capítulo de su libro 'Aprender con estrategia' (Cúpula, 2026). Cuando inició su carrera, se dio cuenta que sus compañeros estaban mucho más preparados que ella, algo fallaba en su forma de estudiar y prepararse los exámenes. "Cuando llegaron los primeros exámenes, también vino el golpe de realidad. Después de todo el esfuerzo, mi mejor nota fue un notable, mientras que mis compañeros de doble grado celebraban sus sobresalientes".

En ese punto decidió hablar con su amigo Ferran Ballard, con quién reflexionó acerca de la posibilidad de volver a aprender a aprender, es decir, crear su propio sistema de aprendizaje. El libro que le había prestado el abuelo de Ferran Ballard había sido el principio de todo. Cinco años más tarde se graduó la primera de su promoción. Ambos crearon un sistema de estudio, después de evaluar a los compañeros que mejores notas sacaban y entender sus técnicas, y ahora lo comparten en el libro que han escrito de forma conjunta. Esta es la entrevista que han concedido a la web de 'Informativos Telecinco'.

PUEDE INTERESARTE

Pregunta: ¿Qué tienen en común los buenos estudiantes? ¿Qué aporta el método Ballard en este sentido y cómo puede ayudarles a llegar hasta donde quieran?

Respuesta de Alejandra: Los buenos estudiantes al final lo que tienen en común es que tienen un buen método o un buen sistema para procesar la información y memorizarla. Entonces, el método Ballard lo que aporta a cualquier estudiante es un sistema muy robusto basado en la neurociencia y en la experiencia de los mejores alumnos. Entonces, si tú eres mal estudiante, digamos, si no tenías un buen método, el método Ballard te ayuda a mejorarlo, a tener las bases de un buen sistema que te va a permitir llegar a tus objetivos. Y si tú eres lo que se conoce como un buen estudiante y ya tienes un buen método, primero el método Ballard te ayuda a tener una visión completa de todos los pasos que se tienen que dar, porque muchas veces hay gente que se deja alguno o que le resta importancia a alguno. Oye, si hacías cinco o seis pasos, ahora conoces que hay ocho y el porqué de cada uno. Y además, y de hecho más importante, el método Ballard te ayuda a entender el porqué de cada paso. Es decir, por qué es relevante cada actividad. Y al final lo que le permite al estudiante es identificar qué hace bien y por qué lo hace bien y al saber esto puede replicarlo en otros aprendizajes o en la vida laboral más allá de su vida estudiantil.

P: Como explicáis ya lo habéis puesto en marcha, pero ¿cómo llegasteis a él?

Respuesta de Ferrán: Sí, lo hemos puesto en marcha porque llevamos más de diez años aplicándolo. Y, de hecho, nosotros decimos que lo más importante del método es que viene de nuestra experiencia. Cuando llegamos a la universidad, Alejandra y yo sacábamos buenas notas, éramos unos buenos estudiantes. Pero con el tiempo nos dimos cuenta que, en realidad, éramos unos empollones, pero esa técnica del empollón, cuando llegamos a la universidad vimos que ya no funcionaba, y que las notas no iban acorde a nuestro esfuerzo. Así que, en lugar de asumir que es lo que le pasa a mucha gente, que eso es una cuestión de capacidad y que no estábamos preparados para poder lidiar con ese gran objetivo, lo que hicimos fue empezar a investigar cómo estudiaban los mejores estudiantes.

PUEDE INTERESARTE

P: ¿Cómo fue esa experiencia? ¿En qué os fijabais?

Respuesta de Ferrán: Observar, preguntar y analizar a los primeros de nuestra carrera y de otras carreras. Ya no solo de economía o de derecho, que es lo que estudiábamos, sino de otras carreras de la facultad, porque tenemos la suerte de que nuestra universidad publica el ranking de los mejores estudiantes cada año y solo teníamos que ponernos en contacto con ellos. A partir de ahí, empezamos a detectar patrones comunes y a contrastarlos con la ciencia del aprendizaje, es decir, lo que leíamos en libros o en investigaciones. Podríamos decir que el método Ballard es el resultado de ese cruce, esa simbiosis perfecta entre experiencia real y evidencia científica.

"La gracia del método Ballard, entender que el aprendizaje va ocurriendo sobre la marcha y no al final como acaban haciendo muchos estudiantes"

P: ¿En qué se basa este método y sus ocho pasos?

Respuesta de Ferrán: Lo que incluyen los ocho pasos es una secuencia lógica que respeta cómo funciona el cerebro cuando aprende. El método empieza de entrada tomando apuntes con sentido, es decir, no copiando sino pensando. Luego se hace una primera lectura exploratoria para entender el mapa general de lo que queremos aprender. Y, después, sí que haremos una segunda lectura mucho más profunda entendiendo todo lo que tenemos delante. Después vendrán el resumen o la jerarquización de ideas en un esquema, que esto obliga a organizar la información y a ir a los fundamentos de lo que queremos aprender. Y, por último, ya empieza la memorización activa o el repasar mediante preguntas, que esto entrena la recuperación, que es un punto clave a la hora de estudiar. Y al final lo que queremos nosotros conseguir con estos ocho pasos de entrada es el conocimiento. Esa es la gracia del método Ballard, entender que el aprendizaje va ocurriendo sobre la marcha y no al final como acaban haciendo muchos estudiantes.

P: ¿Cómo se les debería enseñar a los niños a estudiar?

Respuesta de Ferrán: A ver, primero de todo lo que hay que entender es que muchas veces a los niños se les dice que tienen que estudiar más y se pone mucho el foco en eso, en que estudien más. En realidad, lo que hay que enseñar a los niños es cómo funciona el aprendizaje, que es lo que nosotros estamos defendiendo. Los colegios están más preocupados también del qué aprender, pero no del cómo aprender. Se da por hecho que estudiar es leer, subrayar y memorizar cuando en realidad aprender, que es de lo que nosotros estamos hablando, exige estar mentalmente activo en cada paso. Nosotros defendemos un estudio activo. Eso significa que el alumno no es un espectador de contenido, sino que piensa constantemente en todo lo que está haciendo. O sea, en todo momento tiene que comprender lo que hace y, sobre todo, vincularlo con conocimientos previos. De esta manera, el aprendizaje va ocurriendo durante el proceso, no al final de ese proceso.

Desde pequeñitos hay que enseñarles a hacerse preguntas, a explicar con sus palabras lo que han entendido de un texto y a relacionar las ideas nuevas con lo que ya conocen previamente. Ponerse a prueba es una buena herramienta en la que también pueden ayudar los padre.

P: ¿Qué quieres decir?

Respuesta de Ferrán: Es enseñarles a intentar recordar lo que saben sin mirar, sin miedo a equivocarse, que se corrijan, que no les dé miedo el error, que se frustren y que entiendan que después de un error, después de un fallo, hay una oportunidad para llenar ese vacío y para aprenderlo de verdad. Tienen que normalizar los errores y dejar de estudiar de una manera que les evite fallar, que es lo que están haciendo muchos, leyendo y releyendo.

P: ¿Es importante aprender técnicas de estudio en cualquier carrera? 

Respuesta de Alejandra: Totalmente, las técnicas de estudio se aplican a cualquier carrera y en cualquier estudio. El método Ballard tiene ocho pasos y tú usarás más o menos pasos según lo que estés estudiando. Por ejemplo, si estudias historia vas a hacer todos los pasos, vas a tomar apuntes en clase, que luego tienes que revisar para que sean coherentes, harás una primera lectura del libro de texto para identificar todo lo relevante, una lectura de profundización subrayando y marcando conceptos clave, resumir todo el temario quitando la paja y usando tus propias palabras, etcétera. Pero si tú estás estudiando matemáticas también vas a tomar apuntes en clase y también tienen que estar coherentes. Y luego, por citar otros ejemplos, también vas a hacerte una hoja de preguntas con distintos enunciados matemáticos que tendrías que resolver. Y también te vas a poner a prueba evocando o intentando traer de vuelta todo el contenido tú solo, en vez de releer en este caso los pasos para resolver el problema. Lo vas a hacer tú solo pensando, trayendo toda esta información a tu cabeza.

P: Por lo tanto se adapta a cada estudio...

Respuesta de Alejandra: Sí, eso es, necesitamos tener técnicas para cualquier tipo de estudios, pero aplicamos más o menos pasos. Además, las técnicas de estudio son técnicas de aprendizaje. Entonces no nos valen solo para cualquier carrera o para estudios formales, también nos valen en el mundo profesional porque cada vez que nos enfrentamos a un cambio de puesto, a una formación, a un proyecto nuevo en nuestro puesto actual, estamos aprendiendo cosas nuevas. Tenemos que memorizar información, comprenderla y retenerla en nuestro cerebro. Tenemos que leer pues muchas veces muchos documentos, mucha cantidad de páginas donde conviene una primera lectura, una lectura exploratoria, luego una de profundización o vamos a muchas reuniones donde hay que tomar notas, bien hechas y que se entiendan. Estamos aprendiendo toda la vida.

P: ¿Qué tipo de memoria se necesita para estudiar? Es evidente que todo lo que estudiamos no lo vamos a almacenar para siempre en la memoria… ¿Qué quedará?

Respuesta de Ferrán: Hay que tener en cuenta que la memoria es muy buena depositando la información dentro. O sea, tú le lees una información y la puede llegar a depositar a largo plazo. El problema no es el depósito de la información, porque lo hace muy bien, el problema es recuperar la información. Lo que necesitamos para estudiar es una memoria entrenada para recuperar esa información. Y lo que marca la diferencia a un estudiante o a cualquier profesional es si hemos creado rutas para poder recuperar esa información, para poder volver a ella. Y cuando el aprendizaje ha sido activo, comprensivo y con la práctica de la evocación, de la recuperación de la información, el conocimiento no solo permanece en la memoria sino que puede reactivarse cuando se necesita.

P: ¿Por qué es importante tomar apuntes? ¿Cómo deben tomarse y en qué momento es útil?

Respuesta de Alejandra: Tomar apuntes es clave porque, como ha dicho Ferrán, nuestra memoria es muy buena depositando información pero lo que es difícil es recuperarla. Por hacer un símil: la memoria es como un cubo con agujeros, tú metes las cosas dentro, pero luego tienes una sensación de que te olvidas, pero si has tomado unos buenos apuntes, puedes recuperar esa información. Idealmente tenemos que tomarlos al momento, o sea mientras estamos escuchando la información o teniendo acceso a la información que nos está llegando, y mejor a mano porque esto favorece la retención. Y, por último, hay que revisarlos para asegurarnos de que sean coherentes.

"No tenemos que estar estudiando cuatro horas seguidas o toda la tarde que es lo que hace mucha gente, sino dedicar un tiempo muy concreto a estudiar"

P: Y, el subrayado, ¿cuándo resulta verdaderamente efectivo?

Respuesta de Alejandra: El subrayado, que es un paso que se hace en la lectura de profundización cuando estamos leyendo un texto para comprenderlo en profundidad, resulta efectivo si no lo hacemos en piloto automático. Hay que subrayar con intención y centrándonos en identificar conceptos clave, datos técnicos, ejemplos, explicaciones, cosas que son realmente relevantes... Es importante para que tu subrayado sea efectivo. Es decir, no subrayar palabras sueltas sino frases que luego nos ayuden a entender. Si vuelves al cabo de unos días a mirar el texto y no entiendes nada, ¿para qué sirve ese subrayado que has hecho? Es importante que si lees solo el subrayado se entienda el texto. Es como si estuviéramos haciendo un resumen.

P: Esquemas, resúmenes… ¿Por qué es recomendable hacerlos?

Respuesta de Ferrán: A ver, lo realmente importante, más que hacer resúmenes es hacer esquemas. Los esquemas a lo que nos obligan es a entender los fundamentos de lo que estamos estudiando. Un esquema te sirve para decidir qué es importante, qué depende de qué, cómo se relacionan las ideas entre sí y ese proceso en el que estamos seleccionando y organizando información es aprendizaje puro y duro. Así que cualquier persona siempre que quiera aprender algo debería preocuparse de eso.

P: En el aprendizaje de idiomas, ¿por qué hay personas que tienen tanta facilidad y otras a las que les es tan difícil? ¿Se aprende mejor un idioma cuando lo pones en práctica de verdad, cuando realmente lo necesitas, no? 

Respuesta de Alejandra: Parece que hay gente que tiene facilidad, pero esto no es así realmente. Lo que tienen es motivación y un buen método para aprender el idioma. Y es cierto que la clave cuando aprendes idiomas es ponerte a prueba. Si te mudas a un país y lo tienes que utilizar, es como un examen permanente y estás obligado a hacerlo. Pero una persona muy motivada también se puede ponerse a prueba yendo a una academia o aprendiendo por su cuenta, aunque no necesite exactamente el idioma. Lo que hacen los grandes políglotas es practicar mucho, y aunque se equivoquen, no tener la vergüenza que tenemos algunos, sino lanzarse y probarlo. De hecho, no es raro escuchar que lo que buscan es el error. Escuché el ejemplo de una persona que tenía de objetivo un cierto número de errores al día. Sabía que si cometía muchos errores es que estaba practicando mucho el idioma.

P: Decís que la concentración es una de las cosas más importantes. ¿Qué hábitos son imprescindibles?

Respuesta de Ferrán: Primero de todo hay que entender que mucha gente quiere aumentar la concentración y busca métodos para aumentar la concentración, pero a veces lo más fácil es preguntarse cómo eliminar las distracciones. Lo que nosotros proponemos es empezar eliminando distracciones, ya sean auditivas, visuales, tecnológicas y, obviamente, también mentales (llamar a un amigo, hacer la compra...). Eso implica estudiar en un entorno que esté controlado, también con el móvil fuera de la vista, sin notificaciones. Y, por último, con un objetivo claro en cada sesión.

P: ¿Debe de haber un límite de horas de estudio -sobre todo- cuando estamos hablando de época de exámenes?

Respuesta de Ferrán: Hay que fijar unos ciclos de tiempo. Es decir, no tenemos que estar estudiando cuatro horas seguidas o toda la tarde que es lo que hace mucha gente, sino dedicar un tiempo muy concreto a estudiar. Pues, por ejemplo, entre cincuenta minutos y una hora, con descansos de unos cinco o diez minutos. Estas pausas que hacemos pueden reducirse, es decir, podemos hacer un ciclo de estudio más corto, puede ser, por ejemplo, de entre 25 y 30 minutos, no hace falta obligatoriamente que sea de 50 minutos o una hora, aunque sea lo que recomendamos. Las pausas son las que nos ayudan a procesar la información y mejorar la retención, especialmente porque el cerebro recuerda mejor al inicio y al final de cada ciclo, así que cuanto más corto sea el ciclo mejor aprovecharemos estos picos de atención que tiene el cerebro.