Un hombre acusado de violar a su hija adoptiva lo niega y asegura que le denunció por venganza: "Yo le ponía muchos límites"
Fiscalía y acusación particular mantienen la petición de 17 de cárcel para él mientras su defensa pide la absolución
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Un hombre acusado de violar en varias ocasiones a su hija adoptiva ha negado los hechos que se le imputan y ha apuntado que se trata de un relato inventado por la joven como venganza debido a que él le ponía "muchos límites" en su educación.
"No hubo ninguno, nunca", ha asegurado el procesado al ser cuestionado sobre si existió contacto sexual con la entonces menor. Así lo ha manifestado durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de A Coruña en el que el encausado ha declarado en último lugar.
Ha sido en relación a unos hechos que, según consta en el escrito fiscal, tuvieron lugar en el domicilio en el que ambos residían en 2017 y 2020, ubicado en el partido judicial de Lugo y en el partido judicial de Betanzos, respectivamente.
"Yo le ponía muchos límites, ella no lo llevaba nada bien pero yo tenía que hacerlo", ha explicado en cuanto a su función parental. "No aceptaba ni una puñetera norma", ha recalcado para añadir que la chica "no funciona muy fácil". "Si le llevas la contraria casi seguro que acabas en Urgencias", ha manifestado.
Imágenes sexuales
Así, el hombre vincula las denuncias de agresión sexual interpuestas como una venganza tras haber sufrido "amenazas" por parte de la hija al respecto. "Empieza a decirme que le jodí la vida, te vas a cagar, me dice", ha puntualizado.
En cuanto a las fotografías y vídeos de carácter sexual que la menor le mandaba al padre y al hecho de consumir alcohol y cannabis juntos, el procesado ha explicado que en algunas ocasiones decidía "ir de colega".
"Si me enfrento a ella nunca más vuelvo a tener su confianza, nunca más vuelve a contarme nada", ha alegado al relatar que las imágenes las hacía ella para mandarlas a una tercera persona y colgarlas en redes sociales y él le ayudaba a seleccionarlas. "Yo nunca se las pedí", ha aclarado.
"Conductas autodestructivas"
"Hice de padre, de madre, de confidente, de amigo... porque la madre se marchó", ha insistido el acusado para recalcar que la menor tenía "muchos problemas con ella". "Siempre refería que no había perdido una madre, que perdió dos", en alusión a la biológica y a la de adopción.
En este sentido, ha incidido en que los repetidos intentos autolíticos de la chica "son referidos a la madre". "Quería la atención que no tenía", ha destacado. "Necesitaba mi apoyo porque no tenía nada más la pobre, estaba tan sola", ha lamentado.
En la jornada de este miércoles, también ha prestado declaración una de las psicólogas que trató a la joven. En la misma, ha detallado que mostraba "tristeza e ira", tenía "muy pocas herramientas de gestión emocional" y presentaba "conductas autodestructivas", como el consumo de alcohol y drogas y autolesiones. "Manifestaba que lo iba a seguir haciendo y que quería morirse", ha recordado.
Petición de condena
No obstante, la especialista ha repetido que entre el padre e hija había "una buena relación, conflictiva pero buena" a pesar de haber hecho referencia a "episodios importantes, con empujones e insultos" entre ellos.
Por su parte, una psiquiatra vinculada al caso ha testificado en Sala que la paciente mostraba una "clínica depresiva" y para ello le pautó "medicación para calmar y rebajar síntomas". "Presentaba una historia muy compleja, adopción, relación con los padres, una situación de desajuste emocional", ha concretado.
El Ministerio Público y acusación particular han mantenido la petición para el encausado, entre otras, de seis años de prisión por el primer delito continuado contra la libertad sexual y once por el segundo, así como la prohibición de aproximación y comunicación con la víctima y la pena de ocho años de libertad vigilada.
Testimonio de la joven
"No han existido vacilaciones respecto a cómo se produjeron los hechos y existe coherencia respecto a lo relatado", ha expuesto el fiscal en su lectura de conclusiones. Como responsable civil, solicitan una indemnización a la joven en la cantidad de 30.000 euros, por los daños morales sufridos y la cantidad que se acredite en ejecución de sentencia por los gastos de atención psicológica privada en que hubiere incurrido.
En contraposición, la defensa del procesado reclama su libre absolución al alegar que los hechos no tuvieron lugar. "Estamos ante una denuncia totalmente preparada", ha reiterado la letrada tras apuntar que el hombre "había recibido amenazas" por parte de su hija de su intención de interponer la misma con anterioridad.
En la sesión celebrada el martes, la joven denunciante manifestó que las agresiones se produjeron durante "dos años aproximadamente". "Fueron muchas veces, igual dos o tres por semana", ha especificado para indicar, a colación, que ella "no quería" tener relaciones con él y que se quedaba en esos momentos "como paralizada".
Episodios de autolesión y "sobreingestas"
"Fue poco a poco, primero tocamientos, luego penetración", ha relatado. "Yo sabía que no quería seguir ahí pero no tenía a nadie, él tenía toda mi vida controlada", ha insistido tras apuntar que sus padres estaban separados en el momento en el que presuntamente sucedieron los hechos y que con su progenitora tenía una relación "mínima".
"Dejé a mi madre y a mi hermano por irme con él porque me decía que se quedaba solo y yo le quería, era mi figura, él era mi referente, solo lo tenía a él", ha reiterado. No obstante, ha incidido en que "a raíz de esto no sabía cómo llevarlo, bebía alcohol y fumaba cannabis porque prefería estar evadida", ha explicado. "De hecho muchas veces consumía con él", ha señalado.
También ha hecho alusión a múltiples episodios de autolesión y "sobreingestas" de medicamentos, así como a ingresos en centros de salud mental públicos y privados por estos motivos. "Cuando estaba ingresada me pedía vídeos y fotografías de carácter sexual y se dedicaba a comentarlos", ha dicho también.
No existe distorsión de la realidad
"Quería que me pidiese perdón, yo pensaba que era mi culpa, que había hecho algo mal y me lo merecía, me sentía culpable, yo solo necesitaba para sentirme mejor que él admitiera que tenía conductas inapropiadas, que yo era una niña y no tenía culpa de nada", ha reiterado.
"Todas son vivencias mías, yo tomaba medicación pero no alteraba mi realidad", ha indicado. Versión que ha corroborado uno de los psiquiatras que llevó su caso durante uno de los ingresos debido a su "trastorno de estabilidad emocional de la personalidad" y a "comportamientos autolesivos y autodestructivos".
"En absoluto tiene una patología que le haga distorsionar la realidad o que merme sus capacidades volitivas", ha expuesto por videoconferencia durante el juicio. También ha recalcado que la "conducta del padre resultó peculiar en las entrevistas, ambivalente, y muy inapropiado con algún falcultativo". "Cuando recomendaba ingresarla para tenerla protegida él se mostraba reacio", ha detallado. En la misma línea, una de las psicólogas que trató a la menor en aquel momento ha apuntado que la joven "no tenía tendencia a la fabulación".