Psicología

Cómo detectar a un narcisista en una primera cita: "La señal más temprana es la disonancia entre palabras y acciones"

Fotograma de la película 'American Psycho'. Lions Gate Films
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Si algo nos ha enseñado la psicología esta última década es a reconocer a las personas tóxicas y narcisistas en nuestro entorno más cercano. Estas personas suelen pasar desapercibidas, porque, según los expertos, son bellísimas personas en la superficie. Y decimos en la superficie porque, generalmente, no suelen ser desenmascaradas hasta que empiezas a mantener una relación estrecha (de amistad, de trabajo o sentimental) con ellas. ¿Cómo son los narcisistas o suelen serlo de cara a la galería? Para Omar Rueda, psicoterapeuta y psicólogo, autor de 'Los narcisistas que nos rodean' (editorial RBA), los narcisista son, paradójicamente, las personas más buenas con las que te puedes topar al principio. "Su imagen de perfección, de persona noble, generosa, luminosa, parece hecha a medida de tus carencias. Sabe leer tus heridas sin que digas una palabra. Sabe aparecer como salvador cuando más vulnerable estás. Y eso no es casualidad. Su bondad no nace del amor auténtico, sino de una necesidad estratégica: construir una imagen que le permita controlar, seducir y absorber emocionalmente a quien tenga delante, porque son parasitarios en su forma de depredar".

El narcisista, como explica, siempre te elige porque necesita algo a cambio: puede ser validación, sexo, dinero, posición social, etc. Y lo que está claro es que te enredará los suficiente para que no te des cuenta en un inicio. Por lo que darte cuenta lo antes posible es urgente. Las consecuencias a largo plazo de tener relación con este tipo de personas se pagan caras. Así lo expone Omar para la web de Informativos Telecinco: "El impacto es profundo y multidimensional. Las víctimas suelen experimentar un desgaste emocional progresivo que incluye pérdida de autoestima, ansiedad, confusión, síntomas depresivos e incluso trauma complejo. La dinámica típica es el ciclo de idealización y devaluación, donde la víctima se siente atrapada en un vínculo traumático, con constantes fluctuaciones entre momentos de aparente atención y posteriores abusos emocionales".

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¿Qué pasa, entonces? Pues que suele darse un proceso de 'gaslighting' o desviación cognitiva, donde la realidad de la víctima es cuestionada, creando inseguridad y dependencia. "Esta situación puede afectar la identidad, el sentido de valía personal y las habilidades sociales, dejando secuelas a largo plazo incluso tras la ruptura. El aislamiento de su red de apoyo y la difamación es la guinda que pone en marcha este tipo de personas a sus presas para destruirlas por completo".

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Los tipos de narcisista

Obviamente no todos los narcisistas son iguales, según explica en su libro, Omar Rueda. Este experto en conductas narcisistas señala cinco tipos: el narcisista extrovertido o grandioso es visible, extrovertido, busca el centro de atención, exhibe superioridad y dominancia abiertamente; el narcisista encubierto o vulnerable, este es más silencioso, introvertido, victimista, con una autoestima frágil y resentimientos internos, pero con un profundo sentimiento de derecho y superioridad moral.

Después están el narcisista maligno o perverso que cruza la línea hacia la psicopatía, con tendencias sádicas y destructivas; disfruta del daño que causa y carece totalmente de empatía, el narcisista comunitario o altruista que usa la fachada de altruismo y compromiso social para ganar admiración, pero con motivaciones egoístas. Y, por último, el narcisista espiritual cuyo objetivo es manipular la fe o discursos espirituales para crear una imagen moral elevada, mientras explota y controla a sus seguidores.

Así como hay distintos tipos de narcisistas, también existen grados. "El narcisismo debe entenderse como un espectro que va desde rasgos leves y adaptativos hasta manifestaciones patológicas severas. Como seres humanos, todos poseemos algún grado de narcisismo, que puede manifestarse desde el egocentrismo o el egoísmo. Todos cargamos con heridas narcisistas, heridas vinculadas al amor propio, fruto de experiencias tempranas de rechazo, abandono, humillación, injusticia o traición. Estas heridas pueden hacer que una persona reaccione de manera defensiva o reactiva", subraya. La diferencia fundamental está en el manejo de nuestra conducta: la persona narcisista tiende a negar cualquier responsabilidad, manteniendo patrones de manipulación, explotación y falta de empatía de forma persistente. Por tanto, sí, todos podemos exhibir rasgos narcisistas en distintos grados, pero solo cuando estos se vuelven rígidos, inflexibles y dañinos, hablamos de un trastorno en sentido clínico.

De dónde viene el narcisismo: el mito de Narciso

El concepto de narcisista viene de la mitología griega. Narciso era un joven de bellísima apariencia física, pero vanidoso y altivo con los demás. Cuenta la leyenda que fue castigado por la diosa Némesis a enamorarse de su propio reflejo en el agua, un amor imposible que le lleva desesperado a dejarse morir junto a un estanque. En el lugar donde cayó brotó una bonita flor que recibe el nombre de narciso. El término narcisista viene de este mito y suele dirigirse a aquellas personas que no tienen empatía por los demás, que son egocéntricas y que solo miran por sus necesidades.

Claves para detectar a un narcisista en una primera cita

¿Se puede detectar a un narcisista en una primera cita? Si has empezado una relación es posible que sea más sencillo hacerlo durante los primeros meses, más que en una primera cita. Hay varias señales de alarma de que es posible que estés con una persona con rasgos narcisistas. "La señal más temprana es la disonancia entre palabras y acciones: promesas grandiosas y halagos desmedidos que luego se contradicen con comportamientos negligentes, manipuladores o abusivos. Otro indicio es la sensación constante de confusión emocional o culpabilidad sin causa clara, que suele ser el resultado del gaslighting", advierte Omar Rueda. También hay que prestar atención a cómo se manejan los límites personales y a la rapidez con que se intenta forzar la dependencia emocional.

Será, por tanto, difícil detectar en una primera cita porque no podemos ver en pocas horas patrones de conducta claros, pero hay determinados comportamientos que pueden despertar sospechas. ¿Por ejemplo? Excesivo protagonismo en la conversación, falta de interés genuino por conocerte, necesidad constante de admiración y comentarios que denotan desdén o manipulación hacia otros. Lo que seguro está claro es que es crucial confiar en la intuición y en la congruencia entre lo que la persona dice y cómo actúa, sin caer en idealizaciones prematuras.