El primer autobús interurbano de España con tecnología anti-atropellos circula por Vizcaya: "Un paso más allá"
Protege a peatones y ciclistas en situaciones de visibilidad limitada, como paradas o pasos de cebra
Bizkaibus comete una desafortunada traducción al euskera en los carteles de su última campaña y no es el único caso
BilbaoEl autobús de línea que cubre el trayecto entre las localidades vizcaínas de Muskiz y Portugalete, se convierte en el primero de todo el Estado en incorporar un novedoso sistema anti-atropellos. Por el momento es el único, aunque la idea es que para el mes de junio otros 10 autobuses ya dispongan de este sistema.
Los peatones y también los ciclistas son los usuarios de la vía pública más vulnerables a la hora de sufrir un atropello, por parte de un autobús. El sistema exterior que ahora estrena Bizkaibus, amplía la protección más allá del propio vehículo, actuando directamente sobre su entorno inmediato.
Este sistema permite detectar situaciones de riesgo en zonas de visibilidad reducida, como paradas, pasos de peatones o maniobras de giro, y emitir señales visibles que alertan a otros usuarios de la vía. De este modo, “se añade una capa adicional de seguridad que no depende únicamente de la actuación del conductor, sino que influye también en el comportamiento del resto de vehículos y peatones”, explican.
Cómo funciona
La innovación presentada se centra en actuar sobre uno de los puntos críticos de la movilidad: la relación entre vehículos de gran tamaño y usuarios vulnerables de la vía, como peatones y ciclistas. En particular, el sistema se orienta a mitigar situaciones en las que la visibilidad puede verse comprometida por las dimensiones del propio autobús, como ocurre en paradas, pasos de peatones, giros o zonas de tráfico compartido. En estos escenarios, el vehículo puede generar un efecto pantalla que dificulta la percepción mutua entre los distintos usuarios de la vía, incrementando el riesgo de accidente.
Desde un punto de vista técnico, el sistema introduce una capa adicional de seguridad al actuar directamente sobre el entorno inmediato del autobús. A través de mecanismos de detección y señalización activa, permite identificar posibles situaciones de peligro y advertir de forma visible a los agentes implicados, favoreciendo una reacción más rápida y una conducción más segura por parte de terceros. De este modo, no solo se refuerzan las capacidades del conductor, sino que se amplía el alcance de la protección hacia el conjunto del espacio viario.
Esta aproximación supone un cambio relevante en el enfoque tradicional de la seguridad en el transporte público, que hasta ahora se ha centrado principalmente en sistemas internos de asistencia a la conducción. Con esta tecnología, Bizkaibus incorpora una dimensión adicional orientada a la protección externa, contribuyendo a una movilidad más segura en entornos urbanos y periurbanos donde la convivencia entre distintos modos de transporte es constante.
Bicis, patinetes y peatones
La nueva unidad forma parte de un proceso de renovación y mejora continua de la flota de Bizkaibus. Este sistema anti-atropello ya se está incorporando en las nuevas adquisiciones y se irá extendiendo progresivamente en los próximos meses, con el objetivo de consolidarse como un elemento habitual en el servicio.
Aunque Bizkaibus es un operador interurbano, su operativa diaria discurre en gran medida por entornos urbanos, donde la convivencia con peatones, bicicletas y tráfico local es constante. En este contexto, la incorporación de tecnologías orientadas a mejorar la seguridad en el entorno inmediato del vehículo resulta especialmente relevante. Con esta iniciativa, Bizkaibus refuerza su posicionamiento como un sistema de transporte público avanzado, alineado con los estándares europeos y comprometido con la innovación aplicada a la seguridad vial.
Cada vez en las ciudades hay más bicicletas, patinetes y peatones, y eso incrementa la siniestralidad vinculada a estos llamados "usuarios vulnerables", explica Francisco Iglesias, consejero delegado de Alsa, y se hace necesario “tomar medidas para prevenir que estos índices sigan creciendo y para facilitar una convivencia pacífica con el transporte público”.
La Diputación de Bizkaia pretende ir “un paso más allá” del cumplimiento estricto de la normativa europea en materia de seguridad vial y es un “un paso más en nuestro compromiso con una movilidad cada vez más segura, inteligente y centrada en las personas"