Una jueza no ve indicios contra Miguel Ángel Rodríguez por filtrar datos de periodistas

Miguel Ángel Rodríguez compartió en un chat de periodistas la foto de dos informadores del diario El País
La Fiscalía solicitó abrir una investigación al sostener que "podrían ser constitutivos de un delito de revelación de secretos"
El PSOE denuncia a Miguel Ángel Rodríguez por revelar datos de dos periodistas
Una jueza no ha visto indicios de un delito de revelación de secretos contra Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, por enviar a un chat datos de periodistas -sus nombres, apellidos y una foto- que la magistrada considera que tienen "escasa o nula relevancia" en la afectación de su intimidad.
La titular del Juzgado de Instrucción 25 de Madrid ha rechazado en un auto, al que ha tenido acceso EFE este martes, admitir a trámite la denuncia interpuesta por el PSOE y la querella presentada por los dos periodistas del diario El País afectados.
Delito de revelación de secretos
Y lo ha hecho en contra del criterio de la Fiscalía, que solicitó abrir una investigación al sostener que los hechos denunciados "podrían ser constitutivos de un delito de revelación de secretos".
Según la denuncia, el jefe de gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid envió el 19 de marzo de 2024 a un chat de periodistas la foto de dos informadores del citado diario, su nombre y apellidos en un mensaje en el que indicaba que habían estado "acosando a los vecinos de la presidenta, incluido niñas menores de edad, en un acoso habitual en dictaduras".
Esos datos los habría obtenido de un policía perteneciente a la escolta de Díaz Ayuso que identificó a los periodistas mientras realizaban una investigación sobre la vivienda de la presidenta madrileña y su pareja.
El mensaje se envió unos días después de conocerse que la pareja de Ayuso, Alberto González Amador, había sido denunciado por la Fiscalía por un fraude fiscal de unos 350.000 euros.
La magistrada considera "intranscendente penalmente" la identificación de estos dos periodistas con nombre y apellido, así como su foto, y cree que tienen "escasa o nula relevancia" en la afectación de la intimidad o esfera privada de quien ejerce su trabajo, dado que no incorpora "referencias añadidas a ámbitos íntimos, personales o confidenciales".