PAU

Ni nervios ni improvisación: así preparan la PAU los alumnos que sacan más de un 13

Preparándose antes de la PAU 2026. Telecinco.es
Compartir

Hay una distancia invisible pero decisiva entre quienes aprueban la PAU, que son la mayoría, y quienes obtienen notas de admisión superiores a 13 sobre 14. Esa distancia no se recorre de forma apresurada durante los últimos días de junio, sino a lo largo de meses. Quienes la han cruzado cuentan exactamente cómo lo hicieron.

El trabajo comienza mucho antes

El primer denominador común entre los estudiantes que han alcanzado notas excepcionales es que ninguno lo achaca a una preparación concentrada durante la recta final. "Está claro que para hacer una buena selectividad no vale con estudiar solo los días de antes de la prueba, sino que tienes que hacer un gran esfuerzo a lo largo de todo el bachillerato para tener una buena base", consideró José Asensio Gómez, quien obtuvo la nota de admisión más alta de la Comunidad Autónoma de Aragón con un 13,87, y estudia Medicina en la Universidad de Zaragoza. 

PUEDE INTERESARTE

"El mejor consejo que puedo dar es que trabajen durante el bachillerato. Un trabajo constante permite no tener que hacer sobreesfuerzos en la recta final del curso, cuando ya se acerca la selectividad", explica Ivet Cano Boada, estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universitat Pompeu Fabra que logró un 13,87 de nota de admisión, una de las más altas de Catalunya. 

El calendario como herramienta imprescindible

La segunda constante es la planificación. No como mantra abstracto, sino como práctica concreta y diaria. "Tienen que prepararse un buen plan de estudios para no verse apurados en el último momento. Les recomiendo que se organicen bien estas últimas semanas y hagan un último esfuerzo para que puedan entrar en la carrera que desean", recomienda Elena Fuente González, estudiante de Medicina de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria que obtuvo la máxima nota de admisión en toda España con 14 puntos. 

PUEDE INTERESARTE

La forma concreta de materializar ese plan varía, pero el principio es el mismo. "Hice un horario con los temas que me tenía que repasar cada día para asegurarme que llegaba a todo. Prácticamente pasaba las mañanas y las tardes estudiando, salvo algún ratillo de descanso", cuenta Alicia Blasco Soriano, estudiante de Diseño y Tecnologías Creativas en la Universidad Politécnica de Valencia, cuya nota de admisión fue de 13,68. 

La clave es el rendimiento por hora

Uno de los mitos más extendidos es que las notas altas requieren jornadas ininterrumpidas de estudio. Los propios estudiantes lo desmienten. "Lo más importante es conocerse a uno mismo. Seguramente aproveches más un estudio intenso, pero con descansos cada cuatro horas, que estar diez horas leyendo apuntes", explica Juan Segura Nuez, estudiante de Medicina en la Universidad de Zaragoza que consiguió un 13,74.

"Se trata de estudiar un poco todos los días, pero sin agobiarse. En cuanto uno nota que lleva media hora mirando fijamente la página, pero no se entera de nada, hay que dejarlo y hacer otra cosa. La clave es el rendimiento, conseguir que en dos horas de estudio cada minuto esté aprovechado", opina Carlota Monedero Herranz, estudiante de Biotecnología y Farmacia en la Universidad Francisco de Vitoria que obtuvo un 13,9.

La estrategia de la fase voluntaria

Más allá del esfuerzo personal, existe una dimensión técnica que los expertos subrayan y que diferencia a los estudiantes estratégicos de los que simplemente trabajan duro. Cada asignatura de la fase voluntaria pondera 0,1 o 0,2 según la carrera y universidad que se elija. Si se saca un 10 en una asignatura que pondera 0,2, se suman 2 puntos a la nota. Dos asignaturas con 10 y ponderación 0,2 dan los 4 puntos extra que llevan la nota al máximo de 14. 

La consecuencia práctica es clara: es mejor presentarse a dos o tres asignaturas bien preparadas que a cuatro a medio gas, ya que solo cuentan las notas iguales o superiores a 5 en la fase voluntaria. Con un 4,8 en una asignatura voluntaria, esa nota no suma nada. 

El control de los nervios

El componente emocional emerge en todos los testimonios de los estudiantes mejor calificados como una variable que requiere gestión activa. "Es importante confiar en uno mismo y en el trabajo realizado, apartar los pensamientos negativos y potenciar los positivos. Creo que hay que convencerse de que es un simple examen, como los que has tenido durante tantos años. Consiste simplemente en plasmar en un papel lo que has aprendido, trabajado y estudiado", asegura Zaida María Rodríguez Pérez, estudiante de Medicina en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, quien obtuvo una nota de admisión de 13,9. 

El consejo sobre el momento inmediatamente anterior al examen apunta en la misma dirección: "Es mejor no hablar con otros alumnos ni repasar nada y escuchar música para relajarte antes de la prueba", recomienda Zaida.