Moda

El método matemático para no decir 'no tengo qué ponerme’

Con este método se pueden sacar hasta 27 combinaciones. Freepik
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MadridEl famoso “no sé qué ponerme” casi nunca significa que falte ropa. A menudo significa justo lo contrario: hay demasiadas opciones, demasiadas prendas que no combinan entre sí y demasiadas decisiones pequeñas antes de salir de casa.

En los últimos años, se ha hablado mucho de los armarios cápsula, compras conscientes y métodos para sacar el máximo partido a lo que ya se tiene. Uno de los más sencillos es el método 3x3, también conocido como la regla 333. La idea es muy simple: escoger tres prendas de arriba, tres prendas de abajo y tres pares de zapatos. Una vez que estén escogidas, el objetivo es crear todas las combinaciones posibles.

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Es una fórmula para poder vestir mejor comprando menos: con solo nueve prendas se pueden crear más de veinte looks si las piezas están bien escogidas y combinan entre sí. Este también es un buen inicio para construir un pequeño armario cápsula.

La fórmula: 3 prendas de arriba, 3 de abajo y 3 zapatos

El método 3x3 parte de una operación muy sencilla. Si se escogen tres prendas superiores, tres prendas inferiores y tres pares de zapatos, cada parte de arriba puede combinarse con cada parte de abajo y con cada calzado. Esto hace que se tengan muchas más posibilidades de las que parece a simple vista.

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Por ejemplo, tres partes superiores multiplicadas por tres partes inferiores ya dan nueve combinaciones de ropa. Si a cada una de ellas, se le suman tres opciones distintas de calzado, el resultado puede ser de 27 combinaciones diferentes. En la práctica, no todas van a ser igual de útiles o adecuadas para todas las situaciones, pero la idea principal continúa siendo muy poderosa: no hace falta tener más ropa, sino prendas que funcionen mejor entre sí.

El método tiene algo de armario cápsula, aunque no exige quedarse con 30 prendas durante una temporada ni tampoco tener que hacer una limpieza radical del armario. Sería más bien una prueba pequeña, manejable y muy visual en la cual se pueden descubrir prendas que realmente sirven, cuáles se usan más a menudo y cuáles están ocupando espacio sin aportar soluciones.

¿Por qué funciona tan bien?

El método 3x3 funciona porque reduce el ruido. Cuando hay muchas opciones, decidir puede volverse más complicado. En cambio, si se limita el número de prendas, el cerebro tiene que trabajar con menos variables, haciendo que sea más fácil crear combinaciones coherentes.

El problema no es tener poca ropa, sino que no combine

Uno de los mayores errores al construir un armario es comprar prendas sueltas sin pensar en el conjunto. Una blusa preciosa que no combina con ningún pantalón. Unos zapatos muy especiales que solo sirven para una ocasión. Una falda que exige una parte de arriba que nunca se encuentra. Al final, el armario está lleno de prendas preciosas pero aisladasy que no son capaces de resolver el día a día.

Este método obliga a pensar con qué combinaría cada prenda antes de comprarla. Si una prenda solo funciona con una combinación muy concreta, entonces no es tan versátil como se pensaba. Pero, si una camisa combina con vaqueros, pantalón negro y falda midi, se convierte automáticamente en una pieza fuerte del armario.

Cómo escoger cada prenda

Las tres prendas de arriba

La parte superior suele marcar mucho el estilo de un conjunto, por eso conviene escoger tres prendas que cubran diferentes situaciones. Una buena selección sería una camiseta blanca, una camisa y un jersey fino o chaqueta de punto.

Lo importante es que esas tres prendas tengan suficiente diferencia entre sí. Si se escogen tres camisetas casi idénticas, el método no tiene sentido. Sin embargo, si una prenda es más informal, otra más pulida y otra más abrigada o estructurada, las combinaciones se multiplican.

También ayuda escoger colores que convivan bien: blanco, negro, azul marino, beige, gris, denim, rayas suaves o tonos que ya estén presentes en el armario. No hay que renunciar al color, sino escogerlo con cabeza.

Las tres prendas de abajo

Las partes inferiores son la base del método. Hay que pensar en comodidad, proporción y usos reales. Una fórmula muy sencilla puede ser: unos vaqueros, un pantalón más arreglado y una falda o pantalón fluido.

La clave está en que cada prenda cambie el tono del conjunto. Los vaqueros pueden llevar el look a un terreno casual. Un pantalón negro o de pinzas lo vuelve más profesional. Una falda midi, una falda corta o un pantalón fluido puede aportar un aire más femenino, cómodo o especial.

También hay que ver qué prendas se utilizan de verdad. Muchas veces el armario está lleno de opciones, pero en la práctica se repiten siempre las mismas dos. El método 3x3 ayuda a detectar cuáles son esas favoritas y se puede construir a partir de ahí.

Los tres pares de zapatos

Los zapatos son la pieza que más puede transformar una combinación. La misma camisa blanca con vaqueros puede parecer informal con zapatillas, más pulida con mocasines o más arreglada con unos tacones. Se recomienda escoger dos planos y uno con tacón, en caso de que se suela llevar. Pueden ser unas zapatillas limpias, unos mocasines o unas bailarinas y unos botines.

El error más común es tener muchos zapatos, pero pocos realmente útiles. Un par incómodo, uno demasiado especial, otro que no combina con nada. En este método, los zapatos deben trabajar a favor del armario, no hacerlo más complicado.

Añadir accesorios

Los accesorios permiten cambiar mucho un conjunto sin añadir volumen al armario. Un cinturón, un pañuelo, unos pendientes, un bolso diferente o una chaqueta exterior pueden hacer que la misma base parezca otra distinta. Pero, éstos también deben ser escogidos con cabeza para que sean piezas que puedan cambiar el tono de look y mejorarlo.