Violencia vicaria

Las claves de la nueva ley de violencia vicaria: qué implica, cuántos casos hay y su relación con la violencia de género

Ley de violencia vicaria
La ley de violencia vicaria llega al Consejo de Ministros. Pixabay
  • La ley de violencia vicaria prohibirá la publicación de contenidos o series, como el caso del libro sobre el asesino José Bretón

  • Este año han sido asesinados tres niños por sus padres y un total de 68 desde 2013

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La violencia vicaria está a un paso de ser ley, en un intento por tipificar jurídicamente la agresión de parejas o exparejas a los hijos u otras personas del entorno afectivo de las mujeres. Detrás de estas acciones hay una vuelta de tuerca a la violencia de género para causarle el mayor daño posible a las víctimas. El texto que este martes aprobará el Consejo de Ministros llega tras meses de debate entre los distintos ministerios, con tres niños asesinados este año por sus padres y un total de 68 desde 2013.

Entre las víctimas de la violencia vicaria no solo hay menores, sino también, madres, hermanas y otras personas cercanas a las mujeres maltratadas, que no aparecen en las estadísticas y que esta ley incorpora.

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La violencia vicaria como un delito específico y el caso Bretón

La ley contra la violencia vicaria, que es uno de los compromisos de este Gobierno en materia de Igualdad, incorpora en su borrador adelantado el pasado año la violencia vicaria como un delito específico e incorpora la prohibición de publicar o difundir mensajes, textos, imágenes u otros contenido vinculados con la violencia machista.

El caso que más polémica levantó y que la ley busca subsanar es la publicación de libros o series que terminen siendo un golpe añadido a las víctimas, como el caso del libro sobre el asesino José Bretón, condenado por matar a sus dos hijos para dañar a su expareja.

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La Ley de violencia vicaria, impulsada por el Gobierno, incorpora la privación de la patria potestad en los casos de sentencia firme por violencia de género en "interés superior del menor", pero también la modificación del Código Civil para que los menores y los mayores con discapacidad tengan que ser escuchados por un tribunal y tenido en consideración antes de que este dicte un régimen de custodia o de visitas, tras una separación o divorcio.

La ley de violencia vicaria, marcada por las diferentes posturas

La aprobación de esta ley, la primera integral sobre violencia vicaria ha sufrido retrasos a causa de las diferentes posturas entre los ministerios implicados: la titular de Juventud e Infancia, Sira Rego se desmarcó del proyecto ante la negativa de Justicia a modificar cuestiones que podrían implicar riesgos para la protección de las víctimas.

El ministerio de Juventud planteaba modificaciones sobre la tipificación de la violencia vicaria, el régimen de visitas, la patria potestad y el derecho de escucha de niños y adolescentes, y estableció un límite inaceptable de permitir al agresor mantener contacto con hijos e hijas víctimas de violencia vicaria o de género.

Este ministerio respaldado por asociaciones feministas defendían que “un maltratador nunca puede ser un buen padre” y aunque la legislación reconoce a los menores como víctimas de violencia de género, seguían manteniendo una posición laxa en la práctica al favorecer el contacto con el maltratador condenado.

Casi un año después de debate y discrepancias, el proyecto de ley de violencia vicaria, llega al Consejo de Ministros para que llegue al Congreso, en un contexto en el que 68 menores han sido asesinados desde 2013, tres en lo que va de año.