El calvario de algunos comercios de Donostia por culpa de las basuras: "No desaparece cuando te vas, alguien se queda conviviendo con ella"
Los comerciantes protestan por el "calvario" de tener largas hileras de contenedores ante sus escaparates
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San SebastiánSolo un cristal separa sus cuidados escaparates, donde exponen sus productos a la venta, de la acera y allí, a solo un par de metros se alinea, no con tanto esmero, una larga hilera de contenedores de basura, muchas veces rebosantes, con sus correspondientes “malos olores”, “suciedad” y una “mala imagen”, con la que los comerciantes deben convivir toda la jornada laboral.
El del papel y el cartón, el del vidrio, el de residuos orgánicos, el de envases, el de textiles, el de aceite o el de las pilas: la recogida selectiva de los residuos ha llevado a las ciudades a contar en sus calles con un crisol de multicolores contenedores: azules, verdes, marrones, amarillos, blancos y naranjas. Unos depósitos que abren sus tapas para tragarse nuestra basura, que muchas veces permanece horas, sino días, en su interior, en verano sometida a altas temperaturas, antes de que los camiones pasen a recogerla. “Un auténtico calvario”, para algunos negocios próximos.
La situación se repite en casi todas las grandes ciudades, pero ha sido un negocio de Donostia el que se ha plantado ante el incivismo de quienes tiran sus desperdicios a deshoras, quienes dejan la basura fuera de los contenedores o lo hacen en los que no corresponde y hasta quienes hacen la mudanza y se libran de los viejos muebles en plena calle.
La basura no desaparece
“Bajas la basura a las 8 de la mañana y te vas a trabajas, pues sí, para ti la basura ha desaparecido pero para nosotros acaba de comenzar el día con ella”, así arranca la responsable de la zapatería Calzados Tello un vídeo que ha hecho público en sus redes para mostrar su hartazgo por tener que convivir a diario con la basura ajena.
Consciente de que “todos generamos residuos” y que, por tanto, es “una responsabilidad de todos”, con esta publicación pretende mostrar la realidad de muchos comercios que soportan “la suciedad, el mal olor y la mala imagen” a diario. En este sentido, llama al civismo de los vecinos pero también se cuestiona porqué algunas calles “soportan semejante concentración de contenedores” mientras en otras “no tienen ni uno”. Esta comerciante no pide que desaparezcan sino que reclama “un reparto más justo” y “más control”, porque “la basura no desaparece cuando tú te vas, alguien se queda conviviendo con ella”, zanja.
La protesta de esta donostiarra ha recibido el aplauso de otros muchos vecinos que denuncian situaciones similares, “comercios que sacan la basura cuando les da la gana, que sacan lo que les molesta dentro de la tienda y lo plantan fuera, como si se volviera invisible o basuras de particulares”; “Pasearos por los 17 contenedores de la calle Bergara, los vecinos los tenemos delante las 24 horas del día”.
Los comerciantes han mostrado su solidaridad con Calzados Tello narrando sus propias experiencias: “Tienes toda la razón!! Es una vergüenza! Nosotros también estamos viviendo un auténtico calvario con los 6 containers q nos han puesto en la entrada de la tienda”; “Mi tienda hace esquina. Tengo dos contenedores a la derecha y dos contenedores a la izquierda por supuesto siempre rebosando y con muchísimos desperdicios por fuera llamo al Ayuntamiento prácticamente a diario para que vengan a vaciar la acera y limpiar”.