Maltrato animal

El acusado de tirar al perro Pistón por un viaducto de la AG-53 en Ourense lo niega en el juicio: “A ese perro no lo conozco de nada"

El perro "Pistón" después de ser rescatado tras caer desde un viaducto de la AG-53. Guardia Civil
  • El acusado explicó en el juicio que solo tiró unas sudaderas que olían mal

  • Su defensa lo definió como un "amante de los animales"

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OurenseEl perro “Pistón” volvió a nacer el 6 de abril de 2023. Fue ese día cuando unos senderistas lo encontraron malherido, debajo de un viaducto de la AG-53, en una zona cercana al río Barbantiño, en O Carballiño. El perro de raza grifón había sobrevivido milagrosamente a una caída desde casi 100 metros de altura, tras ser arrojado desde lo alto del viaducto, tres días antes. El presunto responsable de tirarlo desde la autovía se enfrenta a un año de prisión y tres años sin trabajar con animales, pero en el juicio celebrado este martes en Ourense ha negado los hechos. 

La voz de alarma la dio el personal encargado de revisar las cámaras de seguridad de la autovía. Tres días antes de aparecer “Pistón”, herido y abandonado bajo el viaducto, el personal vio "algo raro" y avisó a la Guardia Civil. En las cámaras se apreciaba como un hombre, tras detenerse tres veces en el arcén y asomarse desde el puente, lanzaba al río un bulto grande y blanco. “Se veían las patas de un animal que estaba vivo” afirmó uno de los agentes de la Guardia Civil que vieron las grabaciones de las cámaras del puente de O Viñao, y que también participó en la búsqueda del animal, durante la vista celebrada en Ourense.  

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"Es un milagro que el perro estuviera vivo" contaron quienes lo encontraron

Porque a “Pistón” lo buscaron por esa zona al día siguiente, incluso con un helicóptero, sin dar con él, hasta que los senderistas lo encontraron casualmente, unos días más tarde. Los investigadores creen que las ramas de los árboles pudieron amortiguar su caída. 

Quienes participaron en la búsqueda del perro y en la identificación del presunto responsable lo tienen claro: “es un milagro que el perro sobreviviera”, han afirmado. 

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Y Pistón volvió a nacer ese día. Lo llevaron a una clínica veterinaria, donde constataron que tenía un traumatismo en una pata, pero además, quienes lo atendieron se percataron de que tenía síntomas de no estar bien cuidado. Tenía pulgas, garrapatas, otitis y una infección ocular. El perro logró recuperarse y estuvo a cargo unos días de los agentes que lo rescataron. Ahora vive con un vecino que lo adoptó y le dio una nueva oportunidad. 

El acusado lo negó todo en el juicio salvo que parara en el arcén

 En el juicio, celebrado este martes en el Juzgado Penal número 2 de Ourense, el acusado de maltrato animal se defendió en su declaración, negando todo, salvo que estaba en ese lugar, donde lo captaron las cámaras de seguridad. Alegó que tiró una bolsa con unas sudaderas "que olían mal" y que cambió varias veces de versión porque había parado en el arcén de la autovía, pero negó que ese perro fuera suyo. "A ese perro no lo conozco de nada" declaró, porque según explicó, "nunca se firmó" el documento de cambio de titularidad con respecto a su anterior dueño.

En este sentido, el acusado afirmó en la vista que el animal era "demasiado grande" como para caber en la bolsa arrojada, e insitió en que, inicialmente aseguró a la Guardia Civil que no había tirado nada al cauce "para que no le multaran".

Así las cosas, los agentes manifestaron en la vista que el acusado "cambió de versión cada dos por tres", y que, en su declaración inicial, "negó los hechos, pero repitió que si era un perro tampoco pasaba nada".

La defensa lo definió como "un amante de los animales"

Según su defensa, el acusado llegó a ser titular de 80 perros, pero ninguno era Pistón, alegan. Su abogada pidió la absolución y definió a su cliente como “amante de los animales”.  “Ese perro no era mío” afirmó ante la jueza, aunque si reconoció haber parado en el arcén para tirar una bolsa con unas sudaderas.

En la vista, el anterior dueño del animal dijo que se lo había regalado y que el acusado lo había recogido en O Barco cuatro días antes.  La fiscal en sus conclusiones recordó la crueldad de los hechos, afirmando que “el lanzamiento de un perro desde un viaducto a 100 metros del suelo es un acto cruel, con desprecio a la vida y al sufrimiento del animal. Quería acabar con su vida”.