Piel morada y carne púrpura y blanca, así es la nueva patata vasca, bautizada como 'Atsegiñe'
Han sido necesarios siete años de investigación para crear esta nueva variedad, bautizada como 'agradable', en euskera
¿Sabías que puedes convertir la patata en un alimento más saludable?
Vitoria-GasteizA simple vista, el color morado de su piel y, sobre todo, el vibrante color púrpura con tonos blancos de su interior, lo asemeja a una fruta tropical de esas con sabor dulzón y reminiscencias vacacionales. Pero no, en realidad, se trata de un tubérculo nuevo, pero no exótico, porque está creado aquí mismo, en Euskadi. La nueva variedad de patata alavesa se suma a las ya de sobra conocidas patatas Agria, Monalisa o Kennebec, con un nombre, como no podía ser de otra manera, en euskera: se llama ‘Atsegiñe’ (agradable o gustosa, en euskera).
Si por fuera, la apariencia de esta patata es excepcional, no van a la zaga sus cualidades menos visibles, a simple vista. Su alta concentración de antocianinas, hacen que tenga un alto valor nutricional con un 30 por ciento más de antioxidantes que otras patatas. Además sus creadores, aseguran que, por esa misma razón, ‘Atsegiñe’ es capaz de mantener su color morado una vez frita o cocida. “Estas antocianinas actúan frente a la oxidación y el envejecimiento celular, transformando un alimento básico en un recurso funcional que responde a la demanda de una alimentación saludable”, explica Nacho Ruiz de Galarreta, investigador del departamento de Producción y Protección Vegetal de Neiker.
‘Atsegiñe’ nace con afán por convertirse en patata frita embolsada y triunfar en el mercado de las patatas chips. “El tubérculo posee un contenido de materia seca del 22,50 por ciento y un nivel de azúcares reductores del 0,17 por ciento, la variedad asegura una textura crujiente y evita el oscurecimiento o la aparición de sabores amargos durante la fritura a altas temperaturas”, afirma Ruiz de Galarreta
Siete años de investigación
El centro tecnológico Neiker, dependiente del departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno vasco, ha registrado a la nueva criatura inscribiéndola en el Registro de Variedades Comerciales y en la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales. Que nadie piense que su creación ha sido fruto de un casual hallazgo, pues tras ella hay siete largos años de investigación que arrancó con el cruce manual de parentales seleccionados y que se ha ensayado después durante seis años en el campo. La superación de las pruebas oficiales de distinción, homogeneidad y estabilidad (DHE) permite ahora que esta nueva variedad pueda comercializarse.
‘Atsegiñe’ presume de una gran resistencia genética, siendo resistente al mildiu y al virus Y (PVY), las principales patologías que afectan al rendimiento del cultivo y a la calidad de la semilla. Esta solidez genética permite reducir la aplicación de tratamientos fitosanitarios, lo que disminuye los costes operativos para el agricultor y mejora la sostenibilidad ambiental de la explotación.
Una vez recolectada, para garantizar que estas cualidades se mantengan intactas hasta su procesado, la variedad requiere un manejo específico, como una temperatura de conservación superior a los 7ºC, cuidado que evita que el frío incremente los niveles de azúcar y se mantenga así la calidad óptima para la producción de chips.
No es la primera variedad de patata creada por Neiker, que ya cuenta con un amplio listado entre las que se encuentran variedades de patata como Miren, Gorbea y Leire, a partir de cruzamientos entre genotipos procedentes del banco de germoplasma del centro, en el marco del proyecto Gastrovalocal. Esta iniciativa se centra, además, en la revalorización técnica de especies vegetales de Euskadi que dejaron de cultivarse por su menor productividad o cambios en las demandas del mercado.
Junto a la recuperación de material antiguo, el centro mantiene una línea de innovación orientada a dar respuesta a las necesidades actuales del mercado. En este ámbito se han desarrollado nuevas variedades ya presentes en el sector como Beltza, que destaca por su color púrpura y el nivel de compuestos antioxidantes, o Edurne, destinada al consumo en fresco por características como su piel fina y carne amarilla clara, parámetros adecuados para la cocción y el frito doméstico.