Ocultas la iglesia escondía unas pinturas murales fechadas en el año 1555 y ejecutadas por el pintor Juan Pérez de Landa
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San SebastiánEsta es la historia del descubrimiento casual de un tesoro, oculto a simple vista, en una parroquia guipuzcoana. El "hallazgo espectacular" del conjunto pictórico renacentista de mayor tamaño y amplitud descubierto en Guipúzcoa.
Hace cinco años del retablo de la iglesia Nuestra Señora de la Asunción de Beasain, Guipúzcoa, se vinieron abajo varias piezas que presagiaban nuevos desplomes. Los expertos que se desplazaron hasta el lugar concluyeron que ante el peligro de que se viniera abajo, había que desmontar el retablo. No imaginaban entonces que así, no solo se iba a evitar una catástrofe, sino que se iba a descubrir un tesoro oculto.
Unos trabajos que arrancaron en julio de 2022, solo unos días después “al bajar las piezas del ático” salieron a la luz unas pinturas que cubrían los muros y las bóvedas del presbiterio. En total, 155 murales renacentistas fechados en 1555 y ejecutadas por el pintor Juan Pérez de Landa. El espectacular hallazgo que ha permitido a Beasain recuperar parte de su historia y de su patrimonio cultural.

Durante dos años y en dos fases, se trabajó en la restauración y la recuperación de los murales renacentistas del siglo XVI de las paredes que rodean el presbiterio, unas obras únicas del Renacimiento en este territorio vasco, ya que no hay hasta la fecha ningún otro caso en el que se conserven de este tamaño y amplitud en la provincia guipuzcoana.
Una singular solución
Para resarcir tantos años de olvido, el conjunto pictórico va a poder visitarse, gracias a una original solución que ha permitido el adelantamiento del altar mayor y la instalación de una estructura separada del muro, que sirve de apoyo al retablo y posibilitará, a partir de ahora, ver las pinturas que antes estaban ocultas.

El retablo, ya restaurado, quedó montado en diciembre de 2025, y a principios de 2026 finalizaron las obras en la iglesia con la instalación de la nueva iluminación, la limpieza superficial del resto de retablos y del órgano, y el pintado de los muros de la nave.

Lo que comenzó con una llamada urgente de la parroquia, en junio de 2021, alertando al Servicio de Patrimonio de la Diputación Foral de Gipuzkoa por el peligro de desplome ha culminado con un descubrimiento de gran valor patrimonial que en opinión de los expertos y responsables municipales servirá, según el Ayuntamiento de Beasain, para "preservar este patrimonio y cederlo a siguientes generaciones de la misma manera que ha llegado hasta nosotros", porque "tan importante como conocer el patrimonio artístico de fuera de nuestras fronteras, es conocer y poner en valor el patrimonio local". A veces, no hay mal que por bien no venga.

