Alberto Muhammad, médico naturista, sobre los adaptógenos: "Son sustancias indispensables para combatir la fatiga crónica"
Hay muchas formas de vencer el estrés y el agotamiento, sin embargo, los adaptógenos ofrecen una ayuda muy interesante y es que son sustancias naturales que se han utilizado de forma ancestral
Cuando estar cansado todo el día es una señal de alerta: "Nada más levantarse hay que seguir una serie de pautas"
Nombres como el reishi, la rhodiola o la ashwagandha se escuchan cada vez con más frecuencia, pero no es algo nuevo ni una moda pasajera. Su poder proviene de una sabiduría antigua que ha acompañado al ser humano desde sus orígenes, cuando las plantas eran el principal recurso para sanar y mantener el equilibrio del organismo. Los adaptógenos son sustancias naturales —hierbas, raíces u hongos— que ayudan al cuerpo a adaptarse y resistir el estrés físico, mental y emocional. Actúan regulando las hormonas, equilibrando el sistema nervioso y fortaleciendo la energía mitocondrial, lo que mejora la resistencia, la concentración, el estado de ánimo y la calidad del sueño.
Lo explica en su libro 'El fascinante mundo de los adaptógenos', y en una entrevista para la web de Informativos Telecinco, el doctor Alberto Muhammad Wulff, médico naturista especializado en medicina antienvejecimiento, integrativa y fitoterapia sistémica, con una sólida trayectoria en el estudio y aplicación de los adaptógenos. "Un adaptógeno no es un suplemento, no es un fármaco, un adaptógeno es cualquier sustancia natural que potencie y equilibre los mecanismos reguladores del cuerpo humano a nivel genético, hormonal e inmunológico, que incremente la síntesis de ATP (molécula de energía fabricada en las mitocondrias), y/o estructura y función de órganos y sistemas. Además, la mayoría son la herencia del uso que hacían nuestros antepasados de las plantas. "Los adaptógenos provienen mayoritariamente de la medicina ayurvédica, que cuenta con más de 7.000 años de historia. Por ejemplo, la Ashwagandha que viene de la medicina tradicional china desde hace más de 5.000 años; o el Astragalus o el ginseng que vienen de las antiguas poblaciones de la humanidad, y ya se encuentran nombrados en el Papiro de Ebers, uno de los más antiguos tratados médicos y de farmacopea conocidos redactados en el Antiguo Egipto (1.500 a.C.)".
Adaptógenos para el estrés y el agotamiento
En 2024 se registraron un total de 671.618 situaciones de incapacidad temporal por trastornos mentales y del comportamiento en España, aumentando un 136% respecto a las registradas en 2016, según el informe presentado por UGT, 'Salud mental y trabajo'. Como ya hemos explicado se considera un adaptógeno a cualquier sustancia natural, método terapéutico o tratamiento que aumente la energía o genere organización sin efectos secundarios. Por eso, muchos expertos en salud, como nutricionistas, médicos o naturópatas incluyen los adaptógenos en un tratamiento complementario para aliviar y mejorar, por ejemplo, los síntomas del estrés o el agotamiento, o el tratamiento médico de enfermedades graves. "Para mi son indispensables para ser tomados por todo el mundo desde niños hasta ancianos, desde mujeres embarazadas hasta para personas son enfermedades terminales. El agotamiento y la fatiga crónica son una pandemia no infecciosa en estas épocas de la modernidad, en ese sentido, recomiendo dos adaptógenos como la Rhodiola rosea y la Ashwagandha", expresa el doctor Alberto Muhammad.
Y añade: "La persona que toma adaptógenos comienza a tener una mayor resiliencia al desgaste del cuerpo humano al estrés de cualquier índole, emocional, biológico (virus, bacterias, parásitos y hongos), etc.". De hecho, la Rhodiola rosea es uno de los cuatro adaptógenos básicos que él destaca en su libro. Esta es una planta común del Ártico y de regiones montañosas de Europa y Asia, cuyas propiedades destacan porque aumentan la resistencia de la persona a adaptarse al estrés. Además disminuye el cansancio, protege el sistema cardiovascular, potencia el sistema inmune, protege el hígado y lo regenera, así como tiene efecto antidepresivo y relajante. Se suele tomar en cápsulas y siempre siguiendo las pautas de un profesional, a poder ser formado en fitoterapia sistémica. Otro de los cuatro básicos, más famosos que incrementan los niveles de energía, es el Ginseng siberiano. Se utiliza desde hace más de 2.000 millones de años por medicina tradicional china, aunque se empezó a popularizar en el siglo pasado. "Es importante destacar que, el Ginseng koreano rojo, el cual no utilizamos si puede aumentar la presión arterial, el ginseng siberiano mejora la disfunción mitocondrial y potencia el sistema inmune, entre otras muchas funciones que ejerce. Se recomienda y es utilizado en pacientes oncológicos junto a muchos otros", añade.
Otro de los adaptógenos recomendados como energizante natural es la Schizandra chinesis, más conocida como magnolia china. A pesar de que se utiliza mucho para problemas hepáticos, es una excelente solución para mejorar funciones cerebrales, así como para mejorar la capacidad de concentración. ¿Y el Ginkgo biloba? ¿Es un buen adaptógeno para estrés? También podría serlo. Este suplemento de herbolario se ha extendido muchísimo en muchos países de Europa, y también aquí en España, porque ayuda a mejorar la circulación. Es una planta que procede de Asia que mejorar la capacidad de concentración y memoria, y que forma parte de algunos tratamientos de Alzheimer.
De todas, es posible que uno de los adaptógenos que te suenen más sea la yerba mate, muy extendida en la cultura popular de Argentina. "De las hojas y ramas, secas y molidas, de esta aquifoliácea se prepara el mate, una infusión originaria de su zona de crecimiento natural (la selva Paranaense) y común en la gastronomía de Argentina, el sur de Brasil, Paraguay, sur y este de Bolivia, Urugay y ciertas regiones del centro-sur de Chile". Esta yerba es energizante, reduce el peso, es antioxidante y se puede usar en el tratamiento de dolores articulares.
Adaptógenos para la mujer
Los adaptógenos ofrecen soluciones muy buenas para los problemas de salud femenina: dolor en la menstruación, los síntomas de la menopausia, etc. Uno de los más conocidos es el Ashwagandha, una planta que puede alcanzar hasta el metro y medio de alturas que proviene del litoral mediterráneo y cuyo nombre proviene del sánscrito, que quiere decir "aroma de caballo". En la India se utiliza desde la antigüedad porque ayuda al equilibrio emocional, a la relajación y al bienestar general, pero es reconocida la planta de la mujer porque tiene muchos beneficios para ella: efecto rejuvenecedor, mejora la salud de la piel, es antioxidante, mejora el cansancio y el agotamiento físico, ayuda a conciliar el sueño, en la recuperación de eventos estresantes y apoya a la salud de órganos reproductores femeninos, durante el embarazo, y -atención- apoya a la función sexual masculina.
Además de la Ashwagandha, hay otros adaptógenos que también contribuyen a la salud femenina como el Ginseng americano que reduce los dolores menstruales y en los síntomas derivados de la menopausia; así como Ñame salvaje, el Vitex y el Dong quai. En el embarazo y lactancia se pueden tomar todos, excepto el Anamú o Petiveria alliácea. Siempre con la prescripción de los especialistas médicos.